Para el año 2050, debido a un amplio despliegue de las tecnologías 4.0 en los países desarrollados, la jornada de trabajo se reducirá a cuatro días laborables a la semana

26 febrero, 2019

Es bien conocido que el trabajo desarrollado por los seres humanos ha ido disminuyendo progresivamente a lo largo de la historia en la medida que se ha sustituido el trabajo humano por máquinas en los diferentes sectores económicos. Este proceso ha permitido desarrollar el mundo y hacer que el trabajo fuera más liviano y permitir incluso la generalización del trabajo femenino y la finalización del trabajo de niños y adolescentes.

Naturalmente se crearon muchos desajustes sociales, sobre todo tras la automatización del trabajo en el campo que impulsó la gran emigración a las ciudades. Después, principalmente, tras se la 2ª Revolución Industrial, le tocaría el turno de automatización de procesos en el sector industrial con el desarrollo de las máquinas herramientas, y ello ocasionó otros desajustes entre la producción y el empleo.

Entre los ajustes introducidos, destacaré que ha sido muy importante la reducción progresiva de la jornada laboral. Así, la introducción y generalización del sábado inglés, que consideraba fiesta el sábado por la tarde, se amplió al sábado por la mañana. Hoy en día, muchas empresas ya no trabajan el viernes por la tarde.

Las anteriores revoluciones industriales es cierto que destruyeron puestos puestos de trabajo pero también lo es que se crearon otros puesto de trabajo en el sector terciario o de los servicios. Se trataba de una destrucción creativa de puestos de trabajo como lo popularizó el economista austríaco Joseph Shumpeter. Desaparecían los obreros con palas cavando en las obras públicas y entraban la excavadoras que eran capaces de hacer el trabajo de treinta hombres. Pero también sus empresas fabricantes y sus servicios anexos de venta, mantenimiento, transporte financieros, tecnologías, etc., son empresas que crearon innumerables puesto de trabajo.

Pero ya ha comenzado a llegar el Tsunami tecnológico que representa la 4ª Revolución Industrial y que nos llega como resultado de la convergencia de las tecnologías: robótica, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de información y comunicación, inteligencia artificial, internet de los objetos, aprendizaje automático de las máquinas, realidad aumentada y otras. Los estudios serios desarrollados en base a la prospectiva tecnológica no mienten, a pesar de los malos resultados obtenidos.

En menos de diez o quince años, según los ritmos de ajuste de cada país, se perderán el 25% de los puestos de trabajo. Esta revolución, que se asienta sobre la 3ª Revolución Industrial relacionada con las tecnologías TIC, crea muy pocos puestos de trabajo y destruye muchos. Los políticos que dicen que no hay que preocuparse porque se crearán otros puestos de trabajo y que éstos compensarán los que se destruirán debido a las nuevas tecnologías, están mintiendo desvergonzadamente.

La solución se conoce y requiere una reinvención de la sociedad. Se sabe qué hay que hacer. Muchos prospectivistas trabajamos en ello. Os confesaré que hasta el momento no nos hacen apenas caso, en la medida que, salvo excepciones, ya no hay políticos estadistas que preparen a sus países para hacer frente con éxito a los retos de futuro. Viven sólo en el corto plazo y los cambios les producen pánico.

La reducción de los días de trabajo es un ajuste necesario porque necesitamos repartir el trabajo pero no quieren hablar sobre ello y muchos menos, hablar sobre la necesaria renta universal pues habrá muchos desempleados tecnológicos estructurales. A pesar de la gravedad que ello representa, por ahora nadie agarra el guante.

Pero somos incombustibles. Así, “de derrota en derrota hasta la victoria final”, y a la espera de que haya politicos más responsables seguiremos predicando en el desierto, como lo hacemos cuando hablamos desde hace casi treinta años sobre el calentamiento global y el desarrollo sostenible. Como podréis comprobar existen muchos otros cambios que introducir para construir un futuro que merezca la pena y que ya iré tocando, en la medida que vaya habiendo preguntas en ese sentido.


¿Cómo podemos salir de esta grave crisis financiera que llevamos arrastrando desde 2008?

26 febrero, 2019

Previamente, necesitamos con urgencia saber adónde queremos ir para establecer la estrategia que nos permita salir de la Tercera Depresión Económica en la que estamos inmersos. Contra el pesimismo y el voluntarismo, necesitamos la reflexión prospectiva.

El futuro no esta escrito en ninguna parte. No es un escenario fatal, predeterminado e ineluctable. Por el contrario, nuestro futuro está abierto aunque nos vengan mal dadas las bazas de partida.

Ante todo aquello que está por venir cabe el cómodo pesimismo de anclarse en el inmovilismo y prepararse a sufrir sus consecuencias, pero resulta más productivo y más sano pensar desde hoy que hay otros futuros posibles.

Pero, para ello, tenemos que reflexionar y aprender a plantearnos las preguntas correctas con respecto a loa múltiples factores que condicionan nuestro futuro, y desarrollar al máximo aquellos factores que sacan de nosotros mismos lo mejor que tenemos y las potencialidades que ello entraña. Ganar el futuro desde ahora es la vía más eficaz para el progreso de cada uno de nosotros como persona, como empresa o como país.

Salir de la crisis, en una gran medida, depende de los líderes a los que elegimos, pero también de nuestra actitud y de nuestra aptitud en relación con el desarrollo sostenible. Un líder mediocre, que no aporte medidas rupturistas con etapas anteriores, que no luche contra la corrupción y que no apueste con fuerza por el desarrollo sostenible en base a la innovación social y tecnológica, la mejora de la calidad de vida y la economía productiva de bienes y servicios será siempre un obstáculo más para salir de la actual crisis financiera.

A su vez, es condición necesaria romper con todo aquello que nos lastra, en especial con la ineficiencia y los privilegios de unos con respecto a la mayoría. Hemos de asumir que mucho de lo que heredamos del pasado ya no vale y que no nos deja avanzar al ritmo que los nuevos tiempos requieren.

Toda ruptura en un sistema plantea problemas de ajuste. Dichos ajustes, a veces, requieren soluciones traumáticas que pueden producir, a su vez, graves conflictos de intereses. Para evitar el caos y ofrecer una salida a la crisis que sufrimos será necesario establecer unas nuevas reglas de juego y éstas es casi seguro que crearán modificaciones en el status-quo de algunos colectivos.

Si no son negociadas y consensuadas dichas reglas —como está ocurriendo hasta ahora— es muy posible que el conflicto, lejos de solucionarse, se agrave con el aumento de las desigualdades y entre en una vía de lucha endógena y de deterioro social y económico.

De cualquier modo, son conflictos que en muchos casos se podrían haber evitado si se hubiese establecido una reflexión prospectiva previa que hubiera permitido discutir en los diversos foros de debate la importancia de las tendencias emergentes y sus consecuencias en el largo plazo.

Esta reflexión permitiría la preparación de la sociedad que podría modelar así el futuro conforme a sus posibilidades y no enfrentarse a él como una fatalidad. Se evitarían de esta forma soluciones traumáticas y sorprendentes y los responsables sociales se encontrarían con una sociedad más flexible dispuesta a asumir sacrificios más generosamente.

Sería una sociedad informada y, en consecuencia, con mayor nivel de iniciativa y de protagonismo. La creatividad, la innovación y la movilización de los diferentes actores socio-económicos posibilitaría una mayor dosis de generosidad y de participación voluntaria desinteresada. Se dinamizaría e impulsaría el sentido de la solidaridad. Se posibilitaría una recuperación, dentro de la escala de valores, de un factor-clave tan importante como la solidaridad.

La crisis que padecemos actualmente se ha instalado entre nosotros y, si seguimos haciendo más de lo mismo, también haremos más difícil la salida a la situación actual. Los optimistas, de manera totalmente gratuita, profetizan cada año que vamos ya a recuperarnos de la crisis. Los pesimistas, de manera también gratuita, no creen en la esperanza y se muestran cínicos ante cualquier solución que les haga perder sus privilegios, aunque las soluciones sean de índole sostenible.

Estoy convencido de que tanto los optimistas como los pesimistas son perniciosos para la sociedad al encubrir en sus afirmaciones un exceso de determinismo y de fatalismo. Le niegan al hombre su calidad de actor y el protagonismo que tiene en la construcción de su propio futuro y lo reducen a desarrollar un papel pasivo y a contemplar las escenas de su vida como un simple espectador que tan sólo puede lamentarse y sufrir los embates de la crisis.

Sin embargo es evidente que los ciudadanos y los colectivos en que se integran, no pueden sentarse a esperar que los líderes optimistas con sus promesas, generalmente gratuitas y reiteradamente incumplidas, vuelvan a sumirles en un ensueño que luego, tras el fracaso, se traduce en un desencanto y un escepticismo tal que les aparta de la creencia y de la fe en el futuro, privándoles de la necesaria esperanza.

Sin esperanza, es muy difícil reaccionar y pasar a la acción y, por el contrario, muy fácil tender a no hacer nada y a desear regresar a aquel pasado feliz de la pre-crisis —idealizado con el paso del tiempo— pero que nunca volverá. Son muy comunes actitudes defensivas y de freno, que suelen esperar a que sean los demás los que nos resuelvan los problemas.

Así, resulta comprensible pero estéril que desde la desesperanza se tienda a echar las culpas al Gobierno de la pérdida de puestos de trabajo y se le demande la creación de empleo. Son las iniciativas las que crean el empleo. Un país sin iniciativas es muy difícil que logre un buen futuro. Necesitamos innovar y crear empresas. Empresa es sinónimo de emprendizaje tal como emprender lo es de iniciar. Pero, para ello, debemos ir de la mano de la prospectiva estratégica y dotarnos de un proyecto de futuro que sea deseable, posible y realizable.

Es una triste constatación el hecho de que la mayoría de los países camina sin proyecto de futuro y sin rumbo, sin acuerdos solidarios, ni generosidad entre los diferentes actores sociales. Sin proyecto de futuro sostenible sólo puede triunfar la bestia que encarnan la usura y la corrupción.

Por ello, urge que los ciudadanos de los diferentes países rescaten cuanto antes su dignidad y se doten de líderes que entiendan que debemos recuperar la esperanza en el futuro. Sólo a través de la esperanza y del compromiso que de ella misma se deriva es como podrán cobrar sentido nuestras vidas y así, hacer resurgir en nuestro interior esa voluntad por alcanzar un futuro deseado que, a su vez, sea posible y realizable. No olvidemos nunca que son los deseos que nuestra voluntad y esfuerzo ponen en marcha los que germinan la realidad de nuestro futuro. El ajuste del Diamante de la Innovación Sostenible es la clave de la bóveda que sostiene la salida a la crisis financiera actual. Ello nos abrirá las puertas a la llamada Economía Verde.


¿Por qué no se cuenta que Cristobal Colón navegó con muchos vascos que conocían la existencia de América por referencia de otros marinos vascos que pescaban ballenas en las costas de Canadá?

26 febrero, 2019

La isla de Terranova, Nueva Escocia, la península del Labrador y la desembocadura del río San Lorenzo

Muchas leyendas y mitos se han convertido en una realidad contrastada. Mi teoría es que, cuando las casualidades tienen unas probabilidades de ocurrencia muy reducidas y son muchas casualidades, debemos pensar que algo de verdad hay, si es que no lo es toda, ya que tantas casualidades a la vez no existen. Tal como ocurrió con el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann y el descubrimiento de Troya, también podemos pensar que, sin la participación de los vascos, Cristobal Colón nunca hubiera conseguido descubrir América.

Son unas cuantas las leyendas las que rodean a la figura de los balleneros vascos que fueron los mejores cazadores de ballenas desde el siglo VIII hasta casi el siglo XIX con el descubrimiento de América. Se sostiene que siguiendo la pista de las ballenas, salieron de las aguas del Golfo de Bizkaia hasta las islas Feroe e Islandia, para navegar hacia la desembocadura del rio San Lorenzo.

Hay diversas leyendas que nos cuentan que los balleneros vascos llegaron después de los vikingos al balleneros vascos a unas tierra situadas al oeste de Islandia a finales del siglo XIV, en concreto en el año 1375. Exactamente, en la isla de Terranova, más de 100 años antes de la llegada a las Indias occidentales de almirante genovés Cristobal Colón. Algunos dicen que los vascos no eran conquistadores, y añadían que si eran buenos eran como pescadores, como así lo demuestran los buenos platos de pescado que de allí han salido como el bacalao a la bizkaína. Y cuando venían mal dadas actuaban como corsarios al servicio del rey francés. Allí donde fueron, se llevaron bien con los indios y además compartían con indios idiomas que eran mezclas de la lengua vasca o euskara con la laguna de los indios sino ballenas para su sustento y en sus factorías se producía el aceite de ballena utilzando en la iluminación de las casas y ciudades europeas.

Otras fuentes históricas señalan que partieron una veintena de hombres desde el Golfo de Vizcaya y Bayona en el año 1412 donde más tarde arribaron a los territorios de Labrador, Nueva Escocia, Saint Pierre Miquelon y Terranova. Lo hicieron siguiendo las barbas de las ballenas. Algunos investigadores corraboran la existencia de balleneros vascos en el siglo VIII, afirmando que pescaban ya ballenas en el Golfo de Bizkaia. Otros, que los asocian con los vikingos, sostienen que sus construcciones navales eran parecidas pero se olvidan de que el codaste se inventó en Baskonia y se desarrolló los múltiples astilleros vascos. Por desgracia, no existe evidencia arqueológica de todo esto.

En el yacimiento arqueológico de Red Bay, situado en la Provincia de Labrador, Canadá, donde se encuentran los restos de la estación ballenera vasca fue declara Patrimonio d ella Humanidad por la Unesco. La famosa historiadora canadiense, Selma Huxley, está reconocida como la artífice principal del descubrimiento el barco ballenero vasco, considerado hoy en día como un peque tesoro de la arqueología submarina. Se trata del galeón San Joan, un ballenero que fue construido en Pasai Donibane y del que se ha hecho una reproducción se hundió en Red Bay, durante el verano de 1565, cuando una vez llenó sus bodegas con barriles de aceite de ballena, estaba a punto de regresar a algún puerto de Baskonia Occidental.

¿Cuál es el motivo por el que los vascos callaran el hecho de que las ballenas se pescaban en las tierra situadas a cinco días de navegación junto a la desembocadura de un río situado al oeste de Islandia y que lo llevaban haciendo desde el último cuarto del siglo XIV? Parece ser, aunque no esta demostrado pero es practica habitual entre pescadores no revelar nunca la ubicación de los caladeros de pesca, que ese fue el motivo principal. Según la versión de una leyenda o un mito que circulaba entre los marinos vascos, éstos arribaron a Terranova hacia 1375 y decidieron guardar el secreto para evitar compartir con otras flotas pesqueras los prodigiosos caladeros de la zona. De igual modo, se cuenta en el documental de Jon Maia titulado ‘Apaizac Obeto’ («Los sacerdotes están mejor!», en euskara o lengua vasca) que es la respuesta de los marineros vascos cuando les preguntaban si se encontraban bien de salud.

Según cuenta la propia cadena de televisión vasca eitb.eus, en su propia web acerca de este documental, La expedición Apaizac Obeto, leyenda de la última txalupa ballenera : “El documental mezcla la historia y la aventura para trasladarnos al siglo XVI, cuando los vascos recorrían miles de millas para pescar ballenas y bacalao en las costas de Canadá. Una expedición que sobrepasa la mera acción de la pesca para convertirse en una de las epopeyas más sorprendentes de la historia de los pescadores vascos. Antes de llamarse Québec o Canadá, estas tierras adquirieron el nombre de Nouvell Biscay (Nueva Bizkaia) y en aquella época, miles de pescadores vascos zarpaban cada año para pescar en las frías aguas del Nuevo Mundo”

Durante siglos, en aquella lejana zona de Terranova, cuya navegación representaba mas de cuarenta días para recorrer casi 1.100 millas náuticas se llegó a hablar una especie de lenguaje rudimentario o pidgin, que mezclaba el euskera y las lenguas locales de los indígenas para ser usada por ambos. Los mismo sucedió en Islandia donde se hablaba un lenguaje Pidgin vasco-islandés para poder entenderse entre ellos y donde presumiblemente debieron hablar sobre las tierras que descubrieran los vikingos en los mares del oeste.

En relación con la toponimia de Terranova y alrededores, se comprueba el gran número de poblaciones actuales y de toponimios son de origen vasco. Resulta evidente el nombre de la ciudad de Port-aux-Basques que ya aparecía en los mapas de comienzos del siglo XVII

Por otro lado, Marq de Villiers y Sheila Hirtle autores del libro ‘Sable Island’, que trata sobre la historia de una isla arenosa ubicada a unas 90millas náuticas al sureste de Nueva Escocia, Canadá. Hoy está habitada por algunas pocas personas y algunos cientos de caballos salvajes pero hace unos cuatro siglos la isla fue conocida como el ‘cementerio del Atlántico’, donde embarrancaron y se hundieron después medio millar de barcos al embarrancar en sus movedizas dunas de arena, debido al viento, a las mareas y al oleaje.

Villiers y Hirtle apoyan la teoría de que los vascos fueran los primeros en llegar a las costas de la isla de Terranova y de la península de Labrador hacia el siglo XIV o XV. Esa teoría —en mi opinión más extendida de lo que nos pensamos— se asienta sobre la posibilidad de que los pescadores vascos de la Edad media, navegarán desde las aguas del Golfo de Bizkaia hasta las costas de Canadá siguiendo el rastro que dejan las ballenas a su paso.

Es muy posible que se quedarán pequeñas colonias de marineros vascos trabajando en factorías de aceite de ballena allí, bastante antes de que el almirante genovés, Cristobal Colón, descubriera América el 12 de ocurre de 1492 o de que el explorador de origen italiano, Giovanni Caboto (John Cabot), arribara a las costas de Terranova el 24 de Junio de 1497, creyendo que había llegado a China (Cipango)

Según los autores de libro ‘Sable Island’, existía el rumor en Europa de que los vascos habían descubierto un caladero importante para la pesca del bacalao y la ballena que se encontraba muchas millas al oeste de Islandia y de las Islas Feroe, quizá una isla, o un archipiélago de islas. Recogen que algunos marinos bretones navegaron muchas millas náuticas hacia el oeste, tratando de seguir la estela de los bacaladeros vascos, pero no tuvieron éxito.

También Villiers y Hirtle añaden en su libro que, a comienzos del siglo XV, entre los marinos europeos, se contaba una historia según la cual, a finales del siglo XIV, dos barcos de la Baskonia Occidental habían arribado a unas tierras situadas a unas cuantos miles de milas náuticas desde las costas vascas. Un barco estuvo capitaneado por Juan de Echaide y el otro barco por Matías de Echeveste, habrían alcanzado tierra más allá del Atlántico, si bien puede ser una leyenda o un mito porque no existe ninguna prueba documentada de ello. Las importantes estaciones balleneras vascos de las costas de Labrador y de Terranova que se han descubierto datan de 1530. Ellos recogen que tan sólo unas tres décadas después, la población vasca en la zona de Terranova superada las 2.000 personas.

Los vascos en el descubrimiento de América

Es de reconocer que la labor realizada por el famoso cartógrafo vizcaíno (como se llamaban a los vascos en aquel tiempo) Juan de Lacoza, y por los vascos en general, en su participación en el descubrimiento de América fuera tan eficaz. Pero tampoco creo que se trate de ninguna casualidad el que la participación de los vascos en el descubrimiento de América fuera tan importante ¿Es que Juan de Lacoza sabía algo sobre los balleneros vascos que habían llegado a unas tierras situadas oeste de Islandia? ¿Por qué abandonó sus propios negocios por acompañar a Cristobal Colón desde su primer viaje y luego en el segundo, como piloto de la carabela Santa María, de la cual era propietario?.

Según el historiador Gorka Rosain Unda, en su artículo que publica en Euskonews&Media, Los vascos en el descubrimiento de América. La importante participación de Juan de Lacoza y Francisco de Garay, acerca de la participación de los vascos en le descubrimiento de América añade que otros vascos también participaron en la expedición y, por tanto participaron en el descubrimiento de América, como ayudantes de Lacoza, los marinos vascos Juan Ustobia, Pedro Bilbao, Juan Lequeitio y su hermano Txomin.

En el articulo se señala que Juan de Lacoza ya no le acompañó a Cristobal Colón en su tercer viaje pero:”…llevaba cuatro capitanes vizcaínos de los seis que eran en total, y otros vascos como Lope de Olano, quien ya había ido en el segundo viaje; Pedro de Arana, cuñado de Cristobal Colón y hermano de Diego Arana, Pedro Ledesma como piloto mayor; Martín de Arriaran y Fernando Ibarra, secretario de Cristobal Colón, quien se distinguió por su cultura y fue una personalidad en el ámbito de las letras, además de los marinos: Diego de Portugalete, Martín Arrieta, Domingo Vizcaíno, Gonzalo Salazar, Diego de Mendoza, Pablo Ledesma, Gregorio Zaldua, Pascual Luzuriaga, Machin Vizcaíno, Martín Fuenterrabía y los del segundo viaje Domingo de Arana, Miguel Larriaga y Juan de Quijo”.

Juan de Lacoza elaboró su famosa carta mapamundi el año 1500. Se trata del primer documento cartográfico sobre América y, por supuesto, es el más importante de la época.

Un dato que nadie ha oido nunca pero que, no obstante, es un dato que está bien demostrado. Si estas informaciones se ocultan en la historia, ¿No se habrán ocultado otros datos más importantes sobre el motivo de la gran participación de los vascos, y, en especial, la del cartógrafo Juan de Lacoza, en el descubrimiento de Amárica?

Entre las grandes mentiras de la Historia, nos encontramos con el hecho de que fue el portugués Fernando de Magallanes o el corsario inglés Francis Drake el hombre que dio por primera vez al mundo navegando, cuando está totalmente probado que fue el marino vasco Juan Sebastián Elcano. Pero ya sabemos, “una mentira, mil veces repetida, se convierte en una verdad” y en la historia hay muchas mentiras. Magallanes murió en las Islas Filipinas —se quedó a mitad de camino— y el que dio por primera vez la vuelta al mundo fue el vasco Juan Sebastián Elcano, el 6 de Septiembre de 1521. El inglés Francis Drake la culminaría en diciembre de 1577, unos cincuenta y seis años después.


¿Qué tan similar era la lengua fenicia a la lengua hebrea?

15 enero, 2019

Según el Centro “Phoenician International Research Center”, PIRC, no es seguro que los fenicios se llamen a sí mismos en su propio idioma; parece ser Kana’ani (en acadio: Kinahna), “cananeos”.

En el idioma hebreo, la palabra “kana’ani” tiene el significado secundario de “comerciante”, un término que caracteriza bien a los fenicios. Los griegos les dieron el nombre de fenicios a los cananeos que vivían en la costa y comerciaban con ellos.

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Fenicia es una palabra en el idioma griego que significa “púrpura”. La razón más probable para darles este nombre se debió a la famosa tela de color púrpura que se fabricaba en Tiro y que los fenicios fabricaron y vendieron a los ricos del mundo antiguo. Por su parte, los romanos les dieron el nombre de púnicos a los fenicios del Mediterráneo occidental.

A su vez, el nombre de Cartago en su idioma (fenicio) es “Krat khadasht”, que significa “nueva ciudad”. De hecho, la palabra “ciudad” es muy similar a la palabra del idioma paleo-hebreo “Kiryat” y la palabra “nuevo” es muy similar a la palabra “khadasha” del idioma hebreo. Entonces, como podemos ver que, estas palabras eran muy similares. Por lo tanto, incluso podemos decir que la lengua fenicia y la lengua hebrea de aquella época eran mutuamente inteligibles.

Similitudes entre la lengua hebrea y la lengua fenicia.

Si uno cree que las historias de la Torá son ciertas, sabrá que Moisés fue criado y educado en la corte egipcia. Esto nos lleva a la conclusión de que Moisés debe tener un buen conocimiento de la lengua egipcia y dominar lo hierático y lo demótico, si no los jeroglíficos. Estos últimos sistemas de escritura no fueron efectivos para escribir trabajos importantes, como los “Cinco Libros” de Moisés o Pentateuco. Su otra opción, de acuerdo con nuestro conocimiento histórico, era utilizar la escritura en forma de cuña para realizar la misma tarea, pero tampoco era una opción fácil.

El sistema más efectivo en el mundo antiguo para escribir volúmenes de libros disponibles para Moisés fue el guión fenicio cananeo. Este simple hecho nos lleva a la conclusión de que si Moisés realmente escribió sus libros en el momento en que se suponía que lo había hecho, utilizó la escritura y el lenguaje fenicio cananeo. Por lo tanto, lo que vemos hoy en las escrituras samaritanas es muy parecido a lo que parecía el Antiguo Testamento. Isaías 19:18 retiene otro aspecto de la Biblia. “En ese día, cinco ciudades de Egipto hablarán el idioma de Canaán y jurarán lealtad al Señor Todopoderoso, una de las cuales se llamará la ciudad de la destrucción: Ciudad del Sol (es decir, Heliópolis)”.

La narrativa científica alternativa de cuándo y cómo la Torá fue escrita por eruditos, contempla varias fechas que terminan en el 586 a. En otras palabras, la Biblia no fue realmente escrita por Moisés alrededor del siglo XIV o XIII BC, pero, recogió registros mucho más tardíos avcerca de los antiguos judios guardaban en sus mentes. Fue un intento de establecer una gloriosa historia hebrea, como hicieron los romanos con la Eneida de Virgilio, basándose en la Ilíada y la Odisea de Homero, para darle una estatura, una preeminencia y un significado histórico.

Salomon Birnbaum en 1954 escribió: “No es apropiado aplicar el término fenicio a la escritura de los hebreos”. Es por eso, por lo que acuñó la frase la expresión alfabética paleo-hebrea, como una variante del alfabeto fenicio con 22 consonantes, y que se describe como un abjad (sistema de escritura donde solo hay símbolos para las consonantes). El término utilizado por Birnbaum fue acuñado y aplicado a la lengua hebrea que era idéntica a la escritura fenicia. Esto se debe a que el nombre del idioma paleo-hebreo, según él, debe ser denominado lengua fenicio-bíblica.

En los últimos años, el idioma hebreo cayó bajo la influencia del arameo durante el exilio babilónico y adoptó el alfabeto cuadrado del arameo imperial, abandonando la escritura fenicia. Se llamaba Ketav Ashuri. Según la tradición, Ezra adoptó el alfabeto cuadrado del alfabeto arameo en lugar del fenicio cananeo, apodado el alfabeto paleo-hebreo, durante la restauración post-exílio de Israel, en el siglo quinto a.C. Cuando el alfabeto arameo se convirtió en el alfabeto hebreo, los papiros y los pergaminos hebreos se escribieron principalmente en caracteres arameos. El alfabeto cananeo fenicio persiste hoy en día gracias a los samaritanos que han conservado un manuscrito de la Escritura hebrea original.

Evolución de las lenguas en función del tiempo.

Los hechos, la historia y el razonamiento de los párrafos anteriores nos permiten concluir: El idioma “paleo-hebreo”  no es más que idioma un fenicio cananeo en lenguaje y escritura. Por lo tanto, el lenguaje y la escritura de la Biblia original deben llamarse lenguaje bíblico paleo-hebreo o fenicio.

A) Es bien sabido que las lenguas evolucionan con el tiempo y se vuelven educadas. El fenicio dejó de ser utilizado y dejó de evolucionar, ya que dio paso al arameo, siríaco, griego, latín y muchos otros idiomas del Cercano Oriente. Las palabras, los términos y las expresiones fenicias continúan sobreviviendo en el Mediterráneo: lenguas y dialectos libaneses, sirios, hebreos y palestinos sin el conocimiento de sus usuarios. Las lenguas habladas y los dialectos del Mediterráneo oriental siguen conteniendo palabras fenicias, junto con el arameo, el siríaco, el turco, el griego, etc.

B) La lengua hebrea moderna ha pasado por una historia turbulenta, pero ha sido victoriosa como lengua hablada. Evolucionó, pero no fue lo suficientemente educado porque durmió durante decenas de siglos.

C) La lengua fenicia (como una lengua idéntica a la lengua paleo-hebrea que es) que evolucionó a la lengua hebrea moderna no tuvo el tiempo y la práctica para pulir como las otras lenguas del mundo. Por lo tanto, la lengua fenicia y la lengua paleo-hebrea que se convirtieron en hebreo moderno siempre son cercanas en términos de significado, forma escrita y forma oral. Por lo tanto, no es sorprendente que el fenicio que leemos hoy suene y suene como el idioma hebreo moderno.

D) Hoy en día los hebreos modernos, hablantes de árabe, arameos y sirios tienen un grado considerable de comprensión de la lengua fenicia y sus respectivas lenguas.

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Acerca del idioma hebreo: metamorfosis históricas de la lengua fenicia bíblica al hebreo

1. El relato de los esclavos hebreos en Egipto claramente implica que hablaban un idioma desconocido, antes de que adoptaran el cananeo como su idioma, como se citó anteriormente: Isaías, 19:18 “En ese día, cinco ciudades de Egipto hablan el idioma de Canaán. y juren lealtad al Señor Todopoderoso, uno de ellos se llamará Ciudad de la Destrucción: Ciudad del Sol (es decir, Heliópolis)”.

2. El idioma bíblico fenicio (“hebreo bíblico”): hace más de 3.000 años, cuando los israelitas conquistaron y reemplazaron a los cananeos en Israel, el hebreo se estableció como el idioma nacional. Posteriormente, la lengua fenicia-hebrea se utilizó exclusivamente en el Templo y en las sinagogas, mientras que la “lingua franca” de los israelitas se convirtió en el arameo hablado por todos los habitantes de la región. Como resultado, las escrituras fueron traducidas al arameo, especialmente durante el exilio babilónico (686-534 aC). Durante más de 1500 años, hasta alrededor del 400 dC, salió de uso común. La lengua hebrea Bíblica sobrevivió como lengua de liturgia judía y textos religiosos.

3. El Idioma hebreo mishnaico: la ley de Mishná o judía y su diccionario se escribieron en hebreo en el siglo II dC con un breve crecimiento en España.

4. Lengua hebrea. En los siglos XV y XVI, las imprentas estimularon ligeramente el idioma hebreo.

5.El Idioma hebreo moderno: en el siglo XIX, la lengua hebrea bíblica, alimentada por el movimiento sionista, experimentó un renacimiento. Eliezer Ben Yehuda y otros autores y poetas se unieron para hacer de la lengua hebrea un idioma oficial de Israel en 1948. Como resultado, la lengua hebrea se ha convertido en una lengua que es una expresión rica y fascinante de Israel. Este hecho debe ser admitido sin ninguna reserva.

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Lengua paleo-hebrea

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Como se puede comprobar fácilmente, los signos del alfabeto son idénticos, lo que significa que los dos idiomas, el idioma fenicio y el idioma paleo-hebreo, eran casi idénticos.

 


¿Crees que la Biblia puede dar el conocimiento del futuro?

26 diciembre, 2018

Creo que hoy la Biblia tendría mucha competencia y si no, pregúntele a un asesor financiero donde podría invertir o a un asesor educativo pregúntele qué carrera debería estudiar su hijo. Las experiencias circunstanciales que he tenido me han demostrado hasta que punto se cometen errores de bulto en diferentes campos del asesoramiento y la escasa autocrítica que existe sobre ello.

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¿Alguna vez te han aconsejado hacer todo lo contrario de lo que tu intuición te estaba diciendo que hicieras?

5 diciembre, 2018

Hay un periodo en la vida de cada persona en el que la intuición se confunde con los sentimientos. En efecto, durante la adolescencia prevalecen las hormonas sobre la neuronas. Es cuando es normal que te hayan aconsejado hacer todo lo contrario de lo que tu intuición te estaba diciendo que hicieras.

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¿Por qué es imposible viajar al pasado?

28 noviembre, 2018

Que podamos viajar en el futuro parece obvio, pero que podamos viajar en el pasado parece imposible. Actualmente, viajamos en el futuro a una velocidad de un segundo por cada segundo en la dirección al futuro. Si alguien viajara en el futuro a diez segundos por segundo, estaría por delante del eje del tiempo en relación con los demás. Diríamos que estaría en nuestro futuro.

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