EL FABULOSO TESORO ESCONDIDO DE LAS INDIAS—12 Capítulo (final)

por Juanjo Gabiña

Capitulo 12 

De derrota en derrota hasta la victoria final. A la espera de la Era glacial

I

En abril del año 2021, tras sus correspondientes estudios previos de viabilidad, se aprobó la construcción de dos centrales de bombeo en la cuenca del río Magdalena que representaban una potencia instalada conjunta de 2.200 MW en turbinación y 2050 MW en bombeo.

El bombeo hidroeléctrico consistía en un tipo de central hidráulica que contaba con dos embalses, uno superior y otro inferior, entre ellos conectados. Esta conexión entre los embalses permitía que el agua se transfiriera de uno a otro embalse en función de la demanda. De esta manera, se bombeaba el agua hacia el embalse superior en las horas de menor consumo eléctrico para luego hacerla caer y pasar por las turbinas para generar electricidad en los momentos de mayor demanda.

Este sistema de bombeo, que arrojaba una pérdidas de apenas un 25%[1] ,  permitía optimizar la eficiencia económica de la generación eléctrica a partir de las energías renovables no convencionales, al conservar electricidad en forma de agua embalsada en el depósito superior y de todo el sistema eléctrico ya que era que la forma más eficaz y eficiente de almacenar energía. Algo especialmente necesario cuando se trabaja con fuentes renovables como la eólica y la solar cuya producción no puede regularse, ni ser programada por ahora.

En lo que refiere a la generación eléctrica a partir de la energía eólica,  se aprobó la instalación de cuatro parques eólicos terrestres en los Departamentos de La Guajira, Magdalena, Cesar y Chocó  (Cuenca del río Atrato, Caribe) que, en conjunto, representaban una capacidad de generación instalada de 12.600 MW y que podrían llegar a generar unos 110.000 GWh.

De igual modo, se habían empezado a trazar diferentes mapas eólicos a alturas superiores a los 50, 100 y 150 metros sobre la superficie, habida cuenta de que ya existían turbinas eólicas de más de 12 MW de potencia instalada, y de casi 250 metros de altura, cuya torre tenía una altura de unos 180 metros.

Para el año 2023, una empresa británica, con la que el holding “Lizarra” había firmado algunos acuerdos de colaboración, instalaría un modelo de 20 MW de potencia para instalarlo en alta mar. La Región Caribe de Colombia  ofrecía un potencial enorme y todas las condiciones para convertirse en polo de desarrollo de energías renovables, especialmente de energía eólica, por los vientos en la zona costera y por los que había, potencialmente, costa afuera, para el desarrollo de proyectos eólicos offshore o de eólica marina.

En lo que se refiere a las generación eléctrica a partir de la energía solar, se contaba también en Colombia con un gran potencial. En efecto, debido a su posición geográfica, Colombia se encontraba muy favorecida con una gran disponibilidad del recurso solar. Se aprobó la construcción de seis parque eólicos. Se eligieron cuatro zonas que recibían los más altos valores superiores a los 5,5 kWh/m2 por día y que se ubicaban en los Departamentos de La Guajira, Atlántico, Bolívar y Magdalena. En cada uno de estos cuatro Departamentos, se instalaría un parque solar de unos 500 MW de potencia instalada.

Los otros dos parques solares se empezarían a construir más adelante, en los Departamentos de Casanare y Meta, Orinoquía. La intensidad de radiación solar sería algo menor que la de los otros parques pero superior a los 4,5 kWh/m2 por día y también serían de 500 MW de capacidad de generación eléctrica. Se esperaba empezar a instalar estos parques una vez se iniciaran las obras de la ampliación del embalse de Guavio, Cundinamarca, situado a 1619 metros de altitud y la construcción del embalse de abajo sobre el río Gazaunta, en Medina, Cundinamarca, a unos 520 metros de altitud. Ambos embalses conformarían la central de bombeo con un desnivel de 1.100 metros de desnivel.

En total, el proyecto conjunto de los seis parques solares comprendería más de 8,2 millones de paneles solares capaces de producir más de 7.000 GWh al año y de evitar la emisión de más de 3,3 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

II

A mediados del mes de marzo de 2021, llegó el segundo mensaje de amenaza de muerte contra Mikel Lizarralde. Esta vez, vendría casi acompañado por un tercer mensaje. El segundo mensaje llegó vía email, dos horas antes de que llegará el tercer mensaje. Como ocurriera la primera vez, el mensaje vía email fue dirigido al buzón personal de Mikel Lizarralde.

Esta segunda amenaza decía de manera muy escueta:

SR. MICHAEL LIZARRALDE

LE ADVERTIMOS QUE LE QUEDA POCO TIEMPO PARA SEGUIR CON VIDA, A  MENOS QUE DETENGA YA LA INICIATIVA QUE SU HOLDING ESTÁ IMPULSANDO Y LIDERANDO PARA COLOMBIA

A decir verdad, el hecho de que habían transcurrido tres meses y medio desde que recibió la primera amenaza de muerte, le habían hecho creer que se trataba de un farol. La segunda amenaza fue un fatal recordatorio de que su cabeza pendía de un hilo. Esta vez, Mikel se puso mucho más nervioso. Aquello no era ninguna broma o, al menos, a él no se lo parecía.

Para confirmarlo, hizo llamar inmediatamente a su jefe de seguridad, Luis Fernando Díaz, para enseñarle el email recibido y tomar decisiones al respecto. Según le confirmó su jefe de seguridad, quedaba definitivamente descartado que se trataba de una broma. Luis Fernando Díaz volvería  a hablar con su contacto de la policía de Medellín para recibir instrucciones y Mikel se encargaría de comunicárselo con mucho tacto a su esposa, ya que se encontraba embarazada de siete meses.

A los diez minutos, de dejar un mensaje en el móvil de su esposa diciéndole que quería hablar con ella urgentemente, Goizane se presentó en el despacho de Mikel con signos de preocupación. Mikel se sentó al lado suyo y la abrazó con toda ternura para decirle que el motivo por el cual le había llamado era que había recibido una seria amenaza de muerte. Se lo dijo de la manera más suave posible que pudo, intentando quitarle hierro al asunto. Cuando ella leyó la nota que le habían enviado, la cara de su esposa se estremeció de terror y, entonces, Mikel le abrazó fuerte contra él para consolarla.

Cuando Mikel le confesó que habían pasado tres meses y medio desde que él recibió la primera amenaza y que no se lo había dicho hasta cerciorarse de que la amenaza era real, Goizane no pudo sino inclinar su cabeza, apoyarla encima de la mesa alargando sus brazos y exclamar:

— ¡Lo sabía, lo sabía! Presentía, maitetxo, que nos llegaría una grave amenaza de este tipo. Nuestra apuesta es muy fuerte y, además, contra todo lo esperado está teniendo mucho éxito en Colombia, donde hasta los “narcos” apoyan la Iniciativa. Pero no podíamos ignorar que, en esta transición energética, iba a haber grandes ganadores y grandes perdedores y que las empresas del carbón, petroleras y gasistas que van a ser las grandes perdedoras. Por tanto, algo irían a hacer y no se quedarían de brazos cruzados. Hay mucho dinero en juego. Por ello, mi temor era procedente de Estados Unidos donde el lobby “Oil & Gas”, tras el triunfo de Joe Biden en las pasadas elecciones presidenciales y su fuerte apuesta por la lucha contra el Cambio Climático, lo había debilitado mucho y me temía que algo criminal harían porque su actividad “negacionista del cambio climático” ya no convence a nadie —confesó Goizane abrazando fuertemente a su marido, mientras sus ojos se le llenaban de lágrimas por la rabia y la impotencia que aquella situación les representaba.

— En estos momentos, el jefe de seguridad nuestro y del Holding, Luis Fernando Díaz, está hablando, al más alto nivel, con la policía de Medellín. Ellos nos dirán qué hacer y, por supuesto, ten por seguro, maitetxo, que yo no me voy a dejar matar como un conejo.

Mikel comentó que seguramente les dirían que aumentarían y reforzarían aún más las medidas de seguridad de ambos y que se restringieran todos aquellos desplazamientos y viajes que se pudieran hacer prescindibles. La mansión se había convertido en una fortaleza con una protección tecnológicamente muy avanzada y no precisamente porque hubieran atrapado a aquel ladrón, al que luego asesinaron sus jefes para que no hablara. El motivo de tanta vigilancia no era otro que el de la amenaza de atentando y en la mente prospectivista de Goizane cambian todo tipo de escenarios cada uno de ellos más catastrófico.

Aunque Goizane ya lo sabía, no había seguido las obras con detalle. Mikel le recordó que aprovechando el traslado de los casi 500.000 lingotes de oro depositados en las grutas subterráneas de la mansión a los depósitos del banco central de Colombia, en una las tres grutas de la cueva, se construyó un bunker habitable. Este habitáculo de unos 400 m2 de superficie estaba dotado de salas de estar y de trabajo, dormitorios, cocinas, despensas y baños.

El bunker también tenía su propio grupo electrógeno, reciclado de aire y agua y un sistema multimedia de vigilancia y de telecomunicaciones con el exterior. Tenía también salida camuflada y secreta al bosque de abajo y, a su vez, mediante un ascensor, acceso directo al dormitorio de Mikel y Goizane. El acceso al dormitorio se hacía a través de la puerta acorazada que se camufló tapando la puerta acorazada que Goizane descubrió que estaba oculta tras un falso closet corredizo.

Fue en el bosque de bajo, donde se habilitó un camino de hormigón asfaltado para soportar el pasado de vehículos con carga pesada y un parqueadero de camiones. Hasta allí, hasta el lugar donde se encontraba el parqueadero, era hasta donde había llegado y aguardaba una caravana de camiones blindados para ser cargados con el oro. Los lingotes de aquel metal precioso se llevaban en vagonetas especiales desde las grutas  hasta el parqueadero del bosque de abajo para su transporte en camiones, fuertemente escoltados, hasta los depósitos del Banco Central de Colombia que pasó de almacenar unas 20 toneladas de oro a almacenar 500 toneladas de oro, como parte de su reserva de divisas.

Para su traslado a Bogotá, dado que el peso máximo autorizado para cada camión era de 25 toneladas, se organizaron tres caravanas, una cada semana, donde participarían siete camiones blindados y una fuerte escolta militar. Un recorrido de 540 km y una duración viaje de unas 18 horas. Los traslados concluyeron a mediados de febrero de ese mismo año.

III

La noticia recorrió todo Colombia y pronto saltó a la escena internacional.  El helicóptero donde el empresario colombiano Mikel Lizarralde viajaba desde  su residencia en Urrao, Antioquia, a Bogotá había sufrido un atentado. Según testigos presenciales, el helicóptero había sido alcanzado por un misil tierra-aire y destruido en el aire. Al empresario colombiano le acompañaba, además del piloto, el profesor de Física de la Universidad Nacional de Colombia, Santiago Elizondo Echandia, que desde hacía casi dos años se había trasladado a Urrao para colaborar en el desarrollo de la Iniciativa “Colombia 2040: 100% energías renovables”.

Poco a poco, se fue sabiendo más acerca de atentado. Tras la fuerte explosión, las diferentes partes del helicóptero y los cuerpos de la victimas se habían desperdigado en cachitos en una extensión de más de 10 hectáreas. En un informativo especial, el canal Caracol Televisión difundió un vídeo que recogía el impacto del misil contra el helicóptero. Varios equipos de rescate pertenecientes al batallón Ayacucho se habían desplazado desde la base militar en Manizales. Además de limpiar el terreno y de recuperar los cuerpos de las víctimas, también se afanaban en descubrir  pistas que condujeran a la identificación de los asesinos.

A los cuatro días, gracias a las pruebas que se hicieron de ADN ya se habían identificado a las victimas que coincidían con el piloto y los dos pasajeros cuyos cuerpos desperdigados fueron recuperados y reconocidos como el CEO del Holding “Lizarra”, Mikel Lizarralde Unanue, y el físico, Santiago Elizondo Echandia. A su vez, enviados por el Pentágono se habían desplazado a Colombia expertos militares en armamento para identificar los restos del misil tierra-aire utilizado y que confirmaron que el misil era de fabricación estadounidense.

El propio presidente Joe Biden había dado máxima prioridad al atentado en Colombia tras confirmarse algunas pistas que los servicios de inteligencia habían detectado y en la que estaban implicados diversos ciudadanos estadounidenses. La colaboración de la Administración Biden con Colombia fue total.

La semana siguiente después del atentado se celebraron los funerales. Hubo propuestas para que Mikel Lizarralde tuviera un funeral de estado por su implicación en el futuro sostenible de Colombia. No obstante, su esposa, Goizane Eguzkitza, al igual que las diferentes familias de los otros dos fallecidos en el atentado criminal, decidieron que cada funeral se celebrase también en la intimidad.

Mientras tanto, los inductores de estos asesinatos de Colombia ya habían sido identificados y se les había establecido un cerco. Había implicadas unas cuarenta personas y más de treinta ya habían sido detenidas, quedando ocho de ellas bajo orden de búsqueda y captura. La mayoría eran personas civiles y solo había dos militares de rango medio. Para llevar a cabo todo ello con tanto éxito, se había puesto en marcha una gran operación liderada por el FBI y coordinada con otras agencias de seguridad de Estados Unidos, entre ellas, la NSA (Agencia de Seguridad Nacional ) y la DIA (Agencia de Inteligencia de Defensa).

Entre los primeros detenidos se encontraba Oliver White, propietario de la empresa “Oil & Gas – Smart Solutions”. Durante casi cuatro meses, White y varios ayudantes suyos que trabajaban en su empresa habían sido espiados de manera coordinada entre el FBI, la NSA y la DIA. Dos agentes del FBI y el sargento Robert Cortez de la DIA trabajaban directamente para Oliven White.

De resultas de ello, Robert Cortez y su equipo de la DIA habían podido introducirse en la red de extorsión, desinformación y amenazas y demás actividades criminales que operaban sirviendo a intereses de los lobbies contrarios a la reducción de emisiones de CO2, causantes del Cambio Climático.

La empresa SHELL era una de los principales empresas contratistas del Pentágono, lo que le permitía también trabajar para diferentes e importantes lobbies. Sin embargo, también era una tapadera donde trabajaban desde hace tiempo oficiales encubiertos desde la era Obama y que solo la gran profesionalidad y lealtad a la nación americana de los altos mandos militares estadounidenses evitó que desde el Pentágono no se filtrara nada durante la Administración Trump. Tras tomar el mando la Administración Biden, desde el principio las órdenes fueron tajantes: “Tolerancia cero con las actividades delictivas denominadas REFACLIMA —Remove Fight Against Climate Change[2].

Las nuevas tecnologías habían permitido que el espionaje desarrollado por las agencias de seguridad fuera cada vez más eficaz y sofisticado. La tecnología de miniaturización y camuflaje habían conseguido reducir el tamaño y el peso de estos productos utilizados habitualmente en el espionaje, así como camuflar o hacer indetectables los artículos de espionaje, tanto a nivel físico como informático.

De este modo, se implantó, de manera coordinada entre las diferentes agencias de seguridad, una operación encubierta encargada del seguimiento y espionaje continuo, durante las 24 horas del día, de aquellos supuestos integrantes en la red criminal “Anti lucha contra el Cambio Climático”. En principio, tras el encargo del asesinato del empresario colombiano, Michael Lizarralde, a Robert Cortez, el servicio de espionaje se centró en Oliver White y una parte de su equipo de confianza que trabajaba en la empresa “Oil & Gas – Smart Solutions”.

En concreto, se perseguía identificar a aquellas personas que, directa o indirectamente, trabajaban representando al lobby petrolero y gasista, “Oil & Gas”, o al lobby de las empresas eléctricas, “Electric Utilities”, o al lobby de los fabricantes de vehículos, “Automotive”, en la comisión de delitos criminales por parte de REFACLIMA.

Poco a poco, se fue descubriendo qué personas de los tres Lobbies y qué políticos estadounidenses estaban en contacto con la red REFACLIMA. En total, el sistema de espionaje había detectado que participaban más de quince altos ejecutivos y unos 50 trabajadores de máxima confianza pertenecientes a  empresas de los diferentes lobbies.

El día que más integrantes de la red criminal fueron detectados fue el día del atentado. Hubo momentos a lo largo día, en el que los dos teléfonos protegidos de Oliver White no dejaban de sonar y, gracias a una tecnología israelí se habían convertido en los teléfonos menos seguros de todos. A lo largo de los días, se identificaron llamadas, contenidos de las mismas y las personas concernidas en dichas llamadas telefónicas. Llamó mucho la atención el importante número de CEO implicados. Esta vez, los criminales de guante blanco no se iban a ir de rositas[3].

Uno de los vídeos más impactantes fueron las dos reuniones que mantuvieron Oliver White con Robert Cortez en la residencia del primero situada en Alexandria, Virginia. En primera de ellas se recogía claramente el encargo del asesinato de Mikel Lizarralde o Michael Lizarralde como se decía en los documentos de REFACLIMA. En el segundo video, además de Oliver White y Robert Cortez aparecía un tercer personaje. Se trataba de un famoso multimillonario,  propietario y accionista mayoritario de diferentes empresas del Lobby “Oil & Gas” que quería conocerle y felicitarle a Robert Cortez por el éxito y limpieza de la operación y, de paso, proponerle la ejecución de otras operaciones de mucha mayor envergadura.

— ¿Cuándo se refiere usted a operaciones de mucha mayor envergadura, en concreto, a qué se está refiriendo? —preguntó Robert Cortez en un tono más alto para que se oyera la respuesta también en el mismo tono. De este modo, se facilitaría la grabación de video y audio que dos agentes del FBI, situados en el interior de un edificio contiguo de la calle Arlington Terrace, junto a Huntington Park de Alexandria, Virginia.

— En concreto, como una operación de mayor envergadura me refiero a la de eliminar al hijo de puta del presidente Biden —contestó el multimillonario sin que su voz se inmutará lo más mínimo.

La cara de Robert Cortez, ni se inmutó al escuchar semejante respuesta. Conocía bien al personaje que se lo decía y lo consideraba un verdadero psicópata, un asesino sin escrúpulos. Lo que único que hizo Cortez fue comentar sin inmutarse que no había nada que no se pudiera hacer y, además, hacerlo bien. Durante un tiempo se quedaron mirándose el uno al otro con cara de póker como si ambos se estuvieran estudiando. Al final, el multimillonario rompió el silencio para exclamar:

— Va todo muy en serio, Cortez. Hablaremos más adelante pero será pronto. Cada vez tenemos más prisa en despejar el terreno —concluyó el que era uno de los magnates más importantes del Lobby Oil & Gas”.

Al salir de la casa de Oliver White con el sobre que contenía el millón y medio de dólares que el lobista le había entregado como liquidación por sus servicios criminales, Robert Cortez se sintió muy satisfecho porque aquello constituía una prueba evidente contra ambos criminales de guante blanco. Caminó despacio hasta el lugar donde había aparcado el vehículo y, por si acaso, miró de reojo al cruzar la calle por si alguien le seguía. Todo a su alrededor estaba muy tranquilo. Arrancó el Tesla y salió en dirección a Arlington.

Al igual que la primera vez que Robert Cortez se reunió con Oliver White en su casa, el FBI estaba filmando un video de alta calidad de la reunión, gracias al dispositivo indetectable que Robert Cortez llevaba adosado a sus gafas. En menos de tres minutos ya se sabía quien era el tercer hombre y se estaban analizando sus cuentas, propiedades, emails, llamadas telefónicas, mensajes, personas relacionadas, documentos etc.

Hubo también suerte porque aquel hombre ya estaba bajo sospecha y, hacia seis meses, se le había abierto una carpeta que contenía mucha información sobre sus actividades delictivas en todo el mundo. La interpol también andaba detrás de él acusado de pertenencia a grupo terrorista, conspiración para delinquir, extorsión, soborno, secuestro, fuga de capitales, blanqueo de dinero, falsificación de firmas y suplantación de identidad.

IV

A mediados del mes de mayo del año 2021, cuando quedaban menos dos semanas para que naciera el hijo del matrimonio Lizarralde-Eguzkitza, el bunker de la hacienda “Lizarra”, Mikel y Goizane habían organizado una pequeña fiesta de agradecimiento a la que acudieron los colaboradores más próximos de la pareja vasco-colombiana. Entre éstos se encontraban, obviamente, Uxue y su novio Carlos Enrique Salazar, con el que se iba a casar en el mes de julio así como el jefe de seguridad, Luis Fernando Díaz y su esposa. También acudieron los expertos en Planeación Energética y Lucha contra el Cambio Climático: Luciana Rodríguez Holguín, Salomé Arango Valdés y Santiago Elizondo Echandia y sus respectivas parejas.

En total, se juntaron una treintena de personas, entre las que destacaban dos comandantes de ejército colombiano de la base militar de Manizales, acompañados también por sus esposas, que gracias a sus tropas habían hecho posible el simulacro de atentado al helicóptero y de recuperación de supuestos restos humanos porque nunca existieron ya que el helicóptero, en el momento de la explosión, iba vacío y estaba siendo manejado por control remoto.

También había acudido el principal artífice del éxito de la operación, el que había acabado con todo entramado criminal de REFACLIMA  y el que había salvado la vida a Mikel Lizarralde. Cuando el sargento del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, Robert Cortez, entró en el bunker acompañado de su esposa, se produjo un sonora ovación cuyos aplausos se prolongaron largo rato. Mikel Lizarralde y Robert Cortez no era la primera vez que se habían visto pero los dos se sintieron emocionados cuando se vieron pues se habían caído muy bien y se fundieron en un cálido abrazo que también fue aplaudido por todos.

La cena —o comida como se decía en Colombia— consistiría en un Buffet Paisa que todos ya apreciaban y conocían. Pero, para muchos, también supuso la primera vez que se juntaban con tantas personas a comer. Lo hicieron tras haber sido vacunados y después de sufrir durante más de un año la COVID-19. Antes de que cada uno se sirviera su comida en base al contenido del plato típico conocido como Bandeja Paisa[4] —la insignia de la gastronomía antioqueña y unos de los platos más representativos de Colombia— Mikel comenzó a darles la bienvenida a todos, profiriendo unas palabras de agradecimiento a los convocados a aquella comida.

— Muy buenas noches amigos míos. Hoy celebramos los que fue un día memorable para todos y para recordar y dar las gracias a Dios y a todos los que han contribuido al éxito de la operación, en especial, al sargento Robert Cortez, del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y a los comandantes, Jorge Juan Lozano y Carlos Felipe Reyes del Batallón Ayacucho de Manizales. Los tres citados están aquí presentes —se oyó un ovación de gala que duró casi un minuto y al concluir Mikel prosiguió— No podemos olvidar que todo podía haberse escrito de manera muy diferente y que si eso no llegó a pasar fue porque también hay héroes que velan por nuestras vidas y para que los malos no nos ganen siempre. Otro aplauso para todos ellos.

Durante aquel encuentro, Goizane estaba todo el rato sonriente. Se sentía emocionada. Siempre que podía le agarraba de la mano a su marido. De alguna manera, ella se había vuelto más cobarde. Había sentido un gran miedo interno a perder a su esposo y, por ello, todavía no quería soltar su mano o su brazo, aunque también lo hacia porque dado el avanzado estado de su embarazo, se sentía torpe y tenía miedo de perder el equilibrio. Por eso, cuando no estaba Mikel, Uxue estaba todo el tiempo con ella.

De todos modos, si bien era cierto que Goizane estaba exultante de felicidad, al mismo tiempo, ella se sentía terriblemente cansada aquel día. Ya quedaba menos de dos semanas para el parto y el trabajo que ella desarrollaba, como directora de la Iniciativa “Colombia 2040: 100% energías renovables”, cada vez era más intenso y, al mismo tiempo, más extenso porque cada día que pasaba se acometían nuevas tareas.

Durante casi un mes, Mikel había estado trabajando en aquel bunker. Lo hizo hasta que no se acabaron las investigaciones del FBI y la mayoría de los acusados confesaron sus crímenes. Oliver White fue el primero de la banda criminal que confesó y se declaró culpable de cometer multitud de delitos. El FBI llegó a un acuerdo con él y le ofreció que, si colaboraba con la justicia, el fiscal le rebajaría sustancialmente la pena de prisión que pidieran por él en el juicio. Gracias a las muchas pruebas que White aportó al FBI, se pudo acusar a numerosos empresarios de pertenencia a banda criminal y la mayoría de ellos, finalmente, también confesaron sus crímenes.

V

Por fin, aquella noche Mikel accedería desde el bunker hasta su dormitorio pero sin viaje de retorno al bunker al día siguiente. Esa vez, subirían los dos en el ascensor, tal como él lo había hecho todas las noches cuando él se juntaba con Goizane en el dormitorio. Lo hacía para estar con ella y, a su vez, cenar, dormir y desayunar juntos en lo que era su amplio dormitorio. Esas casi quince horas que pasaban juntos era algo muy importante para cargar todos los días el alma del matrimonio Lizarralde-Eguzkitza.

Sin embargo, el mayor aliento de vida lo proporcionaba la gran ilusión que la pareja sentía por el hecho del próximo nacimiento del hijo. Un varón al que Goizane quería ponerle el nombre de Mikel y a su marido aquello le contrariaba, aduciendo que ya había habido demasiados Miguel o Mikel en la saga de la familia Lizarralde.

Cuando Mikel bajaba al bunker, algunos días, Goizane bajaba con su marido y se quedaba a trabajar con él. Sin embargo, la mayoría de las veces bajaba al polígono empresarial y trabajaba desde su despacho en el edificio central del holding “Lizarra”. Goizane sabía que tenía que cumplir con su papel de viuda. En el holding, solamente ocho personas sabían que Mikel Lizarralde, el CEO del holding no había muerto y que todo era un simulacro para desarticular una red de criminales.

A partir de la siguiente semana, debido a lo avanzado del embarazo y a la situación creada, el médico, que no sabía que Mikel estaba con vida, aconsejó que Goizane redujera sustancialmente su jornada de trabajo a la mitad: Lo que Mikel aprovechó para estar más tiempo con ella, acompañándola. Los dos habían aprendido a delegar muy bien y, así como Mikel descansaba mucho en el profesor Santiago Elizondo y Uxue Murga, Goizane se apoyaba cada vez más en sus colaboradoras Luciana Rodríguez Holguín y Salomé Arango Valdés.

Tras el nacimiento del niño, los dos sabían que sus vidas iban a cambiar radicalmente. Sobre todo cambiaría la vida de la madre. Aunque Mikel también tenía decidido que él se iba a implicar mucho en la atención a su hijo y a su esposa. Gracias al desarrollo de la multimedia, ellos trabajarían mucho más desde casa y evitarían muchos viajes recurriendo al zoom. Precisamente, en una de las salas de la mansión estaban instalando una sala de reuniones digital.

Por otro lado, la madre de Goizane llegaría para el parto y se quedaría tres meses para ayudar con el recién nacido. El padre y sus hermanos vendrían para las vacaciones de agosto. También habían prometido venir la madre de Mikel y su novio e, incluso, los padres de Uxue se habían comprometido a venir para la boda de la hija, a finales de julio, y quedarse hasta finales de Agosto. Ese año, sacrificarían las fiestas de Tafalla para estar con su hija y disfrutar de su nuevo país de adopción.

Durante más de dos horas, sentados y abrazados en la cama, Mikel y Goizane hicieron una revisión de todo lo acontecido desde que ellos llegaron a Colombia. Era increíble todo lo que les había pasado y todo lo que presuponían que les iba a ocurrir. La apuesta de Colombia por el desarrollo sostenible se había convertido en un hito a nivel mundial. Era como un revulsivo y un acicate para que el resto de las naciones hiciera lo que hubiera debido empezar a hacer, por lo menos hacía treinta o cuarenta años.

La táctica lampedusiana de  hacer como si se hace para la lavarse la cara de verde o fingir respetar la naturaleza o luchar contra el cambio climático, cuando se hacía todo lo contrario ya no tenía credibilidad aunque los gobiernos y las multinacionales lo hacían todos los días. Desgraciadamente, la hipocresía era tan grande, las mentiras y las noticias falsas tan frecuentes y extendidas, que todo hacía presumir que el mundo ya no tendría remedio y caminaba irremediablemente hacia la autodestrucción.

Sin embargo, también había muy buenas noticias y, no sólo a nivel de Colombia. En general, eran ONGs activistas en materia ambiental y climática las que más se estaban implicando en la creación de hábitos sostenibles y en la difusión de los planes relacionados con la transición energética hacia un escenario para el año horizonte 2040: 100% Energía sostenible. Se trataba de dinamizar y movilizar a la población colombiana en torno a esta meta. Lo cual implicaba comprometerse con el ahorro y la eficiencia energética, la economía circular y la economía colaborativa.

Varias prestigiosas universidades de Israel y California se  habían ofrecido a colaborar en la Iniciativa Colombiana e, incluso, se habían comprometido a impulsar conjuntamente la misma Iniciativa consistente en que para el año 2040, el 100% de la energía primaría que se consumiera en California, Colombia e Israel sería energía limpia y producida en base a las fuentes de energía renovables.

— ¡No sabes lo orgulloso que estoy de ti, maitetxo! —exclamó el marido extasiado por el gran amor que sentía hacia su mujer— el otro día, alguien que tú conoces bien y que fue profesor tuyo, me decía que la inmensa mayoría de los logros que hemos conseguido, en gran parte, son fruto de tus conocimientos, tu inteligencia, capacidad crítica, visión de futuro, constancia y, sobre todo, un resultado que no ha sido gratuito y que se ha alcanzado como consecuencia de tu alto compromiso y de la nobleza que envuelve tus valores éticos.

— ¡No digas eso que me abrumas, laztana! —le respondió Goizane su esposo, un tanto obnubilada por tanta alabanza— Tú bien sabes que si no llegas a estar tú por medio y no me hubieras ofrecido la oportunidad de volar en lo que al principio solo era un sueño y si no hubiera contado con los magníficos colaboradores que tengo, yo no hubiera hecho nada y, quizás, hubiera seguido siendo una simple profesora de matemáticas perdida en cualquier  instituto de bachillerato de Baskonia. Pero eso sí, sería una mujer que, desgraciadamente, sabría que el Cambio Climático era irreversible, puesto que todo lo que se hacía en su contra, era una burda farsa. En breve, lo más probable es que hubiera sido una mujer obsesionada por escapar de la realidad que nos presenta un mundo estúpido, caminando irremediablemente y, de manera autodestructiva, hacia el precipicio.

Mikel acarició el bebé que Goizane guardaba en sus entrañas y le besó dulcemente a su esposa en sus labios. Amaba a aquella mujer con toda su alma y cada día que pasaba la quería más y más. Mikel no era religioso pero si era muy creyente en Dios y le dio gracias al Creador de este mundo por aquella mujer que había puesto en su camino y que, no solo le hacía feliz a él, sino que también se había convertido en una esperanza portadora de futuro. Se había convertido en la esperanza de aquella humanidad consciente de lo que pasaba con el Cambio Climático y que, sin embargo no se resignaba a perder y luchaba por un mundo mejor.

Antes de dormirse, Goizane abrió los ojos para mirar y sonreír a su esposo al que, tras darle un beso cariñoso en su brazo, se tumbó mirando hacia el techo, buscando una postura que le aliviase el peso del hijo que llevaba dentro. Su último pensamiento fue acerca de lo diferente que llegaría a ser el mundo en el que crecería su hijo. El mundo que Goizane había conocido era realmente hermoso pero los seres humanos que lo gobernaban y poseían lo estaban destruyendo. Todo era por culpa de su enfermedad de adición consistente en tener una avaricia sin límites. Sin embargo, aquella vez ella sintió, más que rabia, una gran tristeza en lo más profundo de su ser. Pero, también en su interior vio una luz que procedía de sus entrañas donde se encontraba su hijo. Ella sintió también una incipiente alegría en todo su ser pues Goizane intuyó que, dentro de lo que cabe, también lo que vendría sería el principio de un mundo mejor.

FIN

[1] Pérdidas muy inferiores a las que representaba la utilización del almacenamiento hidrógeno que se obtenía a partir de la electrólisis inversa.

[2] REFACLIMA: Acrónimo en inglés de “Eliminar la lucha contra el Cambio Climático”

[3] Irse de rositas: Expresión coloquial que significa quedar exento de responsabilidades (to get away scot-free)

[4] Plato típico antioqueño que es muy sabroso y abundante y hecho a base de productos de la tierra como: Carne desmechada, arroz, lentejas fríjoles rojos, plátano maduro, carne molida, chicharrón, huevo frito, chorizo, aguacate, arepa, hogao, guiso.

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