EL  FABULOSO TESORO ESCONDIDO DE LAS INDIAS—5 Capítulo

por Juanjo Gabiña

Capitulo 5

La ciudad de la eterna primavera

I

A Mikel y Goizane les encantaba, al llegar la noche, poder andar por la casa en pijama. Así es como lo hacían en la casa que compartían en Zarautz. Aquello se convirtió en una costumbre para Uxue, Goizane y Mikel. Al llegar a casa a la noche, los tres se quitaban la ropa y se vestían el pijama de dormir. Las chicas preferían ducharse antes de ir a la cama y Mikel, en caso de que no hubiera sudado por algún motivo, lo hacía por la mañana, dada su necesidad de afeitarse todos los días.

En la residencia de su hacienda “Lizarra” de Urrao, Antioquía, apenas llevaban una semana y ya se habían impuesto la misma norma. Aunque se encontraban celebrando las fiestas navideñas, Mikel y Goizane y algunos de sus asesores más directos tenían mucho trabajo. La víspera de Navidad, en nochebuena, fueron invitados para acudir a muchos hogares de trabajadores que residían en diversos enclaves o poblados de la hacienda. Sin embargo, dichas invitaciones fueron rechazadas con suma delicadeza, aduciendo encontrase sumamente cansados y, la verdad sea dicha, es que ambos no habían parado de trabajar.

Así pues, el día 24 de Diciembre celebraron la Nochebuena solos en la mansión. La cocinera les dijo que sabía preparar algunos platos vascos como el “pisto a la bilbaína”,  el “bacalao al pil pil con pimientos rojos” y el “arroz con leche al estilo del Goiherri” que tanto le gustaba al padre de Mikel. A su vez, tal como Mikel le había solicitado la semana anterior, habían comprado unos chuletones para asar a la brasa y comerlos con papa fritas y pimientos verdes, turrones, queso de Idiazábal, membrillo, nueces y vino de Rioja.

A los postres, lo más entrañable de aquella noche fue el intercambio de regalos que hubo entre la pareja. Goizane le regaló una camisa, una corbata, unos calcetines y ropa interior que Mikel recibió con una amplia sonrisa. Por el contrario, Mikel le regaló a su prometida una bellísima pulsera de esmeraldas. Se seguía con la tradición vasca en la que las mujeres regalaban a los hombres cosas prácticas. Sin embargo, esta vez, hubo un añadido muy pícaro que propuso Goizane para equilibrar la balanza y el peso de los regalos.

Cada uno debía ponerse solo los regalos recibidos y presentarse en el dormitorio. Mikel acudió vestido con su ropa interior, su camisa, su corbata a juego y sus calcetines. Goizane apareció en la habitación de dormir completamente desnuda y vistiendo solamente la pulsera de esmeraldas. Aquel encuentro sería el preludio de una inolvidable noche de amor y de cariño que tanto afianza el compromiso y la voluntad de la pareja en construir un futuro común.

II

Mikel y Goizane estaban aprendiendo a marchas forzadas cómo funcionaba el holding y ello requería leer mucho, discutir entre ellos y mantener reuniones por videoconferencia que servían tanto para aclarar dudas como para tomar decisiones importantes. Goizane estaba demostrando tener unas capacidades innatas para conciliar el corto con el largo plazo. Mikel era consciente de que hasta ahora había primado siempre el corto plazo en el holding pero ésa sería ya una política del pasado que nunca se volvería a retomar.

En adelante, todo debate previo a la toma de decisiones estratégicas conllevaría las respuestas pertinentes a dos preguntas clave: 

  1. ¿Qué decisiones a tomar y aplicar a corto plazo podrían condicionar nuestros márgenes de libertad a medio y largo plazo y/o hipotecarían el propio futuro del holding?
  2. ¿Qué decisiones estratégicas complementarias habría que tomar a corto plazo para su aplicación y puesta en marcha, a fin de de alcanzar ciertas metas, a medio y largo plazo, y que consideramos que son esenciales para el futuro del holding?

Una de los logros importantes que  había conseguido la pareja vasca es que había conseguido acoplarse y trabajar de modo sinérgico, siempre en sintonía con respecto a sus diferentes responsabilidades. Goizane se ocuparía principalmente de la Iniciativa “Colombia 2040: 100% energías renovables”. Por su parte, Mikel Lizarralde asumiría la Dirección General del Holding “Lizarra”. A su vez, se crearía una comisión permanente de asesoramiento que tendría un carácter transversal y que informaría de manera pertinente y coherente a las diferentes empresas sobre temas y consultas de interés.

III

Durante los días 29, 30 y 31 de diciembre de 2018 y 1 de Enero de 2019, Mikel y Goizane se alojarían en el apartamento que Mikel utilizaba cuando bajaba a Medellín. El de 2 de enero de 2019, martes, se incorporarían al trabajo en Urrao hasta el día de su regreso a Baskonia, el sábado 5 de enero. De este modo, llegarían a Zarautz al día siguiente. Es decir: el día 6 de enero, día de los Reyes Magos.

Por otro lado, Goizane estaba cada vez más entusiasmada con la idea de vivir en Urrao. Lo que la joven estaba conociendo de Antioquía era algo que la estaba enamorando día a día. El municipio de Urrao se encontraba a una altura de 1.830 metros sobre el nivel de mar, lo que representaba que estaba a unos 335 metros más alto que la capital de Antioquia, Medellín. Se trataba de un paisaje verde y montañoso como Baskonia, solamente que el clima gozaba de un tiempo tan benigno y maravilloso que hacía que Urrao se convirtiera en el mismo edén dentro del paraíso que representa toda la Región Paisa. A Urrao también lo conocían como el paraíso escondido.

A decir verdad, pocos municipios tenían una vista tan impactante en su zona urbana como la que formaba el casco urbano de Urrao en contraste con el entorno que representa el imponente Valle del Penderisco. Una vez en el centro de él, se encontraba el Parque Principal que era un amplio parque, rodeado de construcciones antiguas bien conservadas donde se podía degustar el famoso queso dulce de Urrao. A su vez, a Goizane le encantó visitar el Parque Nacional Natural de las Orquídeas donde se podía encontrar una gran variedad de orquídeas y el Páramo de Frontino.

En Urrao, se podía disfrutar de un clima húmedo tropical apoyándose en el acogedor alberque que ofrecían las fincas convertidas en hoteles de descanso en familia. Estos albergues facilitaban el acceso a las zonas de pesca y al montañismo que permitía también el disfrute de paisajes hermosos. Además los amantes de las aves podían disfrutar de la Reserva Natural Colibrí del Sol donde encontraban alrededor de ocho diferentes especies de colibríes y otras aves como el Tororoi de Urrao.

En las zonas de Páramo, también se podía hacer montañismo, acampar y disfrutar de impresionantes paisajes. También se podían visitar fincas agroturísticas para tener un mayor conocimiento sobre los cultivos de la zona, en especial el aguacate, ya que Urrao era, de todo Colombia, el principal exportador de dichos cultivos.

En relación con la procedencia del nombre Urrao, a la hora de establecer el origen de dicho nombre se decía que en esta región habitó un indígena llamado Gaspar Urrado y al suprimirse la “d” quedó Urrao, o que pudo venir de los vocablos Katíos “Uro” que significa Cera y “Do” río, entonces sería Río de Cera o Camino de Cera. 

Sin embargo, entre los fundadores había algunos vascos que debieron descubrir cañadas, riachuelos e incluso cuevas donde encontraron oro. Da la casualidad que, en vasco, “urre” significa oro y “aho” (ao) significa boca o entrada. De resultas de ello, se podría deducir que Urrao podría significar la “entrada del oro”, en lengua vasca. Un municipio colombiano donde tantas minas de oro se conocieron en un pasado no tan lejano y donde, precisamente, un antepasado de Mikel, Martín de Lizarralde, tuvo a su cargo la explotación de una mina importante a finales del siglo XIX.

IV

El 28 de diciembre, el mismo día de los Santos Inocentes, es una fiesta que se celebra en Colombia, al igual que España y otros países latinoamericanos, para gastar bromas. En dicho día, se crea un espacio ideal para hacer inocentadas, chanzas, novatadas y trampas a todos los familiares y amigos. Goizane había pensado gastarle una inocentada a su prometido sin saber siquiera que también en Colombia se realizaban bromas durante ese día. 

De cualquier modo, y con la ayuda de dos sirvientes, durante la víspera Goizane había rellenado de cantos rodados una de las maletas de Mikel. A la mañana siguiente, el mismo día de los Santos Inocentes, y con la ayuda de una carretilla, Goizane y dos criados más colocaron la maleta de modo que estorbara el paso entre el baño, donde Mikel se encontraba duchándose, y el otro lado del dormitorio. 

La joven vasca se colocó sentada sobre la cama, simulando que leía mensajes en el teléfono móvil, cuando en realidad lo tenía preparado para sacar un video a su prometido intentando mover inútilmente una maleta con mucho sobrepeso y poniendo una cara terrible de sorprendido porque no entiende lo que está pasando. Tal como estaba planeado así ocurrió. La cara que puso Mikel al intentar mover la maleta y ni tan siquiera poder casi levantarla, era todo un poema. Aquel video registraría la broma que su prometida le gastó para toda su vida.

Cuando el joven vasco se dio cuenta del día que era y que, por consiguiente, era objeto de una broma por parte de su prometida, sonrió y hasta llegó a reírse, no sin antes juramentarse consigo mismo para que el año que viene supiera guardarse mejor las espaldas. Mikel sabía que Goizane solamente enviaría ese video a tres personas: A su madre, a Uxue y a él, como así ocurrió. Tuvo que aguantar las bromas de Uxue, la sonrisa eterna de su novia y, además, tuvo que sufrir cómo su propia madre se sacaba un foto riendo mientras debajo de su fotografía se leía un rótulo donde le decía a su hijo: 

—Inoxente, inoxente, txakurrak buztana tente![1]

Mikel se dio cuenta de que aquella broma le había animado el día. Era consciente de que un poco de humildad nunca venía mal. Había pensado en gastarle un broma a Goizane pero la miró y al encontró tan alegre y contenta  que prefirió abstenerse. Mikel estaba muy convencido de que estando ella feliz también se encontraría él feliz. Además, por su carácter, él no era muy aficionado a gastar bromas. Aunque no era masoquista, más bien era lo contrario. A Mikel le agradó mucho contemplar la cara de pilla que había puesto Goizane mientras le grababa las caras de asombro que él ponía durante la broma.

Por otro lado, aquel día había sido muy productivo y aunque los despachos de Mikel y Goizane se encontraban bastante cerca el uno del otro, aquel día no se vieron hasta la hora de comer. Goizane estuvo trabajando dos temas sobre los que se tenía que poner al día. Uno de ellos era el relativo al almacenamiento de energía para conseguir que las energías renovables fueran del todos gestionables. El otro tema era el relativo a la prospectiva sobre los costes de los diferentes tipos de energías renovables en comparación con las energías fósiles y nuclear.

Por su parte, Mikel había tenido una interesante reunión con casi todo el equipo de dirección de la hacienda “Lizarra” para estudiar y comenzar a evaluar el plan estratégico para los próximos cinco años. Un plan en el que iban a introducir bastantes innovaciones y, sobre todo, desarrollar la agroindustria y participar en la cadena de distribución, a fin de obtener un mayor valor agregado o añadido y crear más empleo.

En Colombia muchos trabajadores tomaban sus 15 días hábiles de trabajo como vacaciones, o bien durante los finales de año, en diciembre, o bien a comienzos de año, en enero. Durante las vacaciones, ciudades como Medellín, al igual que Bogotá, Cali, Cartagena y Santa Marta, eran las ciudades más visitadas. Goizane estaba impaciente por ir a visitar y conocer Medellín, la capital del Departamento de Antioquía. Pero había un problema. No podrían partir hacia Medellín hasta la tarde.

Aunque la distancia de la hacienda “Lizarra” de Urrao a Medellín era de unos 170 km, se requerían casi 5 horas para llegar a la capital de Antioquía. Lo cual significaba tener viajar de noche y encima llegar tarde. A fin de ganar tiempo, habían decidido que partirían pronto por la tarde. Existía la posibilidad de viajar en uno de los helicópteros del holding para llegar de día a Medellín y quedarse allí durante la celebración de la nochevieja y fin de año. Sin embargo, tuvieron suerte y decidieron ir en un avión de línea de Urrao a Medellín.

Dio la casualidad de que, recientemente se había abierto una línea de vuelos regulares entre Medellín y Urrao que tenía una duración de algo más de media hora. Urrao fue el primer municipio antioqueño que tuvo pista de aterrizaje después de Medellín. El aeropuerto estaba localizado en la zona norte del área urbana, a cinco minutos en transporte vehicular. Tanto el despegue como el aterrizaje ofrecían para todos los visitantes la esplendorosa hermosura del Valle del Penderisco.

Goizane había leído que antes de conocer Medellín, o la ciudad de la eterna primavera, previamente, se debe tener en cuenta que es lo que ofrece la capital antioqueña para visitar. En realidad, ofrece una gran variedad de planes y de lugares para visitar como, por ejemplo, el Parque Explora que es un espacio donde se puede aprender ciencia a la vez que uno juega y se divierte. Este parque era un punto de atracción turístico muy recomendado que Goizane anotó para ir a verlo, máxime cuando Mikel todavía no lo había visitado.

Justamente al lado del Parque Explora, se encontraba el famoso Jardín Botánico. Se trataba de un lugar ideal para los amantes de la naturaleza donde podrían hacer un recorrido por el Bosque Tropical, el Jardín de palmas, los Jardines del Orquideorama y la casa de las mariposas, entre otros puntos de interés, que formaban parte de los espacios destinados para ser visitados en el Jardín Botánico. Mikel tampoco lo había visitado, así que Goizane lo consideró como visita a realizar.

También se recomendaba  realizar un recorrido por la ciudad yendo en metro. Se decía en los panfletos de propaganda que, en Medellín, ésta era una de las mejores formas de moverse y llegar a diferentes atracciones turísticas. Uno de sus principales valores del metro era su conectividad con otros sistemas de transporte como el tranvía, el metroplús y el metrocable cuyas estaciones se encontraban distribuidas por toda la ciudad e, incluso, permitían llegar hasta otros municipios del área metropolitana de Medellín y sus alrededores. Se trataba de una sugerencia muy atractiva e interesante pero, lamentablemente, los responsables de seguridad la desaconsejaron por razones obvias.

Por otro lado, la ciudad de Medellín contaba además con una interesante variedad de parques que eran ideales para disfrutar en familia o con la pareja. Una recomendación muy repetida era la de visitar el centro, donde se encontraba ubicado el Parque de Botero, la Zona Rosa y la Milla de Oro, además del tradicional Pueblito Paisa, desde donde se podía apreciar una excelente vista de toda la ciudad. 

Finalmente, se aconsejaba probar la mejor gastronomía de la región disfrutando con sus famosos platos típicos, tales como la “bandeja paisa”, la arepa de maíz, el chorizo antioqueño, la mazamorra, entre otras delicias. Una recomendación que le dio la propia secretaria de Goizane fue que si el Sr. Lizarralde y ella pensaban comer la famosa Bandeja paisa, que pidieran una ración para los dos y luego pasearan durante unas dos horas para hacer bien la digestión.

La famosa “Bandeja paisa” era un plato fuerte en todo el sentido de la palabra. Como su propia historia lo cuenta, fue un plato se creó para dar en el gusto a los colombianos mediante un plato que comprendiera una enorme variedad de ingredientes y que, a su vez, estuviera dotado de generosas porciones. Así pues, la “bandeja paisa” era un plato delicioso compuesto de:

  • Arroz blanco
  • Frijoles
  • Carne molida de res
  • Chorizo
  • Morcilla o rellena
  • Chicharrón crocante y carnudo
  • Tajadas de plátano maduro y frito
  • Huevo frito
  • Arepa paisa o de maíz blanco
  • Tajada de aguacate y tomate
  • Hogao o guiso

Los responsables de la seguridad de Mikel y Goizane decidieron que fuera el domingo, día 30 de diciembre de 2018, el elegido para almorzar o comer al mediodía, la famosa “bandeja paisa” y lo harían en un reservado del Country Club Ejecutivos de Medellín. Estaba programado que, al almuerzo acudirían también directivos/as y sus correspondientes cónyuges de algunas empresas del Holding con sede en Medellín. En total, se juntarían dos docenas de personas que se juntarían en una sala de recepción una hora antes del comienzo del almuerzo. Aunque Mikel ya conocía a algunos de los asistentes, se pretendía que aquel almuerzo sirviera también como la presentación de la Dra Ingeniera Goizane Eguzkitza como directora de la Iniciativa “Colombia 2040: 100% energías renovables”.

V

Los cuatro días que permanecieron viviendo en Medellín, les había dejado a Mikel y Goizane totalmente prendados de aquel país, de su entorno y de sus gentes. Ya no era cuestión de la bonanza del clima, la belleza de la naturaleza, la luz del día, el urbanismo etc. Tampoco era debido a la amable acogida, la laboriosidad, la buena educación, los modales y la cortesía de la gente paisa. 

Había algo más que les impactó sobremanera y que se refería al valor extra inherente a la cultura paisa. Se trataba de esa cultura arraigada e indómita que proporciona un alma inmortal dotada de una gran capacidad para darle la vuelta al pasado, haciendo de la necesidad, virtud. En definitiva, de ser capaces de renacer de sus propias cenizas como el Ave Fénix. En efecto, según la mitología griega, el Ave Fénix era un ave fabulosa, única en su especie y semejante a un águila, que era capaz de perecer quemándose y renacer luego de sus propias cenizas. Así era la capacidad de respuesta anticipativa de sus gentes ante los retos de futuro.

A la pareja vasca le impactó el hecho de que la zona más violenta de Medellín se estuviera convirtiendo en un importante destino turístico. Por lo que leyeron y vieron, se trataba de una zona de Medellín que anteriormente había sido considerada como uno de los lugares más violentos y dominados por el crimen en Latinoamérica y, gracias a voluntad de cambio, estaba surgiendo como un punto importante de atracción turística para que tanto los turistas nacionales como los extranjeros pudieran apreciar la gran transformación que se estaba produciendo en la ciudad de Medellín. 

En efecto, la Comuna 13, una serie de barrios de bajos ingresos, construida en una ladera del nororiente de Medellín, llegó a ser considerada como uno de los lugares más peligrosos del mundo. Actualmente es uno de los destinos más populares de la ciudad para los turistas que buscan sumergirse en una cultura única que ha resistido décadas de violencia mediante poderosas expresiones artísticas. Este auge del turismo en Medellín es el que estaba propiciando que las iniciativas locales contra el crimen y la violencia lograran su propia financiación. Lo hacían integrando a las pandillas y favoreciendo la comercialización del activismo comunitario.

Los turistas subían por el sinuoso camino que marcaban las escaleras mecánicas, decoradas con marcos de color naranja que cruzaban la ladera, desde donde se observaban grafitis de vivos colores sobre las paredes de casi todas las casas y negocios del barrio. A lo lejos, sonaba una música hip hop proveniente de un estéreo portátil. Los residentes se sentían orgullosos de sus barrios contemplando cómo los extranjeros tomaban sus fotos. Durante la visita, los visitantes tomaban cerveza, comían comida callejera y seguían a un guía local que les contaban historias de los diferentes sitios por los que ellos pasaban.

Se trataba de una visita que transcurría de manera informal y tranquila. Una visita que habría sido impensable hacía tan solo dos décadas y era que, en tan solo veinte años, Medellín había pasado de tener el deshonroso título de capital mundial del homicidio y del crimen organizado para atraer a un creciente número de turistas que comprobaban cómo había sido posible que la ciudad resucitara de sus cenizas como lo hacía la mitológica Ave Fénix de los griegos.

Con todo, se podía subrayar que una de las causas de esta transformación se debió al propósito, la voluntad y la entrega de las fuerzas vivas de la ciudad, desde los sectores públicos y privados, hasta la academia y las ONGs, todas ellas bajo la bandera de la innovación, la ciencia y la tecnología. La importancia que había tenido el proceso y la importancia de la transformación experimentada por la Comuna 13, formaba parte de un proyecto llamado “Naciones Digitales” del Laboratorio de Medios Digitales, conocido como el Media Lab del Massachussets Institute of Technology, MIT.

Hoy en día, Medellín estaba siendo reconocida como el Centro Latinoamericano de la 4ª. Revolución Industrial, por el World Economic Forum (WEF), entidad reconocida a nivel  mundial en los ámbitos relacionados con el desarrollo social, económico y tecnológico sostenible.

Pasó de ser una ciudad casi fallida, conocida como la ciudad más violenta del mundo, con un promedio de 365 muertes violentas por cada 100.000 habitantes a ser conocida como la ciudad más innovadora del mundo en 2014, reconocimiento otorgado por el Wall Street Journal, la Urban and Land Foundation de la ONU y el Citibank, por encima de Tel Aviv y New York. Recientemente, en este año 2018, Medellín había sido nuevamente galardonada como la ciudad más innovadora a nivel social por la fundación Lee Kuan Yew de Singapur.

VI

Tanto Mikel como Goizane, aunque sabían hablar bien en español, hasta llegar a Colombia desconocían el significado de la palabra agüero. En Medellín, se enteraron  que no era otra cosa que una señal o un indicio de algo que se interpretaba como el augurio de un hecho que presumiblemente iba a ocurrir en el futuro. Es cierto que habían oído muchas veces la expresión “pájaro de mal agüero” que califica a la persona que acostumbra a anunciar pronósticos de mal tiempo o que algo malo o alguna desgracia espera que va a suceder en el futuro.

Lo que menos sabían esta pareja de vascos era que en Colombia se consideraba que había siete agüeros para el fin de año. Es cierto modo, un agüero venía a ser como una especie de ritual que realizaban las personas con un fin específico. Algunas creían que solo eran mitos o formas divertidas de integrar a la familia en Navidad y Año Nuevo, pero otras se lo tomaban muy en serio, y cada año los realizan sin falta.

Amor, salud, trabajo y prosperidad entran a la lista de deseos que todos buscan con estas curiosas costumbres. Por eso, los amigos con los que estuvieron en la cena de Nochevieja en Medellín, se ocuparon de que Mikel y Goizane compartieran los siete agüeros más populares practicados por los colombianos para recibir el año con la mejor energía posible. Tales agüeros eran los siguientes:

1.- Dar una vuelta a la manzana de la casa cargando una maleta de viaje

En Colombia, se podía ver a la gente corriendo por las calles llevando una maleta antes de la media noche del 31 de diciembre. Consistía en uno de los agüeros más cómicos y tradicionales que se realizaban en Colombia. Padres, hermanos e hijos se alistaban con maletas y bolsos para darle la vuelta a la manzana de la casa. El propósito era el de conseguir hacer muchos viajes durante el próximo año. Cuanto más larga fuera la vuelta que se diera con la maleta, más lejos sería el destino del viaje. Mikel y Goizane cargaron la maleta mediana, en señal de que no les apetecía viajar mucho más de lo que fuera necesario.

2.- Comerse doce uvas a la media noche

No importaba el tipo de uva, los importante era que cada una representara los doce meses del próximo año y, por cada grano de uva que cada uno se comía se podía pedir un deseo. Esta era una de las formas en las que las personas creían que se podían hacer realidad sus deseos y aspiraciones para el año que llegaba. Los vascos ya estaban acostumbrados a comerse las uvas. Lo que no sabían era que se podían pedir deseos, tantos como los granos de uva que cada uno se comía.

3.- Guardar dinero en los bolsillos

Billetes de $1.000, $20.000 o $50.000 pesos colombianos, no importaba el valor, lo importante era que el año nuevo no sorprendiera a nadie sin dinero. Desde muy temprano, las familias se solían preparar para que todos sus integrantes guardaran en sus bolsillos una buena cantidad de dinero para que no faltara la abundancia de dinero durante el año entrante. Mikel y Goizane juntaron todo lo que tenían y se lo repartieron. Y, aunque no era mucho lo que tenían, era lo suficiente.

4.- Vestir ropa interior de color amarillo

En Colombia, en las fechas próximas a la Navidad, se podía encontrar ropa interior amarilla para todos los gustos, en todas las tallas y con formas y adornos muy particulares. Durante esa época, los almacenes de las diferentes cadenas comenzaron a vender la tradicional ropa interior amarilla para hombres y mujeres. Algunos dicen que sirve para la prosperidad, el amor y la salud, y que todo aquel que quiera tener un buen año debe empezar el año con ropa interior de color amarilla vestida al revés. Mikel y Goizane salieron a comprar ropa interior amarilla. 

Dio la casualidad de que ninguno de los dos se había vestido ropa interior de ese color por lo que anduvieron con muchas dudas a la hora de comprarla. No obstante, Mikel comprendió que las chicas lo tenían más fácil. Así que mientras que Goizane optaba por comprarse ropa interior minimalista donde las braguitas eran de hijo dental y los brasieres o sujetadores lo enseñaban todo, Mikel terminó comprando bermudas y una camiseta, todo de color amarillo.

5.- Tener espigas de trigo en la celebración de la cena de Nochevieja, mientras se aguarda la llegada del Año Nuevo

Ya fuera como adorno en la mesa de la cena de fin de año o llevándola en la mano, el hecho de tener espigas era muy común para que la prosperidad nunca faltara en el hogar. Se creía además que estas espigas servían para alejar las malas energías y proteger a la familia. No hubo ningún problema porque los abundante floreros de la casa tenían ya sus espigas de trigo. 

6.- Abrazar a una persona del sexo opuesto

Cuando llegaba el año nuevo, en Antioquía se decía que lo mejor que uno podía hacer era que la persona que se tuviera al lado fuera del sexo opuesto. Muchas personas creían que ésta era la mejor manera para que el amor nunca faltara. Si alguien no tenía pareja, este agüero podía ayudarle a conseguirla y si ya la tenía, sería un buen año para el romance. Cualquiera que fuera el caso, un abrazo siempre venía bien. Mikel y Goizane se dieron un abrazo que duro cinco minutos. Les gustó tanto que se comprometieron a darse un abrazo igual para sentirse el uno al otro, cuantas veces fuera necesario.

7. Papas o patatas debajo de la cama

Finalmente, y para saber cuál sería el pronóstico económico en el año siguiente, se solían colocar tres papas o patatas debajo de la cama. La primera debía estar completamente pelada sin cáscara, la segunda a medio pelar y la tercera debía quedar con toda la piel sin pelar. Cuando llegaban las 12 de la noche del 1 de enero, era cuando se debían meter debajo de la cama con la luz apagada para no saber cuál era cuál y dónde se colocaba cada una.

A la mañana siguiente, cada uno debía elegir una papa o patata al azar, aquella que se eligiera marcaría la situación económica en el año nuevo: la papa pelada representa pobreza, la entera abundancia, y la papa a medio pelar significaría un año sin necesidades pero que tampoco iba a dejar mucho. Tanto Mikel como Goizane se confesaron que había hecho trampa y que habían dejado la papa o patata sin pelar al lado del costado de la cama. Mejor dicho: era la única que se podía alcanzar, una vez sentado encima de la cama. Tanto Mikel como Goizane hicieron trampas pero se divirtieron mucho que era de lo que se trataba.

VII

Pocas horas antes del mediodía del día de Año Nuevo 2019, el teléfono de Mikel no dejaba de sonar. Mikel y Goizane se habían ido a bañar a la piscina del condominio donde se ubicaba el apartamento de Medellín que era de uso exclusivo de Mikel Lizarralde. Al entrar de vuelta al apartamento, con el ánimo  de almorzar allí, hacer las maletas y partir hacia el aeropuerto de Rionegro, al objeto de regresar a la hacienda de Urrao en avión, de nuevo sonó el teléfono. Sin embargo, esta vez tampoco puedo contestar porque llegó tarde y había entrado el contestador. 

Mikel le miró a Goizane poniendo cara de que algo estaba pasando. Agarró el teléfono y comprobó preocupado el origen de la llamada y le verificó que la habían llamado unas doce veces desde la hacienda de Urrao. A Goizane también le habían llamado unas siete veces. Eso quería decir que algo grave había pasado. Mikel devolvió la llamada al mismo número

— ¡Aló buenos días! —contestó alguien al otro lado y colgó. 

De nuevo sonó el teléfono de Mikel Lizarralde y éste respondió a la llamada:

— ¡Aló! ¿Quién llama con tanta insistencia? —contestó Mikel al teléfono.

— ¡Disculpe señor Lizarralde!, le habla Luis Fernando Díaz —Mikel reconoció que se trataba del jefe de seguridad de la hacienda “Lizarra” de Urrao— le he llamado para informarle que han intentado robar en su residencia pero no consiguieron su propósito. 

— ¡Feliz año Luis Fernando! —contestó Mikel algo más aliviado— ¿Dice usted que no robaron nada? ¿No consiguieron entrar en la casa residencial?

— La verdad, señor Lizarralde, es que ni lo buscaron siquiera. Todo ha sido muy extraño. Los ladrones intentaron entrar por el pozo del patio e hicieron dos grandes hoyos alrededor de él, pero les sorprendimos y escaparon dejando una máquina de taladrar. Por suerte, logramos capturar a uno de ellos que se lo ha llevado la policía para interrogarle.

— ¿Nos veremos entonces a la noche cuando regresemos en el avión, según lo programado? —preguntó Mikel, por si acaso, y algo más aliviado del susto.

— Además de para informarle de lo ocurrido, le llamaba también por si quisiera que les recogiera el helicóptero en Medellín. No obstante ya comprendo que no es tan urgente y que pueden regresar según lo previsto. Ya hemos cerrado los hoyos con tierra y mañana cubriremos con hormigón o concreto armado —concluyó el jefe de seguridad.

Cuando colgó el teléfono, Mikel se quedó un tanto pensativo. Goizane, que estaba a su lado, le preguntó a su novio un tanto intrigada sobre lo que había pasado. Cuando su novio le respondió que los ladrones habían abierto dos hoyos junto al pozo. Goizane no pudo más que echarse a reír. Le parecía la mar de gracioso que hubieran ido a robar agua.

 — Es evidente que no han ido a por agua porque en Urrao, si hay algo que no falta, es la lluvia y los riachuelos cargados de agua —comentó la joven en voz alta— Mejor será si averiguamos qué hay o qué se supone que puede haber en el subsuelo de la zona donde han hecho esos dos hoyos.

Mikel asintió dándole la razón. Para cuando llegaran a la hacienda ya sería de noche. Así que tendrían que averiguarlo al día siguiente por la mañana. Mikel le comentó que él, por la mañana, tenía una reunión de Zoom[2] con las empresas financieras del Holding y que le era imposible cancelarla pues estaban comprometidas más de quince personas. 

— No te preocupes, maitetxo —respondió Goizane queriendo ser amable con su prometido— ya me encargó de ello. Necesitaré un mapa del terreno. En algún lugar tiene que estar. Seguro que está entre las cosas de tu padre, ¿Encontraste algún lugar, donde pudieran guardarse planos de las edificaciones de la hacienda? —preguntó Goizane con afán de investigar algo que diera luz a sus incipientes sospechas.

Ahora que lo dices, laztana, sí que entre sus cosas he encontrado un juego de llaves de las que se utilizan para cerraduras electrónicas de seguridad en puertas blindadas. En concreto, son tres llaves que él guardaba en la caja fuerte y que, hasta ahora, no sé, ni de donde son y ni para qué tipo de puertas sirven. Solo sé que esas llaves son muy modernas y que yo no he visto puertas blindadas que requieren cerraduras parecidas en todo la mansión y, sin embargo, estaban en un estuche donde constaba que allí se guardaba llaves de la mansión —respondió Mikel contando todo lo que sabía.

A continuación, los dos entraron en la oficina que Miguel Lizarralde Ascacíbar tenía en la mansión y se dirigieron a la caja fuerte. Previamente había que introducir una secuencia de seis números del 01 al 99 que Mikel había cambiado, sustituyendo a la combinación anterior. Se trataba de un serie numérica que una vez conocida la ecuación que la generaba era fácil de calcular. 

Goizane se la aprendió de memoria e introdujo los seis números de dos cifras. A continuación, giró la palanca y la puerta de la caja fuerte se abrió. En su interior, había diversos planos enrollados y escrituras, así como cinco lingotes de oro,  tres lingotes de plata y dos lingotes que decían ser de platino. Todos los lingotes eran de 1 Kg de peso. También había un barril que ni Mikel sabía lo que había dentro pero que era algo que pesaba. 

Cuando Mikel salió para dirigirse al polígono empresarial donde se ubicaba la sede del holding “Lizarra”, Goizane cerró la puerta de aquel despacho y se dispuso a analizar lo que representaban y decían aquellos planos y documentos. El contenido del barril lo dejaría para cuando Mikel estuviera presente. Parecía que eran monedas y ella supuso que serían de oro. El barril estaba en el suelo de la caja fuerte y Goizane pensó que aquello pesaría unos cincuenta kilos, por lo menos.

Los planos daban una información bastante precisa sobre el lugar donde se encontraba la mansión de la hacienda “Lizarra” y los edificios de los aledaños.  En realidad toda aquella zona había sido una cañada por la que discurría un arroyo o riachuelo importante que se canalizó y se cubrió luego con tierra, de manera que se tapara la hondonada de la vaguada y presentara una gran planicie. 

De esta manera, se formó un llano parecido a una meseta sobre la que construyeron las edificaciones nobles de la hacienda como la mansión residencial y algo más alejadas otras edificaciones dedicadas a las cuadras y cobertizos, a las viviendas de los criados, a los almacenes y a otros menesteres.

Justo al lado del lugar por donde los ladrones habían empezado a hacer dos hoyos, se situaba el pozo. En realidad, más que de un pozo se trataba de un foso situado en el medio del relleno que cubría la cañada que allí había existido. Ese pozo conectaba con la canalización del riachuelo.

Entre los planos, Goizane también descubrió que algunos eran lienzos y dos de ellos eran pinturas firmadas por un tal “Fran de Goya”, que Goizane sospechó que podían atribuirse a Francisco de Goya. También había otros dos lienzos que firmaba con mayúsculas el pintor venezolano Arturo Michelena y que recogían paisajes de aquella región. 

Finalmente, había un lienzo que describía un riachuelo que atravesaba una cañada angosta que daba acceso a una cueva en la que trabajaban unos hombres sacando piedras y tierra para lavarlas con bateas en el riachuelo. Parecía que aquella actividad que recogía la pintura de Michelena era un mina de oro y debía ser de la región porque debajo de su nombre se leía la palabra  “Urrao” como mayúsculas.

VIII

Mikel no salía de su asombro contemplando aquellos planos. El hecho de que la mansión de la hacienda descansara sobre el relleno con piedra y tierra de una quebrada donde se encontraba una mina de oro le aportaba una idea de porqué los ladrones habrían intentado perforar dos hoyos. Sin embargo, no lo aclaraba en absoluto. Al contrario, ese hecho ofrecía una mayor confusión. 

Según los planos, desde el ras de la superficie de donde se encontraba el pozo hasta el fondo del barranco habría unos quince metros. Con aquel taladro de tierra ahoyador, que en realidad era una maquinaría agrícola para hacer hoyos, no hubiesen perforado más de dos metros. Lo que quería decir que no pretendían hacer un hoyo muy profundo. ¿Por qué querían hacerlo? ¿Qué es lo que sabían que Mikel y Goizane desconociesen? ¿Quién estaba detrás de todo ello?

Indudablemente, era un tema que no podrían ocuparse en resolverlo mucho tiempo porque el sábado 5 de enero de 2019 partirían hacia Bilbao, Baskonia, vía Madrid, volando con Iberia. Cuando en un plazo de dos semanas regresaran a Colombia con Uxue, tiempo tendrían para hacer todas la investigaciones que fuera necesario. Mientras tanto, Mikel ordenaría que se incrementara la vigilancia, que se mejorara la iluminación y la tecnología de vigilancia y control, utilizando más cámaras y sensores, y que se triplicaran las patrullas de vigilancia durante las noches y los fines de semana.

Era indudable que había detrás una razón poderosa para intentar hacer hoyos que condujeran a alguna parte donde se esperaba encontrar algo de mucho valor. Goizane sospechaba de que podría tratarse de un tesoro. Se lo comentó de pasada a su prometido y éste se quedó pensativo. Se trataba de una suposición pero era algo que encajaba y, por supuesto, que trabajarían con esa hipótesis aunque no se la dirían a nadie. Tampoco sabían de quién se podían fiar en el holding como para comentarle estas sospechas. El padre de Mikel no les había dejado ninguna información al respecto y, si fuera cierto que se trataba de un tesoro, lo mínimo que podría haber hecho era trasladarle el secreto.

Mikel pensó en encargar a Luis Fernando Díaz, el jefe de seguridad de la hacienda “Lizarra”, que les facilitara un sistema de detección de micrófonos GSM ocultos por si acaso les estaban espiando. Sabían que los dispositivos utilizados para las escuchas eran casi indetectables. Sin embargo, Goizane le dijo que mejor hablara antes con el amigo que Mikel tenía. 

Se trataba de alguien que Mikel le presentó una vez y le había hablado de él. Su amigo también era informático y había estudiado con él. Según le contó Mikel, su amigo trabajaba con la Policía Vasca o Ertzaintza. Así pues, quedaron en no hacer nada en Colombia y cuando llegaran a Baskonia, Mikel le llamaría para quedar con él afín de asesorarse cómo detectar si es que les estaban a ellos espiando y cómo conseguir un detector de micrófonos GSM.

Sabían que los micrófonos GSM ocultos eran tan pequeños que aunque los tuvieras delante de tus narices podían no ser detectados. Se trataba un micrófono que funcionaba como si fuera un teléfono móvil. Se le añade una tarjeta SIM de cualquier compañía telefónica. Después se conectaba el micrófono GSM con el teléfono remoto de manera que pudiera éste escuchar todas las conversaciones que se produjeran en la habitación o el lugar donde se hubiera colocado el micrófono oculto. 

A veces, era tan sólo una prenda de la persona que se quería espiar la que podía transportar el micrófono psra espiar. Cuando empezaron a vivir juntos en el apartamento de Zarautz, los dos vieron cómo en una serie televisiva de espionaje, colocaban un micrófono GSM del tamaño de un alfiler en la tira del sujetador de la chica. Por eso, antes de hablar sobre este tema, Goizane le invitó a Mikel para que entrara en el baño y se desnudara, haciéndole señas de que no hablara nada.

El vasco se pensó que ella quería hacer el amor y obedeció sin preguntar nada. Ella también se desnudó y se abrazó a él. Lo besó suavemente en los labios mientras le agarraba suavemente de la mano y lo llevaba al dormitorio de la pareja. Allí Goizane caminó de espaldas besándole en la boca con mayor pasión. Se tumbó sensual en la cama, atrayendo contra ella el cuerpo de su prometido. Hicieron el amor entregándose el uno al otro y poniendo cada uno el mayor cariño del mundo en el intento. Pero eso sí, hicieron el amor en silencio y sin hablar nada. Los gemidos de placer era lo único que se oía.

Cuando terminaron exhaustos, tras dos coitos casi seguidos, ella se levantó y le ofreció a Mikel las bermudas y la camiseta amarilla que él se había comprado en Medellín con ocasión del Año Nuevo y unas pantuflas que ella había revisado. Su novio no decía nada y estaba más que intrigado pero obedecía a su novia y guardaba silencio. 

Ella se había vestido la tanga y el micro brasier  de color amarillo que también había comprado en Medellín como una prueba de los siete agüeros. Se puso por encima una bata blanca, unas pantuflas como las de Mikel y salieron a pasear. A unos trecientos metros de la mansión, agarraditos de la mano, y paseando por el césped del llano arbolado de la mansión fue cuando Goizane le contó todo lo que había descubierto a Mikel. 

En internet, Goizane había leído que un detector de micrófonos GSM era un aparato que utilizaba radiofrecuencias, RF. De otro modo, sería imposible la conexión entre el dispositivo espía y el teléfono al que se está enviando la señal. Los detectores de micrófonos ocultos hacían un barrido en busca de señales RF  que se emitieran entre las frecuencias a detectar. 

Los aparatos detectores de micrófono GSM mostraban información sobre las señales que se habían detectado. A través de la pantalla de detector, se podían conocer el patrón de la señal en directo y la intensidad de la misma, lo que ayudaba a conocer la posición de micrófono GSM. Detectar un teléfono GSM espía no era difícil. Goizane comprendió  que se necesitaba aparatos detectores de micrófono GSM.  Los podrían comprar en Baskonia.


[1] ¡Inocente, inocente, los perros tienen la cola erguida!”, Es una especia de cantinela en lengua vasca, para burlarse de aquel al que le hacen un broma en el día de los Inocentes.

[2] Se trata de videoconferencias para empresas que incluyen mensajería en tiempo real e intercambio de contenido.

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