EL FABULOSO TESORO ESCONDIDO DE LAS INDIAS—4 Capítulo

por Juanjo Gabiña

Capitulo 4

Cuando se chocan cabezas se aprende antes y mejor

I

Aquella noche había llovido torrencialmente en Urrao. Si bien las lluvias eran frecuentes durante todos los meses, en Antioquia,  la probabilidad de días con lluvia variaba considerablemente a lo largo del año. De cualquier modo, el mes que solía tener mayores precipitaciones era el mes de octubre, con un promedio mensual de unos 220 mm, seguido de mayo, con 200 mm. Con todo, los valores mensuales de las lluvias se mantenían por encima de 100 mm entre marzo y noviembre. En concreto, la temporada más húmeda duraba unos 8,5 meses, desde finales de marzo a mediados de diciembre, con una probabilidad de más del 70% de que en un determinado día lloviera. 

En resumen, en Antioquia, los veranos eran cortos y muy calientes, los inviernos eran cortos y calientes y estaba mojado y nublado todo el año pero solo unas horas del día. Escampaba enseguida. Todo el resto del año era una eterna primavera. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente variaban de 23°C a 32°C y rara vez estaba por debajo de 21 °C o subía por encima de 34 °C. Así pues, Goizane llegaría a Antioquía en una época en la que habría pocas precipitaciones y los días serían mucho más soleados. Era la mejor época del año para visitar Antioquía si se quería pasear, ir a la playa o a la piscina. 

El chofer de uno de los vehículos eléctricos Tesla que la hacienda “Lizarra” había comprado recientemente, le acercaba a Mikel al aeropuerto de Rionegro, Medellín, para coger un avión que le transportaría al aeropuerto de Eldorado de Bogotá, donde a las 12:25 del mediodía aterrizaría el avión de Avianca procedente de Madrid,  en el que vendría su amor. 

En Bogotá, Goizane y él pasarían dos noches en un apartamento que Mikel ocupaba cuando viajaba a Bogotá y que era ya suyo. En realidad, se trataba de todo un bloque de apartamentos que el joven había heredado y que ubicaba en el barrio residencial de Los Rosales. Uno de eso apartamentos era el que él utilizaba como residencia en Bogotá. La oficina del holding “Lizarra” en Bogotá se encargaba de su mantenimiento.

Mientras el vasco esperaba con tiempo la llegada de su novia a Bogotá, aquel viernes 21 de diciembre de 2018, un chofer de la oficina de Bogotá que también se ocupaba de los mandados o encargos, se había personado en el aeropuerto de El Dorado. Se trataba de informarle que todo estaba preparado en el apartamento, tal como Mikel lo había ordenado, y también de recoger su maleta y de aguardar instrucciones en el parqueadero del aeropuerto Internacional hasta la llegada de su prometida desde España.

Sentado en la terraza de una cafetería, Mikel recordaba risueño cómo le había pedido a Goizane ser su novia, a finales de noviembre. Primero de todo, y contando con la ayuda inestimable de Uxue, Mikel había elegido y comprado una hermoso y elegante anillo de compromiso en una de las mejores joyerías de Zarautz. La sortija era un anillo de oro blanco con esmeralda y diamantes en forma de gota que hacía juego con un colgante también de esmeralda, diamantes y oro blanco.

Su amiga Uxue no solo era una amor como persona sino también era sumamente inteligente y maravillosamente eficaz. Su alto nivel de inteligencia emocional era increíble para quien la conociera un poco. Así, mientras que en la joyería, a ella le enseñaban diferentes anillos para que eligiera el que más le gustaba, Uxue iba grabando todo para que Mikel los fuera viendo con todo detalle. Al final, los dos pensaron que el anillo que más le gustaría a Goizane sería precisamente el que eligieron para ella. Lo del colgante fue una magnífica sugerencia de Uxue que Mikel le agradeció de todo corazón pues a él nunca se le hubiera ocurrido. Al terminar de comprar el anillo y el colgante, y finalmente, de envolverlos como regalo, Mikel y Uxue quedaron en seguir con el plan que ente los dos habían elaborado.

Al llegar Goizane a casa, a las siete y media de la tarde, se metió directamente en el cuarto de baño para pegarse una ducha y ponerse el pijama y la bata por encima. También se había puesto una toalla por la cabeza para secarse luego el pelo. Uxue cuando la vio con ese aspecto, se tuvo que reprimir para que no le saliera una carcajada, mientras comentaba en voz baja para sí: 

— ¡Vaya pintas, Goizane, las que llevas! Mejor que como lo estás, no podrías haberte vestido para que Mikel se te declare y te ofrezca el anillo de compromiso. ¡Ni que fuera el cuento de la cenicienta y el príncipe! —volvió la cara para mirar a su etxekide y tuvo que morderse la lengua para no sufrir un ataque de risa. Uxue entró en su habitación y envió un mensaje a Mikel para que le llamara Goizane por Skype desde su ordenador y dejara la comunicación vía Whatsapp desde el móvil para ella.

El Skype sonó en el teléfono y el ordenador de Goizane. La joven contestó desde su ordenador. Leyó que era Mikel el que le llamaba y contestó un tanto sorprendida, ya que eran las 20:30 y habían quedado en hablar hacia las 10 de la noche.

— ¿Qué cuenta mi colombiano favorito? —preguntó Goizane sin encender la cámara, mientras le mandaba un mensaje a Uxue para que entrara en su dormitorio y le entregara los estuches donde se guardaba el anillo de compromiso y el colgante a juego con la esmeralda y los diamantes.

— Hace tiempo que he querido decirte algo que es sumamente importante para los dos y que no puedo esperar más tiempo en declarártelo —en aquel momento, sin pedir permiso, Uxue entró en el dormitorio, caminaba utilizando una mano para sacar un video con su teléfono para enviárselo luego a Mikel y, a su vez, utilizaba la otra mano para agarrar y llevar consigo los dos estuches que portaban el anillo y el colgante. 

Uxue pegó un grito cuando Goizane giró su cabeza para mirar quién había entrado en su habitación y comprobó con horror que su amiga tenía toda la cara untada de una crema de color verde suave. Luego, sin poder contenerse de la risa, detuvo la entrega del estuche abierto con el anillo de compromiso a su amiga. En su lugar, envió el video que había filmado a Mikel y colocó el Skype como video conferencia. Allí aparecía Mikel de rodillas muerto de la risa mientras contemplaba el video que le había enviado Uxue.

Durante casi diez minutos, aquello parecía una película surrealista de las de los hermanos Marx. Algo mágico e incompresible que Uxue pensó que pasaría a la posteridad y, por nada del mundo, ella iba a dejar de seguir grabando con su teléfono. Al final, para que el desmadre no creciera aún más, fue Mikel el que se hizo dueño de la situación y se arrodilló de nuevo mientras le pedía a seriamente a Goizane que fuera su prometida, que accediera a casarse con él y que, por tanto, aceptara el anillo de compromiso. 

Cuando Uxue, sin parar de grabar, se lo entregó, Goizane lo agarró con su mano derecha y se quedó contemplando aquel precioso anillo de compromiso con una inmensa emoción. A la muchacha, totalmente desarmada, le saltaron las lágrimas que le hicieron surcos en la crema verde de su cara pero también reaccionó y se rió como una desconsolada. Le miró a Mikel que seguía de rodillas y con todo el amor del mundo, cerró los ojos emocionada y los abrió mirándole para decirle que sí. Lo hizo con la cabeza y con su voz cargada de afonía por la emoción del momento. 

A continuación, con la ayuda de Uxue y con la de dos toallas mojadas se lavó la cara, se soltó el pelo, se quitó la bata y vestida solo con el pijama, pero de una manera solemne y sin apartar la mirada en el amor de su vida que ya se había levantado, Goizane colocó suavemente el anillo en el dedo corazón de su mano izquierda y besó la pantalla donde aparecía la imagen de su novio. Todas estas imágenes quedaron grabadas para la posteridad. 

Mikel estaba observando por cuarta vez estas entrañables y alegres imágenes de la declaración y solicitud de matrimonio que le hizo a su prometida, cuando, en la pantalla que tenía enfrente, apareció un mensaje que decía que el avión donde venía Goizane acababa de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de El Dorado de Bogotá. A continuación, calculando que su novia no saldría por la puerta de salida hasta dentro de media hora, aprovechó para llamarle por whatsapp a su amiga Uxue:

— ¡Kaixo Mikel![1], ¿Ya ha llegado tu novia a Bogotá?

— Su avión acaba de aterrizar. Te llamaba para dos cosas muy importantes y me gustaría que me prestaras mucha atención —le dijo Mikel a su amiga Uxue.

— ¡Por supuesto! Espera que me siente y así, no me caeré al suelo del susto. No sabes lo sola que se siente una en la casa sin vosotros y quiero que sepas que ya cuento los días que faltan para cuando vengáis los dos en enero. Son dieciséis días. En cuanto las dos cosas que me quieres decir, ¡A ver, suéltalas! —exclamó una Uxue expectante por lo que su amigo le iba a decir.

— Lo primero es agradecerte en el alma todo lo que me has estado y me estás ayudando. No tengo palabras y sé que amor con amor se paga y, en eso, no te defraudaré nunca —afirmó Mikel. Uxue no dijo nada, así es que el joven continuó hablando:

— Lo segundo es que te informo que hacia el 20 de enero nos vendremos los tres para acá. Ya puedes empezar a despedirte de tu empresa, de la familia y de los amigos para hacer las maletas y venirte con nosotros a trabajar a Colombia. Tu contrato laboral ya está en vigor con fecha de hoy. Te lo enviarán hoy mismo por email pues yo ya lo dejé firmado. Lo firmas y lo reenvías al holding. Cuando lo leas, verás que es mejor incluso de lo que hablamos la semana pasada. Tu cargo es el de directora de la política comercial de todo el holding “Lizarra”. Tienes un buen equipo y ya te están esperando con impaciencia. ¿Qué te parece? —preguntó con una gran sonrisa Mikel.

— ¡Puf!, No tengo palabras para expresar lo que siento, Mikel. Te agradezco mucho la confianza que tienes en mi y te prometo que no te defraudaré. Me siento como si estuviera flotando en una nube. Se lo conté a mi hermana, a la que tú y Goizane ya conocéis porque alguna vez ha dormido en casa, y me dijo que ni lo dudara. Mañana es sábado y el lunes 24 de diciembre aquí es puente, así que el miércoles de la semana que viene me despediré de la empresa. Si es necesario trabajaré esa semana hasta fin de año. Ahora, durante las navidades, me tocará contárselo a mis padres pero estoy segura de que lo comprenderán —comentó Uxue.

— ¿Y ese medio novio que te habías echado? —preguntó Mikel también interesado en que su amiga no sufriera sentimentalmente pues era muy consciente de que todo tendría solución.

— ¿Te refieres a Jon? —empezó a contestar Uxue— Sí, él es un hombre que me gusta. Está divorciado y parece que quiere ir conmigo en serio. El problema es que todavía nuestra relación está muy verde y, por ahora, estamos en fase de conocernos. De todos modos, te diré que prefiero irme ahora, cuando todavía no hay nada serio y comprometido entre los dos, que esperar a ver si los nuestro cuaja para formalizar las relaciones. Dios dirá y, por eso, ni te preocupes. Te confieso que hay una cosa que sí me disgusta de él. 

— ¿Y eso? —Preguntó Mikel con mucha curiosidad. Para él, Uxue era como la hermana que él nunca tuvo.

— Su posicionamiento político es demasiado intolerante. Se cree la quinta esencia del vasquismo  —respondió Uxue.

— Ya veo por donde vas. Entonces es de esos que va repartiendo el carnet de vasco a todo el mundo y lo niega a los que no piensan igual que él. Ya me los conozco. Hay muchos que son así y lo he sufrido en mi carnes. Olvídate entonces. Nacionalismos exclusivos no me interesan para nada. Además, te comento que en la oficina de Medellín, trabaja con nosotros un ingeniero agrónomo que te va a enamorar. Un beso muy fuerte, Uxue, y cuídate. Estaremos en contacto. Te informo que tanto el día de hoy como el de mañana, Goizane y yo, estaremos solos los dos en Bogotá. Ya sabes. Tenemos mucho de que hablar y preferimos estar sin nadie alrededor —se despidió Mikel con mucho cariño de su amiga.

— Me figuro que tendréis mucho que hablar y una gran necesidad de amaros el uno del otro. Hasta hace poco, habéis tenido momentos en los que habéis estado juntos, ahora tendréis que encarar que de lo que se trata es de vivir juntos toda la vida. Le he llevado al aeropuerto de Loiu-Bilbao y te advierto que te vas a encontrar con un mujer guapísima y te vas a enamorar mucho más de ella porque te ama tanto que no te lo puedes ni imaginar. Vas a conocer lo que es una mujer cuando se entrega sin ningún tipo de reservas a su hombre. En cuanto a lo del ingeniero agrónomo. Ya me lo presentarás. No te conocía en tu faceta de “celestino” y, en principio, me parece interesante lo que me propones. Un beso para ti y otro para Goizane de mi parte —colgó Uxue con una gran sonrisa cuajada de alegría.

II

Por fin apareció Goizane entre la masa de pasajeros que cruzaba la puerta de salida. Era cierto lo que Uxue le había comentado. Su novia parecía una diosa. Estaba guapísima. Llevaba una maleta grande y otra pequeña. Al llegar hasta donde se encontraba esperando Mikel soltó las maletas y se abalanzó para estrecharse en los brazos de su novio. Así estuvieron abrazados un buen rato para después buscarse los labios y besarse varias veces. A ninguno de los dos les gustaba los exhibicionismos en público pero, aquella vez, no había otra salida.

Aquellos dos amantes vascos se miraron mutuamente a los ojos y comprobaron que los dos estaban igual de emocionados. Sus ojos los tenían con lágrimas a punto de explotar. El rímel de Goizane se salvó por milagro. Como estaban taponando el paso, Mikel le dio la mano a su amada y con la otra agarró la maleta grande para avanzar hacia el parqueadero o parking del aeropuerto. Goizane le siguió agarrada de la mano y llevando su maleta pequeña. Así estuvieron andando unos minutos hasta que llegaron donde se encontraba el carro o vehículo de la empresa para llevarles al apartamento de Los Rosales.

Ya dentro del portal de aquel elegante edificio de apartamentos, el portero y el vigilante de seguridad se acercaron para saludarle a Mikel y a su acompañante, a la que presentó como su prometida y futura esposa. Una vez en el ascensor, accionando una llave, subieron hasta la planta 6ª que conectaba directamente con el apartamento de 350 m2. Cuando entraron dentro, Mikel comprobó que lo habían decorado muy lindo y que, en cuanto pudiera, debería agradecérselo a quienes los habían hecho posible. Goizane se quedó impresionada.

— ¡Qué belleza de apartamento!, y, además, es enorme. ¿Cuántos dormitorios tiene? —preguntó Goizane con cierta curiosidad.

— Un solo dormitorio. El nuestro —se dirigieron hacia el dormitorio para que ella lo conociese— Tal como puedes comprobar nuestra cama es enorme. Es del tipo “king size” y da acceso a tres habitaciones: Una primera habitación que da acceso a nuestro guardarropa con sus closet y baldas para guardar los vestidos, trajes, ropa y el calzado. Otra habitación para hacer gimnasia caminando y, finalmente, un tercero con su bañera doble con jacuzzi, sauna para dos, bidet e inodoros.

— Que tal si dejamos el tour para otro momento, y nos desnudamos y nos metemos en la cama. Llevo todo el vuelo soñando con que me hagas el amor y que te recuerdo que todavía no lo hemos hecho nunca. Llevamos un mes masturbándonos de vez en cuando, el uno enfrente del otro, y ya estoy harta y quiero hacer el amor tantas veces como queramos. Soy tuya y solo para ti maitetxo —se abrazó a su novio y empezó a besarlo en la boca con pasión, al tiempo que ella le ayudaba a quitarse a Mikel la ropa mientras él hacia lo mismo con Goizane. 

Cayeron desnudos sobre la cama y durante dos horas no pararon los gemidos y los revolcones. Paraban un rato y empezaban de nuevo. Eran jóvenes, se amaban con locura y les sobraba energía. Durante bastante tiempo, parecían ambos insaciables hasta que las pilas también se les apagaron y cayeron derrengados el uno junto al otro y con la respiración fuerte y entrecortada. Durante media hora durmieron abrazaditos hasta que empezaron a acariciarse y al llegar a las zonas más erógenas, aunque con menos intensidad, volver  empezar de nuevo pero, esta vez, de manera más dulce y cariñosa. 

Finalmente, se metieron juntos en la ducha y se enjabonaron el uno al otro. Mikel ya estaba saciado pero Goizane aún pedía más guerra. Así que el joven le hizo que su clítoris danzara al ritmo de su lengua hasta llegar al orgasmo, mientras ella se retorcía y gritaba loca de placer. Goizane le agarró a su hombre de las manos y le hizo levantarse para abrazarle y besarle largo y profundamente.

— No sabes, ene maitea, el placer que me has dado. Ni te lo imaginas. Es lo máximo que he sentido en mi vida. ¡Muchas gracias, amor mío! ¡Te amoooooo! —Goizane salió de la ducha y le puso una bata a su novio y se puso otra ella encima. Se metieron desnudos en la cama pero esta vez cayeron para dormirse y no despertarse hasta pasadas ocho horas. Justo, justo, a Goizane le dio tiempo de enviar dos whatsapp. Los dos fueron para avisar que había llegado bien a Bogotá y que ya estaba con Mikel. Un mensaje fue para Uxue y el otro para sus padres. Después Mikel le enviaría algo parecido a su madre.

III

El día había amanecido con bruma y eso significaba que sería un día frío y muy soleado. Lo que haría que subieran las frías temperaturas que Bogotá habitualmente solía soportar a finales de diciembre. Todo ello era debido a que Bogotá se situaba a una cota de 2.600 metros. Durante estas fechas, las temperaturas máximas diarias se situaban entorno a los 19°C, por encima de los 17°C y por debajo de los 20°C. 

Por su parte, las temperaturas mínimas diarias disminuían y se situaban en torno a los 7ºC y, rara vez éstas se ponían por debajo de 3°C o excedían por encima de los 11 °C.  Las variaciones de temperatura era muy similares a lo largo del año. Así, el 6 de febrero del 2017 fue el día más caluroso del año y las temperaturas en Bogotá variaron entre los 7°C y los 19°C. Por otro lado, el 16 de enero de 2017 fue el día más frío del año, y las temperaturas variaron entre los 7°C y los 19°C.

Realmente, el desayuno que Goizane y Mikel tomaron en el apartamento fue una especie de  buffet. Mikel actuó de camarero y no le dejó a su bella amada hacer nada. Sobre la mesa grande del comedor sala de casi 100 m2 habían colocado una gran variedad de platos internacionales y nacionales a base de diferentes productos: Lácteos (leche, yogurt, quesos), fruta fresca y frutos secos, repostería, mantequilla, cereales, jugos de fruta, huevos revueltos, embutidos, pan tostado, croissant, gelatina, etc.

Mikel le fue explicando lo que era un desayuno típico colombiano que comprendía una gran variedad de frutas, jugos, panes variados como el blando y pandebono, calentados, tamales, arepas de huevo, de queso, de yuca y una gran variedad de huevos, quesitos caseros, papas rellenas, papas chorreadas, caldo changua, sopa mote de queso, etc., eran apenas algunas de las delicias que uno puede encontrarse en un buffet de desayuno colombiano. Todo con un sabor muy balanceado, intentando conservar la tradición de cada una de sus preparaciones. 

En primer lugar le sirvió un gran vaso jugo de papaya fresco, y que luego fueron dos, que le parecieron deliciosos. También probaron del jugo de mango y de gran cantidad de productos propios del desayuno típico colombiano. Finalmente, Mikel preparó café colombiano de clase extra. Goizane y Mikel se tomaron hasta tres tazas cada uno. Goizane supo entonces que se volvería adicta al café colombiano. Sin duda, aquel era el café más delicioso que había tomado en su vida.

— Bueno maitetxo, ya me va gustando eso de los desayunos colombianos — Goizane se puso a recoger la mesa pero su novio le hizo señas para que parase pues para eso se encargarían los del servicio— ¿Me figuro que con lo que hemos desayunado tendremos para el todo el día, no? — preguntó Goizane, poniendo sus morritos para que su prometido depositara allí los suyos.

— Pues hoy va a ser que no, porque después de visitar el Museo Nacional de Colombia, el famoso Museo del Oro y el Barrio de la Candelaria, donde se encuentra la parte antigua de Bogotá, tenemos reservado un restaurante en Monserrate desde donde podrás observar unas maravillosas vistas de Bogotá y el departamento de Cundinamarca. Monserrate es un cerro que se encuentra sobre Bogotá y que tiene una altura de 3.152 m —empezó a explicarle Mikel a su novia el plan del día.

— Dices que está a 3.152 m. Eso quiere decir que si Bogotá está a unos 2.600 tendremos que subir 500 metros de desnivel. ¿Habrá una carretera para subir en taxi, no? —preguntó Goizane, por si acaso, pues las dos veces que fue al monte con Mikel en Zarautz, se las pasó caminando más de cuatro horas.

— No te preocupes, maitetxo, hay un funicular que nos subirá hasta el cerro Monserrate. Es súper rápido y tarda solo unos diez minutos, tanto en la subida como en la bajada. Yo solo he estado una vez y no tuve buen tiempo. Esta vez, si hay viento tendremos una vista formidable porque habrá barrido gran parte de la contaminación. Pero no lo creo y lo peor de todo es que Bogotá es una de las ciudades más contaminadas del mundo. Ya lo verás desde Monserrate. Como sabes mucho mejor que yo, la polución proviene de la quema de combustibles fósiles tanto en buses como en los hogares, siendo los peores combustibles el diesel y el carbón. También la contaminación proviene del caucho desprendido de los vehículos articulados y de la contaminación industrial producida por la obtención de energía mediante calderas que queman productos tóxicos. Finalmente, se deriva de la destrucción de bosques, humedales y tala indiscriminada de árboles, estas tres últimas para reemplazar lo verde por cemento y césped sintético.

IV

Cuando bajaron al lobby, a las 10 de la mañana, les estaban esperando el chofer y un guardaespaldas que les montaron en un Chevrolet Suburban negro y les llevaron hasta el Museo Nacional de Colombia. Este museo se había erigido hacia casi 200 años y era uno de los más antiguos de América. Tal como lo señalaba su página web, el Museo Nacional de Colombia ofrecía a sus visitantes diecisiete salas de exposición permanente, que representaban alrededor de 2.500 obras y objetos, símbolos de la historia y el patrimonio nacional de Colombia.

Mikel ya sabía que este museo le iba a encantar a Goizane como así ocurrió. A su vez, en su calendario de exposiciones temporales, el Museo presentaba muestras de historia, arte y arqueología nacionales e internacionales. Aquella vez, había una exposición de artistas vascos famosos en pintura y escultura. Las salas dedicadas a los escultores vascos como Mendiburu, Oteiza y Txillida y a los pintores vascos como Eguiluz, Arteta y Zuloaga, entre otros, estaba muy concurrida. 

Adicionalmente, el museo brindaba una variada programación académica y cultural que incluía conferencias, conciertos, presentaciones de teatro y danza y proyecciones audiovisuales, entre otros. Goizane salió la mar de contenta y se lo agradeció a Mikel con un beso sonoro en la cara. Fuera del museo, les aguardaban dos todo terreno suburban de color negro. La joven vasca se quedó un tanto mosqueada y no dudó en preguntárselo a su prometido.

— ¿Es que llevamos también coche de escolta con guardaespaldas y todo, como en la películas? —preguntó Goizane con una candidez muy simpática porque tampoco él ponía pegas a nada. Ella estaría donde estuviera Mikel y eso lo tenía muy claro. Con su prometido, ella se apuntaba hasta a un bombardeo.

— Eso parece y además son carros blindados. Es un tema de seguridad cuyos riesgos nosotros desconocemos y solo podemos aceptarlo. Ya sabes el dicho: “Dónde estuvieres, haz lo que vieres”. Por cierto, maitetxo, tú también estás incluida en el programa de seguridad. Así que ya puedes olvidarte de ir a algún sitio sola —comentó Mikel esa normativa de seguridad del holding que fue recogida con un gesto de aceptación por parte de Goizane que se encogió de hombros con mucha gracia,  para, a continuación, ofrecerle la mano a su novio y subirse en el carro en el que vinieron antes.

La segunda visita de aquella mañana fue al Museo del Oro. Se trataba de museo inaugurado en 1939 que pertenecía al Banco de la República de Colombia. El fin del Museo del Oro, como institución pública que era, buscaba la adquisición, conservación y exposición de piezas de orfebrería y alfarería de culturas indígenas del periodo precolombino de la actual Colombia. Como patrimonio contaba con más de 30.000 piezas hechas en oro, 20.000 de objetos líticos, cerámicos, piedras y textiles pertenecientes a las culturas Quimbaya, Calima, Tayrona, Zenú, Muisca, Tolima, Tumaco entre otros.

En total, el Museo del Oro de Bogotá poseía la colección de orfebrería prehispánica más grande del mundo, con aproximadamente treinta y cuatro mil piezas de oro y tumbaga,​ cerca de veinticinco mil objetos en cerámica, piedra, concha, hueso y textiles. Expone piezas de diferentes culturas indígenas asentadas en la actual Colombia antes de la llegada de los europeos. Goizane, parecía una esponja que lo absorbía todo. 

La joven vasca había asumido que ella y sus hijos serían lo que su esposo fuera y puesto que Mikel ya era colombiano, en cuanto ellos se casaran, ella también pronto lo sería y necesitaba integrarse y amar a Colombia cuanto antes. De todos modos, por lo poco que había visto y leído, intuía que no le costaría mucho. Colombia y sus gentes se hacían querer.

Al salir del Museo de Oro, fueron paseando despacio por el barrio de la Candelaria. Les acompañaba todo el rato el chofer de la suburban, Gonzalo Restrepo, que actuó como un guía de lujo. Hacía unos veinte años que había terminado su licenciatura en historia y geografía. Estuvo trabajando durante casi quince años como profesor de Secundaria pero su mujer empezó a sufrir una enfermedad conocida como artritis reumatoide y, con el tiempo, a pesar de las ayudas, los ingresos en casa se resintieron. 

El matrimonio tenían tres hijos que iban creciendo y a los que había que mantener y educar. Su trabajo le gustaba mucho pero el salario de un profesor de Secundaria no era suficiente. Hacía unos cuatro años salió una plaza de chofer para cubrir en el holding “Lizarra”. Por su trabajo como chofer, le pagaban más del doble de lo que como profesor estaba ganado y, debido al convenio interno de la empresa que garantizaba el tema de la conciliación laboral y familiar, su caso era muy valorado y libraba más días. 

Gonzalo Restrepo había sentido mucho la muerte de su jefe anterior, con él se había portado siempre muy bien y ahora, trabajando para su hijo, se sentía en la obligación de ayudarle a integrarse en Colombia por encima de lo debido y de cubrirle todas las lagunas debidas al hecho de ser extranjero, como lo hubiera hecho su propio padre. Además, a Gonzalo le caía bien su jefe vasco y también su prometida que acababa de conocer. Para él, el hecho de poder enseñarles la historia y la geografía de Colombia al Sr. Lizarralde y a su prometida era una tarea importante a la que pensaba dedicar todo el interés y esfuerzo que fuera necesario.

La Candelaria estaba lleno de casas de estilo colonial y abarcaba el centro histórico de Bogotá. Allí fue donde se fundó la ciudad el 6 de agosto de 1538 y se construyó la primera iglesia. La Candelaria era un importante centro turístico, educativo y comercial.

— En el Barrio de la Candelaria se encuentra el lugar exacto donde se produjo la fundación formal de la ciudad. Se trata de la plaza mayor conocida hoy como Plaza de Bolívar —explicaba Gonzalo Restrepo— y, a su alrededor, se encuentran el Capitolio Nacional que, a su vez, es la sede de Congreso de la República de Colombia. También se encuentran el Palacio de Justicia que es la sede de la Corte Suprema de Justicia, el Palacio Liévano que es la sede de la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Catedral Basílica Metropolitana de Bogotá y Primada de Colombia, la Capilla del Sagrario y el Palacio Arzobispal. Como pueden observar son edificios y monumentos que recogen  la historia de Colombia. Lugares que nos recuerdan a todos los colombianos de donde procedemos y nos refuerzan nuestro sentido de pertenencia y nuestras propias señas de identidad.

— Me ha encantado pasear por este barrio tan histórico y significativo. Nunca había visto tantas iglesias, tantos museos, tantos teatros y tantas universidades concentradas en un mismo lugar —comentó Mikel en su segunda visita al barrio de La Candelaria.

— Me he quedado muy impactada de la visita a la Quinta de Bolívar  —comentó Goizane sobre algo que le llamó mucho la atención— Me ha parecido muy simpática la historia de amor entre Simón Bolívar y Manuelita Sáenz, quien convirtió la quinta en un lugar más acogedor para vivir y en un centro de reuniones políticas donde se juntaban los seguidores de Bolívar. El papel de esa mujer ecuatoriana en la historia de Colombia debió de ser ejemplar. Pero lo que más ilusión me ha hecho ha sido conocer el origen vasco de ambos personajes históricos. El origen vasco de Bolívar, ya lo sabía e, incluso, he estado en el pueblo de sus antepasados vascos. Sin embargo, la gran sorpresa se me produjo cuando, realmente, pude leer que el apellido completo de Manolita Sáenz era Sáenz de Bergara y Aizpuru, lo que demuestra también sus innegables orígenes vascos.

V

Cuando llegaron al apartamento aquella noche, la pareja vasca estaba francamente cansada pero también se sentía muy feliz. Habían almorzado en un concurrido y elegante restaurante situado en el cerro de Monserrate y contemplado las espectaculares vistas de la capital de Colombia que quedaba a los pies del cerro. Allí abajo quedaba una ciudad de casi siete millones y medio que pronto se convertiría en un tejido sujetado por miles de alfileres encendidos.

Aquella tarde-noche, Mikel y Goizane habían quedado en ir a cenar a un restaurante situado en la Zona Rosa de Bogotá, que quedaba muy cerca apartamento de Los Rosales. En el restaurante se reunirían con tres importantes colaboradores del holding “Lizarra” en el proyecto de transición energética que se estaban plateando hacer con el objetivo de alcanzar una “Colombia: 100% Energías renovables” para el año-horizonte 2050.

Mikel que ya les había hablado muchas veces de ellos, quería que Goizane los conociera personalmente, aprovechando que los tres expertos vivían por ahora en Bogotá. Los tres eran profesores universitarios y, a su vez, expertos en desarrollo sostenible. Se trataba de dos mujeres y un hombre y los tres tomarían un año sabático para incorporarse en la Iniciativa de transición energética que el holding “Lizarra” iba a liderar como representante de la sociedad civil colombiana. El proyecto perseguiría la elaboración de un estrategia del tipo de innovación  “Quintuple Helix[2].

Mikel presentó a su prometida, no como profesora de Matemáticas, sino en realidad como lo que ella profesionalmente era. Goizane Eguzkitza era doctora en Ingeniería Industrial por la Universidad de Navarra y experta en prospectiva aplicada a la planificación energética. Goizane Eguzkitza a lo largo de sus estudios de ingeniería industrial y durante su doctorado, había colaborado en la elaboración de diferentes planes estratégicos energéticos. Algunos de ellos fueron planes ambiciosos  que perseguían, para el año 2050, un escenario donde el 100% de la energía primaria fuese exclusivamente a partir de fuentes de energía renovables.

Los ingenieros sabían cómo hacerlo. Los frenos a la transición energética los ponían las empresas responsables de las emisiones de CO2 a la atmósfera y de los políticos que, gracias a la corrupción imperante, tenían a su servicio. Tecnológicamente, consistía en un objetivo deseable, rentable, posible y realizable. Sin embargo el sector de los combustibles fósiles y gran parte del sector de la automoción y del transporte, entre otros, no estaban por la labor. Los gobiernos favorecían descaradamente a estos sectores que, incluso, algunas empresas financiaban propaganda que negaba el Cambio Climático. 

De hecho, había mucha hipocresía porque las energías fósiles estaba más subvencionadas que el las energías renovables y, además estaban prácticamente exentas del pago de externalidades por los daños que acarreaban al clima, a la salud y al medio ambiente.

Todo era para frenar el desarrollo sostenible que podría hacer peligrar sus cuantiosos beneficios, aún a pesar de que ello luego hiciera casi imposible evitar el desastre y la tragedia que representaría el cambio  climático a medio plazo. Goizane fue muy consciente de que todo era una mentira. 

Era obvio que las políticas energéticas de los gobiernos nunca estarían a la altura de las circunstancias, ni pretenderían luchar contra la gravedad de lo que representaba el Cambio Climático. Si lo hubieran hecho, hace tiempo que los combustibles fósiles hubieran estado prohibidos. Diseñaron  políticas que, o bien nunca se aplicarían, o bien serían muy tibias y cobardes, cuando no corruptas, y que dejarían que el reparto del pastel de las energías quedara en manos de los combustibles fósiles.

Así, en el caso de que hubiera ingenieros comprometidos con la lucha contra el Cambio Climático y hacían trabajos de planificación energética que apostaran por la sostenibilidad del planeta ya que se encargarían los políticos que dichos trabajos de planificación energética que nunca se aplicaran. Los políticos que conoció Goizane, sin excepción, eran unos hipócritas redomados. 

Los políticos hacían como si se hiciera algo a nivel de lucha contra el Cambio Climático pero todo era una falacia. La triste realidad era que cada año que pasaba los niveles de emisiones de CO2 batían records escandalosos y el peso de los combustibles fósiles entre el total de las energías primarias, causantes del Cambio Climático, seguía siendo escandaloso.

Goizane  y otros ingenieros seniors que trabajaron con ella eran muy conscientes de que no había voluntad política y de que se llegaría demasiado tarde. Por estúpidos, se habían perdido más de cuarenta años y ese tiempo precioso era prácticamente imposible de recuperar. Los más optimistas pensaban que el Cambio Climático sería del todo inevitable si no se aceleraba la transición energética de manera que la utilización de las energías renovables desplazara totalmente al consumo de los combustibles fósiles para el año 2040, como más tardar.

Luciana Rodríguez Holguín, Salomé Arango Valdés y Santiago Elizondo Echandia eran tres expertos reconocidos colombianos en materia de desarrollo sostenible. Los tres tenían edades comprendidas entre los treinta y cinco años y los cuarenta años y habían trabajado fuera de Colombia durante bastantes años. Luciana Rodríguez Holguín era ingeniera energética que había estudiado en la Universidad Autónoma de Barcelona. 

Ella recordaba a los asistentes a la cena que el tema del cambio Climático era quizá el acontecimiento más grave que le sobrevendía a la humanidad entera:

— Está en las hemerotecas el hecho de que hace casi veinte años, había una pregunta clave que ya entonces era del todo lógica y pertinente —les comentaba Luciana Rodríguez Holguín al resto de los comensales para añadir: 

— Teniendo en cuenta el ritmo de hormiga con el que estábamos y seguimos combatiendo el Cambio Climático y, por otro lado, debido el aumento creciente de las emisiones de CO2, ¿Qué consideramos que será lo más probable que nos sobrevenga, una nueva glaciación o un procesos de calentamiento durante cientos o miles de años?

— Ya he leído bastante documentación que hay sobre ello y me ha quedado todo muy claro —comentó Mikel queriendo empezar a responder a la pregunta que Luciana Rodríguez Holguín les hacía a todos— por lo que he leído, tras el fracaso del Protocolo de Kioto, ya entonces algunos denunciaban que lo más probable era que nos sobreviniera una nueva glaciación que afectaría principalmente a Europa, a América del Norte y al sus de Oceanía. Se decía que podían ocurrir ambas cosas y que si siguiéramos unos años más como hasta ahora, incluso sería muy posible que ello sucediera pronto. Sobre todo, si continuaban los espectaculares avances de la fusión del hielo del Ártico y la Antártida. 

— Así es, en muy pocos años, durante el verano, las aguas del Océano Ártico quedarán sin hielo —corroboró Goizane— Por lo tanto, es claro que a finales del siglo XX y a comienzos del siglo XXI, este tema era ya muy preocupante. Se temía que ocurriera entonces y ahora somos cada vez más los que pensamos que será algo inevitable. En efecto, como consecuencia de una eventual interrupción de la corriente del Golfo, el derretimiento del hielo marino del Ártico desencadenará una grave caída de las temperaturas en Europa y América del Norte. Lo que nos causará una nueva glaciación como la que vivimos hace poco más de 11.500 años. En este sentido, recuerdo que leí que hace unos veinte años, tal como ya lo decía la NASA, se trataba de una posibilidad que resultaba escalofriante porque la probabilidad de que ello ocurriera crecía día a día.

— ¿Se trata también de un tema sobre el que se hizo ya una película, no? —preguntó Mikel.

— En efecto, hace algo más de quince años, y separados por un espacio de tiempo muy corto, hubo dos eventos sobresalientes que pusieron de relieve el tema del Cambio Climático Abrupto. Esto hizo posible que este problema se convirtiera en una preocupación importante que, de manera directa, comenzó a provocar el que se creara un debate público sobre ello —empezó su disertación el profesor de Física, Santiago Elizondo. Sus palabras eran escuchadas por el resto con sumo interés:

— El primer evento se debió a la aparición de un artículo en la revista ‘Fortune’, en febrero de 2004, que recogió la noticia de que había un informe secreto que se había preparado para el Pentágono y que trataba sobre el impacto del Cambio Climático Abrupto y sus implicaciones para la seguridad nacional de los Estados Unidos. El segundo acontecimiento se refirió al estreno de la película titulada “The day after tomorrow” en Estados Unidos o “El día después de mañana” en Latino América y “El día de mañana” en España. ¿Creo que tú,  Salomé, escribiste un artículo sobre ello, no?

— Así es —contestó Salomé Arango, catedrática de Termodinámica— El informe del Pentágono al que te refieres, Santiago, describía un escenario en el que el calentamiento global causado por la acción humana producía, a corto plazo, un colapso de la circulación termohalina del océano, también conocida como el gran cinturón de transporte oceánico. Se trata de la principal corriente oceánica que circula a lo largo de los océanos y que también transporta en el Océano Atlántico  las aguas calientes superficiales que van desde los trópicos hacia las costas europeas del Atlántico Norte. Es decir, la corriente marina que entra en el Océano Atlántico, que baña las costas de Europa occidental. Una corriente marina  que conocemos como la Corriente del Golfo y que produce ese clima tan benigno para Europa occidental y que, al colapsarse, ocasionó las diferentes glaciaciones.

— En nuestro caso —apuntó Goizane— debemos enfatizar que gracias a esta corriente oceánica que baña las costas de los países de Europa occidental, se nos permite disfrutar de temperaturas más altas que las que nos corresponden debido a la latitud en que vivimos. Sin embargo, todo podría cambiar en poco más de dos o tres décadas cambiar sustancialmente y entrar en otro periodo glaciación. Es un tema que estudiamos y que nos impactó a todos y, por cierto, yo sí me leí  tu excelente artículo, Salomé.

— Muchas gracias a ti, Goizane, y a Santiago por recordarlo porque ni los políticos, ni muchas universidades, ni las empresas prestaron ninguna atención a este mensaje —la ingeniera Salomé Arango hizo una pausa y continuó— Los autores del informe del Pentágono propusieron impactos dramáticos que incluyeron un rápido enfriamiento de Europa occidental y la costa este de los Estados Unidos y Canadá. Durante este episodio, en muchos territorios agrícolas y urbanos importantes, se produciría una gran disminución de las precipitaciones y, también, habría importantes recortes en el suministro de alimentos y en el suministro de agua potable, con todo lo que esto implica para la geopolítica y la seguridad nacional. Pero, perdona que te haya interrumpido, Santiago, ¿Qué es lo que querías decirnos en relación con el segundo acontecimiento? —concluyó la catedrática de Termodinámica.

— El segundo evento al que me refería —tomó la palabra de nuevo el científico Santiago Elizondo— ocurrió en mayo de 2004, con motivo del estreno y lanzamiento, en todo el mundo, de la película de 20th Century Fox “El día después de mañana”. La película trataba sobre lo que significaría una catástrofe de esta naturaleza. Como si estuviéramos experimentando una situación de  índole paleo-climática, la película nos presentaba un mundo que, en unas pocas semanas, se dirigía hacia una nueva Era Glacial. Aquí, también, el culpable fue el colapso de la circulación termohalina, un fenómeno inducido por el calentamiento global del planeta —el profesor Elizondo hizo una pausa mientras apuraba su vaso de excelente vino chileno para continuar:

— Por más exagerado que pueda parecer este episodio catastrófico, tanto los autores del famoso informe del Pentágono, Peter Schwartz y Doug Randall, como los productores de “El día después de mañana” quisieron advertir a los lectores y espectadores sobre el hecho de que estos escenarios extremos también tenían serias posibilidades de que fueran a suceder. De este modo, e intencionadamente, se plasmaba en una película de Hollywood, el informe del Pentágono que recogía el peor escenario posible, un escenario que se extendía hasta el límite de lo que entonces era ya científicamente posible, al objeto de provocar una reacción proactiva.

— Una reacción proactiva que no se llevó a cabo por presiones sobre la política, la academia y los medios de comunicación por parte de las empresas del sector del automóvil, de las empresas de generación eléctrica, de las empresas de los combustibles fósiles como las del carbón, las del petróleo y sus derivados como las gasolinas y el gasóleo,  las empresas del gas natural y las del sector financiero, fundamentalmente  —complemento Goizane.

— Así es —comentó agradecido Santiago— muchas gracias, Goizane, por tu acertado y veraz comentario.  Desafortunadamente para nosotros, después de tantos años, y en vista de las últimas investigaciones y los datos obtenidos, estamos comprobando que es una teoría cada vez más probable y que está ganando credibilidad entre muchos científicos que estudian el clima. Hoy en día, se asume ampliamente que el deshielo del hielo que cubre el Ártico podría alterar o incluso detener las grandes corrientes marinas en el Océano Atlántico. En esa situación, el calentamiento global podría hundir a América del Norte y Europa en una glaciación profunda y los más pesimistas consideran que, probablemente, también podría ser que ocurriera en unas pocas décadas. Hemos de tener en cuenta que ya hemos sobrepasado los fatídicos 414 ppm de CO2 registrados en el observatorio de Mauna Loa, Islas Hawái.

— Sin el inmenso calor proporcionado por estas corrientes marinas, comparable a la producción de energía de un millón de plantas de energía nuclear, la temperatura promedio en Europa podría bajar de 5 ºC a 10 ºC y algunas áreas de América del Norte se enfriarían un poco menos. Este cambio en la temperatura sería similar a las temperaturas promedio del planeta hacia el final de la última era glacial, hace aproximadamente 20.000 años —Intervino Luciana Rodríguez Holguín.

— Algunos científicos empezaron a creer que este cambio en las corrientes marinas podría surgir pronto, de manera inesperada, en un período de tiempo tan corto como 20 años —intervino Goizane que se encontraba muy a gusto comentando un tema que le apasionaba y le preocupaba sobremanera—  Os recordaré que uno de ellos era Robert Gagosian, presidente y director del prestigioso Instituto Oceanográfico “Woods Hole” de los Estados Unidos. A su vez, nuevos datos empezaron a mostrar que las aguas del Atlántico Norte a profundidades entre 1.000 y 4.000 metros se estaban volviendo menos saladas. Esto estaba sucediendo a un ritmo espectacular, especialmente durante esta segunda década del siglo XXI. Por ello, muchos otros prestigiosos oceanógrafos comenzaron a alertarnos sobre la posibilidad de acercarnos a un umbral que llegaría a colapsar el gran transportador oceánico y, con ello, la corriente del Golfo, como ya ha empezado a ocurrir. Lo que, a mi juicio, causará cambios abruptos en el clima de Europa occidental, América del Norte y el sus de Oceanía —concluyó Goizane su intervención.

— Además, también sabemos también que Colombia no tendría un Cambio Climático tan abrupto como Europa pero sí que haría que, por encima de la cota de los 2.800 metros, las nieves podrían llegar a ser perpetuas. Actualmente, existen varios satélites que, día y noche, monitorean la capa de hielo del Ártico. El satélite Aqua de la NASA muestra claramente una disminución tanto en el volumen como en la superficie del hielo “eterno” en el Océano Ártico. Se teme que el hielo que se derrite en el Océano Ártico vierta suficiente agua dulce en el Atlántico Norte para interferir con las corrientes marinas —precisó Santiago Elizondo

Mikel estaba muy contento tanto por el nivel como por la coincidencia en las conclusiones. Era evidente  que debido a que el agua salada es más densa y más pesada que el agua dulce, este “endulzamiento” en el Atlántico norte haría que las capas superficiales fueran más livianas o flotantes. A su vez, este hecho era un grave problema, ya que las aguas superficiales debían hundirse para impulsar un modelo primario de circulación oceánica conocido como la gran cinta transportadora oceánica, al igual que como funciona un sifón. Así pues, las aguas frías se encontrarían a niveles profundos y fluirían hacia el Ecuador, mientras que las cálidas aguas superficiales de las latitudes tropicales fluirían hacia el Ártico para reemplazar el agua fría y muy salada que se hundiría, produciendo un efecto de sifón.

— De esta manera, era como el transportador permanecía activo. Un aumento en la cantidad de agua dulce podría reducir el efecto de sifón que disminuiría el hundimiento de las aguas frías y saladas de la superficie del Atlántico Norte, lo que también disminuiría o detendría esta circulación oceánica. Si esto llegara a ocurrir, de allí a una próxima glaciación, solo estaríamos separados entre 40 y 60 años —añadió Goizane

— Efectivamente, nos separarían algunos años menos de lo que pensamos —afirmó Santiago Elizondo— De todos modos, y sin ningún deseo de catastrofismo, enfatizaré que los hechos evidencian que, cada año que pasa, las posibilidades de colapso del gran cinturón de transporte oceánico están aumentando. De manera similar, si los cambios climáticos ocurren de manera abrupta, significará también que dispondremos menos tiempo para adaptarnos a los cambios. Por esa razón, no me gustaría que durante los próximos veranos se produjera una fusión tan fuerte del hielo ártico, como sucedió en los últimos años, y que nos dejara más de dos meses un Océano Ártico sin hielo. Desgraciadamente, mucho me temo que dicho escenario será pronto algo inevitable porque no estamos haciendo nada para que no ocurra.

— En conclusión, —siguió en voz alta Santiago Elizondo mostrando tener un gran dolor en el alma. Le dolía enormemente tener que llegar a una conclusión parecida aunque le resultara, a la vista de los hechos, del todo inevitable—  tal vez ya estamos al borde del precipicio. O quizás sea una cuestión pasajera, sin apenas importancia, pero, sin embargo, empiezo a considerar esta posibilidad cada vez más improbable. Los datos apuntan hacia el lado contrario y presiento que cada vez avanzamos más hacia el abismo. Estoy muy preocupado por el hecho de que las emisiones de GEI que estamos vertiendo irresponsablemente en la atmósfera, mantienen sus efectos negativos durante más de un siglo y medio. Este hecho no hará sino acumular los efectos y, en consecuencia,  para hundirnos aún más, ubicar a los seres humanos en los escenarios más negativos. Especialmente, cuando el año pasado, después de tantas advertencias serias de científicos, tan llenas de amenazas para la humanidad en general. Este año 2018 volveremos a batir el récord de emisiones máximas de GEI en todo el mundo.

— Entonces, según lo que he podido escuchar durante la comida de esta noche, es obvio que todos estamos de acuerdo en que el calentamiento global es algo imparable —afirmó con rotundidad Luciana Rodriguez Holguín.  

— Así es y me alegro porque lo contrario sería engañarnos —comentó Goizane, dando pié a una experiencia que ella, aun siendo más joven que los demás había sufrido— Coincido con Robert Dickson, investigador oceanográfico del “Centro Británico para el Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura”, cuando afirmaba hace unos 15 años que ya entonces nos estábamos acercando sin remisión al borde del precipicio. Un gran precipicio que ya nos observaba entonces y que aguardaba que cayéramos hasta abajo. Es evidente que la gran mayoría de los científicos que estudian el clima están sintiendo lo mismo, pero no se atreven a decirlo con fuerza y contundencia, lo que facilita que los políticos corruptos sigan actuando impunemente y la humanidad entera marche con los ojos vendados. Por eso dejé la planificación estratégica en clave de sostenibilidad. Porque comprendí que estábamos rodeados de corrupción y de avaricia por todas partes y que siempre ganarían los malos. 

— Comprendo todo lo que sufriste porque lo mismo nos pasó a nosotros. Siempre ha sido como predicar en el desierto, para luego condenarnos en nuestros propios países al ostracismo social por ser los mensajeros de las malas noticias. Los cuatro nos hemos tenido que refugiar en la enseñanza para poder vivir y se nos ha negado participar en la toma de decisiones en materia de energía y Cambio Climático porque nuestras opiniones chocarían contra los intereses de los rentistas del sistema. Yo nunca me sentiré cómodo con escenarios catastrofistas pero es que tampoco veo que el mundo reaccione para evitarlos. Todos hace como si hacen y encima, Estados Unidos, quien debiera liderar la lucha contra el Cambio Climático se ha vendido a los intereses espurios de la empresas de combustibles fósiles. Perdone que le haga estas dos preguntas, Goizane, ¿Usted se siente cómoda conociendo el negro futuro que nos aguarda? Y, en consecuencia, ¿Cree que deberíamos intentar mitigarlo en el caso de Colombia o, por el contrario, adaptarnos cuanto antes al escenario del Cambio Climático Abrupto? 

— La verdad es que nunca me sentí cómoda con este escenario tan catastrofista, como estoy viendo que les ocurre también a ustedes. Conocer la verdad no nos ayuda a vivir más cómodos sino, al contrario, nos desespera. Lo que hemos hecho con nuestro emisiones de CO2, lo encuentro escalofriante y terrible para el futuro de la humanidad y, a pesar de ello, no creo que deberíamos echar la toalla. Por eso me alegraría trabajar con ustedes para que, sabiendo que lo peor está por llegar y pronto además, podamos dotar a Colombia del mejor futuro posible. En consecuencia, la opción más inteligente es la adaptarnos cuanto antes al escenario del Cambio Climático Abrupto. Colombia se puede adaptar y sobrevivir. Desgraciadamente, soy consciente de que los europeos por nuestra estupidez y avaricia, ya lo tenemos todo perdido y, además, de manera irreversible —concluyó Goizane su última intervención cuando el reloj se acercaba al filo de la medianoche de aquel sábado de diciembre de 2018. 

A finales de enero, quedaron en que mantendrían una conferencia de tres días sobre esta Iniciativa en la hacienda “Lizarra” de Urrao. Mientras tanto, se mantendrían en contacto vía telefónica, o por email. Quedaron en mantener una videoconferencia o Zoom, durante la tercera semana de enero que ya concretarían.  Mikel comprobó que Goizane había vuelto a ser ella misma y que ya no se escondería detrás de sus clases de matemáticas. La cena había sido muy provechosa y él, personalmente, había aprendido mucho. Lo más importante. Había podido comprobar que su novia, a pesar de su juventud con respecto a sus contertulios, era muy respetada. Sus denunciantes y ajustados artículos sobre la relación entre la corrupción, la energía y el clima habían sido muy seguidos por los tres profesores.

El viaje de regreso al apartamento de Los Rosales transcurrió cuando la noche estaba ya avanzada. Al día siguiente, sería domingo y viajarían a Medellín pero lo harían hacia el mediodía. Goizane estaba deseando conocer la Región Paisa de la que su prometido le había hablado tan bien y que, por lo que había leído y las fotos que había visto, le parecía que residir allí sería como vivir en el paraíso. 

Goizane sentía que Colombia sería su nuevo país y el de sus hijos y estaba dispuesta a amarlo con toda su alma. Le dolía en el alma que el futuro de Europa, y también el de Baskonia, fuera tan negro, pero reconocía que los vascos se habían ganado a pulso ese futuro por su falta de responsabilidad.  El hecho de que Gipuzkoa no produjera apenas energía sostenible era algo que clamaba al cielo y repudiaba a ese territorio vasco por su egoísmo e insolidaridad.

Goizane era consciente de que la oligarquía vasca, como máximo exponente de las clases privilegiadas y rentistas del sistema corrupto, había sido la clase responsable, pero ello no eximía al resto de las clases sociales, en especial las clases medias, por haber cerrado los ojos y los oídos a lo que, hacía tiempo, la ciencia planteaba como algo muy evidente: El Cambio Climático.

En el año 2005, Eusko Ikaskuntza comenzó trabajar sobre ello pero desde el Gobierno Vasco se ocuparon de negar el desarrollo sostenible y el cambio climático echando tierra sobre sus trabajos y sus cuatro Informes de Progreso realizados y condenando al ostracismo social y laboral a sus autores de entre los que algunos se vieron en la necesidad de tener que emigrar por haber osado impulsar el desarrollo sostenible en Euskal Herria.

Goizane Eguzkitza conocía todos los documentos, así como los cuatro Informes de Progreso de Eusko Ikaskuntza que eran unas pruebas palpables del freno que hubo al desarrollo sostenible y a la lucha contra el cambio climático a finales de la primera década y años posteriores del siglo XXI y se sentía profundamente avergonzada de los dirigentes de su amada Baskonia. En especial, de los dirigentes políticos y empresariales de la Comunidad Autónoma de Euskadi o del País Vasco tan enemigos de la la lucha contra el Cambio Climático.


[1] ¡Hola Mikel!, en vasco

[2] Dentro de la economía del conocimiento, se trata del marco sinérgico que nos proporciona la hélice de innovación descrita en función de las interacciones entre cinco actores clave: Gobierno, Academia e I+D, Empresas, Sociedad civil y Actividades contra el Cambio Climático.  

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