¿Qué nivel de peligrosidad tiene la tecnología 5G?

La tecnología 5G recoge el término utilizado para describir la próxima generación de redes móviles más allá de las redes móviles 4G LTE, comúnmente utilizadas en la actualidad. El objetivo de 5G es convertirse en la tecnología que permita la existencia de Internet de las cosas (IOT) e interactuar con todos los dispositivos conectados a Internet.

No hay duda de que la tecnología 5G ya es una realidad y que la velocidad de Internet será considerablemente mayor. Aún en el caso de si, actualmente, la velocidad de transmisión de 4G LTE alcanzara realmente el gigabit por segundo.

Ello significa que, aproximadamente, se demora unas dos horas en descargar una película HD. El problema es que las personas rara vez conocen la velocidad máxima de 4G, porque la señal puede ser alterada por demasiados factores: obstáculos como paredes y edificios, microondas, otras señales wifi, etc.

5G aumentará la velocidad de descarga hasta 10 gigabits por segundo. Lo que significa que una película HD completa podría descargarse en segundos. También reduciría significativamente la latencia, o el tiempo que le lleva transmitir un paquete de información a través de la red.

Todo ello significa tiempos de carga más cortos y permite que la red se conecte a las necesidades necesarias para alimentar cientos de miles de dispositivos conectados en hogares, espacios urbanos, espacios rurales y lugares de trabajo, etc.

Hace tiempo que se crearon consorcios grandes de telemarketers trabajando para crear estándares 5G globales. Si bien muchos de estos estándares aún no están completamente consolidados, los expertos esperan que sean compatibles con versiones anteriores (con 4G y 3G) y que mejoren la interoperabilidad en todo el mundo.

En pocas palabras, los teléfonos móviles son en realidad radios bidireccionales. Cuando llamas a alguien, el teléfono convierte tu voz en una señal eléctrica. Luego lo transmite a la torre telefónica más cercana utilizando ondas. La torre hace rebotar la señal a través de la red de la torre hasta que finalmente llega al receptor. Lo mismo sucede cuando envía otro tipo de datos (por ejemplo, fotos o videos desde WhatsApp).

Normalmente, cuando sale al mercado una nueva tecnología de transmisión inalámbrica (como con 5G), se le asigna una frecuencia más alta. Por ejemplo, 3G ocupa un ancho de banda de hasta 20 MHz. En el caso de 5G, probablemente termine en el grupo que alcanza los 6 Ghz. La razón por la que estas nuevas tecnologías ocupan bandas más altas es que generalmente no están ocupadas y también permiten que la información se mueva más rápidamente. Sin embargo, el problema es que las señales con frecuencias más altas no llegan tan lejos como las de la zona de frecuencias inferiores, por lo que requerirá múltiples antenas (MIMO) que probablemente se usarán para extender la señal donde se ofrece 5G. Sin embargo, y esto es importante, puede haber problemas de salud que no se pueden ignorar.

Hasta ahora, las tecnologías inalámbricas actuales 2G, 3G y 4G, utilizadas hoy con nuestros teléfonos móviles, ordenadores y tecnologías portátiles, crean exposiciones a las frecuencias de radio que algunos afirmaban que representaban un grave riesgo para la salud de los humanos, los animales y otros seres vivos del medio ambiente como las plantas y otros lo negaban contundentemente menestras no hubiera pruebas de ello. Sin embargo, en el caso de la tecnologías 5G, por el principio de precaución algunos científicos serios y rigurosos nos advierten de la conveniencia de que, antes de implementar de manera masiva la tecnología 5G, sería conveniente realizar primero un estudio sobre sus efectos sobre la salud humana para garantizar la protección de la gente y del medio ambiente.

Sin embargo, en lugar de tomar medidas para proteger la salud pública que sean prudentes a la hora de proteger a las personas y garantizar sus niveles de sanidad, en el caso de Estados Unidos y de otros países, con gran alegría se están estableciendo rápidamente redes 5G en barrios y promulgando varias regulaciones federales y regionales para “racionalizar” y garantizar una evolución rápida de la implementación de las redes.

Lo que resulta sorprendente constatar que estas nuevas regulaciones evitarán que las comunidades (estados, regiones metropolitanas, condados, ciudades, etc.) aleguen problemas de salud, interrumpan los procesos y participen en el proceso de toma de decisiones sobre lo que representa este inmenso despliegue de la infraestructura 5G.

La tecnología 5G tiene ciertas características que, en base al principio de precaución, aconsejan realizar estudios de impacto sobre la salud que se hagan en profundidad.

Impacto sobre la piel humana y animal.

La tecnología 5G utilizará frecuencias electromagnéticas más altas. Es decir, móviles y teléfonos inalámbricos a frecuencias milimétricas más altas.

Las redes móviles y Wi-Fi de hoy dependen de las microondas: un tipo de radiación electromagnética que utiliza frecuencias de hasta 6 GHz para transmitir voz o datos de forma inalámbrica. Sin embargo, las aplicaciones 5G requerirán el desbloqueo de nuevas bandas de espectro en los rangos de frecuencia entre 6 GHz y 100 GHz y superiores, utilizando ondas submilimétricas y milimétricas, para permitir la transmisión de velocidades de transmisión de datos extremadamente altas en las mismas proporciones de tiempo, en comparación con desarrollos anteriores en radiación de microondas.

Quizás, para los que desconocen la magnitud de las altas frecuencias sobre las que estamos hablando, sea interesantes informarles que, en física, la radiación de terahercios​​ también conocida como radiación submilimétrica, ondas de terahercios, frecuencia tremendamente alta se refiere a las ondaselectromagnéticas que se propagan en las frecuencias en el rango de los terahercios. Asimismo, se denomina como radiación submilimétrica, ondas de terahercios, luz de terahercios, rayos T, T-luz, T-lux y THz. La radiación de terahercios es una frecuencia tremendamente alta cuyo rango de frecuencia oscila entre 300 GHz y 3 THz.

Deberíamos saber, a su vez, que las ondas milimétricas y mori-métricas son biológicamente activas. De hecho, las investigaciones recientes sobre frecuencias inalámbricas en el rango milimétrico y submilimétrico confirman que estas ondas interactúan directamente con la piel humana, particularmente con las glándulas sudoríparas. Ben-Ishai, del Departamento de Física de la Universidad Hebrea de Jerusalén, explicó en detalle cómo los conductos de sudor humanos actúan como una serie de antenas helicoidales cuando se exponen a estas longitudes de onda.

Los estudios en el Laboratorio de Espectroscopía Dieléctrica del Departamento de Física Aplicada de la Universidad Hebrea de Jerusalén, encabezado por Yuri Feldman, indicaron que las ondas milimétricas y submilimétricas de 5G interactuan de manera única con la piel humana y causan la absorción de la capa preferencial.

El número de canales de sudor en la piel humana varía entre dos y cuatro millones. Los estudios de laboratorios internacionales han llevado a un estudio revisado por pares de estos efectos biológicos y los científicos creen que este mecanismo de acción está bien demostrado.

En conclusión:

Estamos en el caso de un desarrollo e implementación de la tecnología 5G sin que previamente haya habido una evaluación satisfactoria global acerca de sus efectos sobre la salud, debido a la exposición prolongada a estas frecuencias.

Algunos estudios de investigación realizados y revisados ​​hasta la fecha han demostrado que las frecuencias electromagnéticas utilizadas actualmente tienen efectos nocivos y que no serían suficientes para implementar esta nueva tecnología.

Hay una necesidad urgente de evaluar los efectos sobre la salud de la tecnología 5G, ahora que estamos a tiempo, y antes de que millones de personas estén expuestas a estas frecuencias electromagnéticas. Necesitamos saber si la tecnología 5G aumenta el riesgo de enfermedades de la piel como el melanoma u otros tipos de cáncer de piel, dijo Ron Melnick, científico del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos, quien a pesar de su alto riesgo, tiene mucha experiencia en estos temas, fue Opus quien dirigió y diseñó el estudio del programa nacional de toxicología sobre la radiación de radiofrecuencia de los teléfonos móviles.

Hasta ahora, la literatura científica sobre las frecuencias de la tecnología 5G en relación con sus efectos secundarios incluye: arritmias, variabilidad en la frecuencia cardíaca, efectos bacterianos, resistencia a los antibióticos, efectos sobre el sistema inmune, efectos sobre la cromatina, efectos teratogénicos, alteración de los genes y cataratas.

Las principales recomendaciones para la protección de la salud pública en el caso de los Estados Unidos, y que bien podrían extenderse a otros países, fueron las siguientes y cada uno que tome nota de ello:

1. No continuar utilizando las tecnologías 5G hasta que se hayan realizado estudios con respecto a sus efectos sobre la salud antes de que se comercialicen generalizadamente.

2. Reevaluar los estándares de seguridad basados ​​en estudios sobre sus efectos biológicos a corto y largo plazo.

3. En el caso de Estados Unidos —también podría extenderse a otro países donde el Estado se reserva su competencia exclusiva en materia de telecomunicaciones— , cancelar parte de la sección 704 de la Ley de Telecomunicaciones de 1996, que cancela las regulaciones de los gobiernos estatales y locales relacionadas con la colocación, construcción y modificación de instalaciones de servicios de comunicaciones inalámbricas personales, en base a sus efectos ambientales.

4. Cancelar las partes de la ley del espectro que se aprobaron en 2012 como parte de la ley de creación de empleo y desgravación fiscal de la clase media, que elimina la oportunidad para los funcionarios del gobierno municipal y local de regular el equipo de comunicaciones digitales. Tampoco proporciona información al público, lo que elimina la oportunidad para que los ciudadanos pueda poner en marcha iniciativas que limiten los impactos ambientales potencialmente negativos de la tecnología 5G.

5. Crear un organismo científico multidisciplinar independiente responsable de definir las reglas de seguridad, los ensayos previos a la comercialización y las necesidades de investigación en un entorno transparente con la participación de la sociedad civil.

6. Identificar aquella información que sea relevante sobre los campos electromagnéticos en los dispositivos digitales que se utilicen, así como las correspondientes advertencias de precaución apropiadas en cada caso.

Se trata de medidas que se proponen que son del todo razonables basadas en el principio de precaución pues siempre será cierto que más vale prevenir que lamentar. El dinero y los negocios no lo son todo. Es así como lo ha demostrado la pandemia del coronavirus, la salud va primero. Por consiguiente, los diferentes gobiernos del mundo aún están a tiempo de hacer los estudios científicos pertinentes y hacerlos públicos para que otros laboratorios puedan repetir esas mismas pruebas y verificarlas dotándoles de los fondos necesarios que les permitan realizar dichas comprobaciones. La salud va primero.

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