EL ALGORITMO DEL BIG BROTHER— 8 Capítulo

por Juanjo Gabiña

Capítulo 8

Los efectos debidos al Tsunami tecnológico y a la estupidez humana

I

Tras la elecciones para la Presidencia de Estados Unidos, de noviembre del año 2020, en las que el candidato demócrata, John Benjamin Brown, ganara claramente al Presidente Trump, y jurara posteriormente su cargo, el 20 de Enero de 2021, las tareas principales del Presidente Brown fueron la de borrar los desaguisados cometidos por el Presidente Trump durante la pasada legislatura y centrarse en formar un equipo de gobierno que fuera capaz de encarar con éxito la fuerte crisis económica que ocasionó la COVID-19.

También se ocuparía de rebajar las tensiones creadas por la anterior administración Trump, de crear puentes de entendimiento y de curar las cicatrices de lo que representa una sociedad tan enfrentada. En su fuero interno, el Presidente Brown sabía que el modelo socioeconómico vigente, basado en el capitalismo financiero, era injusto y no funcionaba como estaba demostrado por el impresionante número de muertos que el coronavirus había ocasionado- Brown tenía claro que había que cambiar de modelo económico.

En el año 2022, la crisis económica había brotado de nuevo en todo el mundo, aunque, en el año 2023, lo haría con mayor virulencia. Tras la superación de la pandemia en marzo del 2022, la mutación educativo-laboral ocasionada se hizo del todo más evidente. La causa principal fue el impacto prolongado que, durante los últimos años, produjera la aplicación progresiva y masiva de las tecnologías de la 4ª Revolución industrial.  En mayor o menor cuantía según los sectores económicos, se produjeron cambios en todas las actividades económicas y, en  consecuencia, estas mutaciones actuaron sobre el empleo y su sustitución por máquinas, aplicaciones o sistemas.

Las máquinas trabajaban las veinticuatro horas sobre 365 días al año, costaban menos y, con buen mantenimiento, no se ponían enfermas nunca. En consecuencia, teniendo en cuenta los estragos a la economía producidos por la pandemia, la digitalización de las actividades y la irrupción de máquinas inteligentes se volvió imparable. También implicó que aumentara la creciente brecha entre la educación recibida y los requerimientos del empleo que habían vuelto del todo obsoleto al sistema educativo y, en especial, que se modificaran los hábitos y modos de vida que, para ajustarse al nuevo paradigma, evidenciaron la necesidad de cambiar el sistema educativo radicalmente pues era obvio que resultaba del todo obsoleto.

Así pues, el tsunami tecnológico provocó la sustitución de gran parte del empleo rutinario por sistemas y aplicaciones digitales y por robots y procesos, muchos de ellos dotados de Inteligencia Artificial. Todo ello ocasionó un aumento espectacular de las tasas de desempleo en todos los países y una caída brusca de los niveles de consumo. Lo peor de todo es que esta grave situación que se vivía hubiera podido ser evitada si durante la década anterior se hubieran hecho los cambios que desde la prospectiva estratégica se demandaban

En efecto, nueve años antes, en el año 2014, el mundo se encontraba al comienzo de la Cuarta Revolución Industrial. Los importantes desarrollos en genética, inteligencia artificial, robótica, nanotecnología, impresión 3D y biotecnología, por nombrar tan sólo unas pocas tecnologías, se decía que iban a sentar las bases para la implantación de una revolución tecnológica de gran amplitud y profundidad, como nunca antes se hubiera conocido y que iba a permitir a la humanidad entera solucionar casi todos sus problemas e, incluso, abrir las puertas a un futuro que nos permitiera poder vivir bien, y sin apenas tener que trabajar más tres días y medio a la semana.

Se sabía claramente que, en la medida que las empresas fueran incorporando estas nuevas tecnologías, unos puestos de trabajo se eliminarían, al ser sustituidos por la automatización y digitalización de los procesos, y otros puestos de trabajo sufrirían una transformación radical debido a las nuevas habilidades o destrezas que se requerirían para satisfacer las nuevas demandas de empleo.

Una vez que, en el año 2016, el Foro Económico Mundial hubiera alertado sobre la naturaleza y el alcance de la 4ª Revolución industrial y su impacto sobre los empleos, algunos prospectivistas comenzaron a preocuparse por la escasa reacción que esta amenaza supuso para la mayoría de los gobiernos, para las empresas, para las universidades y demás instituciones de enseñanza e, incluso, para los ciudadanos. En todos los países, salvo honrosas excepciones, se hacía como si se hiciera algo para dejar luego que las cosas siguieran como siempre.

De esta manera, no se pudo evitar el peor escenario posible, consistente en un cambio tecnológico acompañado de una gran escasez de talentos, un desempleo masivo que superaba en bastantes países niveles del 20% en empleos equivalentes a tiempo total,  una creciente desigualdad social y una baja capacitación de los trabajadores para ocupar los nuevos puestos de trabajo.

En resumen, el fracaso fue como una crónica anunciada que demostraba los grandes índices alcanzados por la estupidez humana. Por un lado, la visión cortoplacista de las políticas impedía a los gobiernos preparar adecuadamente el futuro de sus países. De igual modo, los sistemas educativos obsoletos continuaban absurdamente vigentes por falta de ideas y por las reticencias a los cambios a los que se oponían gran parte del profesorado para no perder sus privilegios y así mantener el gran negocio que representaba. Finalmente, el alto grado de mediocridad de los diferentes líderes hizo que fuera imposible afrontar la revolución tecnológica a tiempo, esperando quizás que, tras el desastre, la próxima generación estuviera mejor preparada de un modo milagroso. ¡Cuánta desfachatez!

II

La reunión en el Auditorium Paris Centre Marceau, comenzó a las 10.00 de la mañana, tal como había quedado acordado el día anterior y se estableció que la duración máxima de la reunión sería de dos horas y media. Esta reunión se había suspendido la víspera debido a la terrible noticia del asesinato del Primer Ministro japonés, Aito Takahashi. Todos los asistentes eran personas pertenecientes al mundo de las Ciencias y de las Artes pero dedicadas a la investigación sobre la conducta social y muchos de ellos habían realizado trabajos de investigación sobre la influencia de los factores en las opiniones de la gente y su conducta. Antes de acceder a la sala de reuniones cada una de estas personas tuvo que autentificar su identidad para poder entrar y portar luego un tarjeta que recogiera, de manera visible, su nombre y apellido, así como su cargo y centro de I+D, institución, empresa o universidad que lo acreditara.

Alison Blair, Profesora de Historia de la Universidad de Harvard, fue la encargada de dar la bienvenida a todos los asistentes y presentar a los profesores, el australiano Iñaki Andraka de la Universidad Tecnológica Curtin de Perth, y el israelí Ariel Shem-Tov del Instituto Tecnológico de Israel, Technion, que informarían sobre el funcionamiento del Algoritmo del Big Brother y sus posibles aplicaciones las buenas y las malas.

Durante la segunda parte, se analizaría el robo del Algoritmo del Big Brother que recientemente se había producido en la sede del Banco suizo UBS.  Previamente se había valorado la necesidad de contar todo lo que se sabía ya que, de este modo, conociendo toda la verdad, todos los asistentes serían más conscientes de la tremenda gravedad del tema y el debate sería mucho más fructífero.

El robo había conllevado previamente un asesinato muy cruel y despiadado pero el resultado había sido espectacular, ya que se produjo abriendo la caja de máxima seguridad, dotada de la más alta tecnología de custodia y ubicada en la sede central del banco suizo UBS radicado en Zurich.

Finalmente, se evaluaría el gran peligro que unos malos usos representarían para la humanidad, como consecuencia de haber caído el Algoritmo del Big Brother en las manos criminales de una organización secreta que perseguía el poder absoluto a nivel mundial, tal como se presentía que había ocurrido.

A lo largo de tres horas, media hora más de lo previsto, se realizaron ambas exposiciones y sus correspondientes debates. La primera exposición relativa al Algoritmo del Big Brother se realizó de manera impecable por ambos ponentes y vino después acompañada de un largo debate sobre algunas de las premisas que se utilizaron y que impactaron en bastantes de los allí presentes.

Esta prolongación del tiempo de debate fue la que luego restaría tiempo a la segunda y última exposición que versaría sobre el robo del Algoritmo, tocando sus aspectos o características poco conocidos u ocultos para la mayoría de los asistentes que ignoraban, incluso, la existencia del Estado Profundo Mundial y sus propósitos de crear un sistema político de gobierno, a nivel global, similar al que creara Cesar Augusto con la instauración del Principado que dio origen al Imperio Romano.

En el debate relativo a la primera exposición, todos los asistentes conocían  perfectamente el papel que la influencia social jugaba en el proceso por el cual los individuos llegan a adoptar una determinada opinión, revisar sus creencias o cambiar su comportamiento como resultado de las interacciones sociales que tienen con otras personas. Se admitía también que, en una sociedad compleja y tan fuertemente interconectada como la nuestra, la influencia social desempeña un papel destacado en muchos fenómenos sociales que parecen auto-organizados, como son los comportamientos gregarios culturales, la difusión de ideas, innovaciones y estereotipos —muchos de ellos, falsos— y la transmisión de absurdos temores durante el transcurso de situaciones problemáticas, en medio de una lluvia torrencial de falsas noticias.

Lo que costó un poco más aceptar fue la premisa relativa a que los seres humanos, cuando nos comportamos como masa —como, por ejemplo, ocurre al tomar parte en plebiscitos y elecciones o durante el mismo proceso de formación de criterios y opiniones— y entonces actuamos según nos dicta nuestra propia y limitada naturaleza. Entonces, como seres estúpidos que somos y, por tanto, nos volvemos fácilmente manejables e influenciables por los mensajes que recibimos a través de los medios de comunicación de mayor audiencia que, generalmente, son controlados por las llamadas mega-entidades. Una especie de super-holdings que tan sólo representan al 0,5% del total de la población y son realmente los dueños del mundo. Ello explica porqué el 0,5% de la población necesita controlar al 99,5% restante para poder dominarlo y consigue gracias a la corrupción y que no se aplicaban las leyes anti-trust, entre otras medidas de defensa de la democracia y de una economía justa y trasparente cuyo cáncer eran los oligopolios.

Sin embargo, el debate más controvertido —pero, a su vez, más dinámico y ágil—  se produjo cuando Iñaki Andraka afirmó la gran dificultad —por no decir, la imposibilidad— de que, en las sociedades tan complejas como la nuestra, la democracia, tal como la conocemos actualmente, pudiera funcionar correctamente. Consideró que, entre los factores más determinantes, se encontraban: la carencia de información veraz, la incapacidad de los seres humanos de comprender el funcionamiento de los sistemas complejos, el bajo nivel cultural programado de la población, el control de los medios de comunicación por parte de la oligarquía que manipula las noticias y su significado, la programada falta de pensamiento crítico desde el sistema educativo, la interesada relativización de los principios y valores sociales, la extendida corrupción entre la clase dirigente en el mundo de la política, en el de la justicia y las leyes y en los medios de comunicación y la excesiva participación de los lobbies y poderes fácticos en la arena política.

Tras el consiguiente debate y posterior puesta en común, en el que ambos ponentes sólo intervinieron para matizar algunas de las frases que ellos vertieron durante la exposición se pasó al capítulo de conclusiones. Finalmente, dado que cada uno de los asistentes sabía que allí no se discutía para tener la razón sino para aprender intercambiar ideas —por lo que cada uno podía cambiar de opinión en décimas de segundo si había otro que le convenciera con argumentos sólidos— se creó la opinión unánime de que la estupidez humana era una afirmación indiscutible, y que, en estas condiciones, aunque pareciera una paradoja antidemocrática, la solución correcta no podía basarse nunca en lo que opinara la mayoría de la población, tan fácilmente influenciable en las condiciones actuales.

Según la distribución normal que expresa la Curva de Gauss, el hecho de que la población más culta, más informada y con mayor nivel de pensamiento crítico, independientemente de sus niveles de honestidad, principios y valores y responsabilidad sociales, se encontrara en percentiles superiores al valor del percentil 90 —lo quiere decir que sus valores están por encima del 90% de la población— también reforzaba la opinión de ambos ponentes de que la democracia era una pura entelequia, un “desideratum” del todo imposible en las actuales condiciones de adocenamiento de la población.

Sin embargo, hubo intervenciones muy críticas con el hecho de afirmar rotundamente  que no había ninguna posibilidad de que los seres humanos pudieran vivir una verdadera democracia, debido, en gran parte, a la facilidad con la que las mujeres y los hombres podían ser manipulados. La mayoría de los asistentes se resistía a aceptar el hecho de que los seres humanos fueran incapaces de vivir en democracia debido a sus limitaciones intelectuales o cognitivas y a la dependencia extrema que tenían de sus propios sentimientos y emociones, a la hora de la fijación de criterios que debían ser racionales.

En general, se consideraba del todo estúpido que el valor de las personas se juzgara por las apariencias. Desgraciadamente, si una persona era rica, bella, hombre, blanco y aparecía mucho en los medios de comunicación tenía muchas probabilidades de triunfar en la política aunque fuera un perfecto majadero y un mediocre.  ¿Pero, este hecho, tan natural entre los seres humanos, también era algo que no tenía solución?.

La mayoría de los allí reunidos pretendía que también se aceptara que la democracia sería posible mediante el impulso y control de los siguientes factores:

  • Profundización de la democracia mediante una mayor participación ciudadana en el debate para la toma de decisiones,
  • Inhabilitación de la política como carrera profesional,
  • Mejora de justicia y equidad social,
  • Alargamiento de las penas por soborno y corrupción y su consideración añadida de alta traición,
  • Eliminación radical del sistema educativo actual y sustitución por otro más simple, eficaz y eficiente gracias al empleo de las nuevas tecnologías, y en coherencia con los requerimientos del empleo,
  • Establecimiento de impuestos de rendimiento a las máquinas, robots, software y sistemas digitales en la fabricación y prestación de servicios,
  • Mejora de la distribución de la riqueza,
  • Reducción progresiva de los días laborables de la semana
  • Garantía universal de acceso a la vivienda, la salud y la educación
  • Establecimiento de la formación permanente obligatoria
  • Establecimiento de la Renta Básica Universal,
  • Control y vigilancia de una escrupulosa división de poderes, la eliminación de lobbies y paraísos fiscales,
  • Aplicación de leyes anti-trust a los medios de comunicación,
  • Garantía de una libertad de expresión eficaz y efectiva,
  • Limitaciones a la acumulación de capital y concertación de poder económico,
  • Utilización de las nuevas tecnologías —como el Blockchain— para persecución de delitos fiscales en el seno de una economía digital.

Ariel Shem-Tov era una persona que tenía unas fuertes convicciones religiosas, lo cual no le quitaba que fuera muy crítico con las religiones y con el rol que jugaban sus sacerdotes y en, especial, con algunas sectas de la religión que le tocaba más cerca: la religión judía. El israelí creía en el hombre y consideraba que estaba en la condición humana la facultad de poder contar con posibilidades infinitas para superar todas sus deficiencias. Reconocía que el hombre era limitado pero añadía que siempre sería capaz de superar todos los obstáculos que en su camino se pusieran. Por consiguiente, era partidario de aprobar que la democracia sería posible mediante el impulso y control de aquellos factores y de otros más que él había detectado, pero que no quiso exponer entonces porque no venían al caso.

Por el contario su amigo, Iñaki Andraka, era un agnóstico reconocido. Consideraba que independientemente de que Dios hubiera creado al hombre, lo que sí era evidente era que el hombre había creado a Dios, en lo que a religiones o liturgias y normativas sobre como establecer la relación con Dios se refiere. Para él, con las religiones, y sus correspondientes negocios de la fe, nació la primera estructura de poder para la dominación del hombre, a través de sus sentimientos y emociones.

A pesar de que uno de sus mandamientos lo prohíbe explícitamente, sus sacerdotes utilizaron constantemente el nombre de Dios, para poner en su boca divina, afirmaciones y mandatos que sólo eran producto de los intereses de los sacerdotes y de las clases dirigentes por dominar impunemente a las masas de fieles. Eso fue lo que hizo el cristianismo al suprimir de las religiones cristianas el mensaje contestatario de los profetas del Antiguo Testamento que denunciaban delante del pueblo  los abusos del poder tiránico establecido. Así pues, la mayoría de las religiones enmudecen ante las injusticias y la precariedad del empleo y lo que pretenden es lo contrario, obligar a sus fieles a ser permisivos con las injusticias y con los abusos de poder, trasladando la aplicación de la justicia al otro mundo. En este sentido, para el profesor Andraka, predicar que si te pegan en una mejilla, debes poner la otra para que te sigan pegando, era algo así como bendecir la injusticia y una clara propaganda de los tiranos para que éstos puedan seguir doblegando, cuando no esclavizando, impunemente al pueblo.

Tal como pensaba el australiano, el hecho de que se llegara incluso a afirmar que los seres humanos estábamos hechos a imagen y semejanza de Dios, era una manera subliminal de considerarle a Dios como si fuera otro estúpido. Andraka no tenía ninguna confianza en el hombre como, por el contrario, sí la tenía su amigo Ariel. Sin embargo, cada vez creía más en el hecho de que hubiera un ser superior para poder explicar la existencia de la gran maravilla que representaba el universo, incluidos los seres humanos.

Andraka seguía siendo agnóstico, pero siendo un científico de vocación, dejaba que su inteligencia y su razón mantuvieran, cada vez más, las puertas abiertas a nuevas interpretaciones, como por ejemplo, sobre el origen del mundo. Pensaba que recurrir al azar para explicar todo lo inexplicable era propio de estúpidos y, por tanto, poco científico, como así le parecieron los razonamientos de Stephen Hawking para afirmar que Dios no creó el Universo y que ni siquiera existía —como hicieran antaño los sacerdotes pero, esta vez, fuera Hawking, que para honrar su propia egolatría, lo hiciera en nombre de una “ciencia” cargada de hipótesis indemostrables, donde él se debía considerar el sumo sacerdote.

“Vanidad de vanidades todo es vanidad” —pensó Iñaki Andraka el día que le dieron la noticia de la muerte del famoso físico.

Definitivamente, el profesor australiano de Prospectiva Estratégica de la Universidad Curtin de Perth no tenía confianza alguna en los seres humanos. Para él, no había más que conocer el historial de las personas más celebres y poderosas del mundo para comprender que la mayoría de ellas destacaban por su avaricia, su lujuria, su soberbia, su ira, sus envidias, su gula y su vagancia. Precisamente, este último atributo representaba el caso de muchos políticos. Para el australiano pareciera como si el mundo hubiera sido creado en base a una lógica invertida, donde, en realidad, fueran los pecados capitales, y no las virtudes, las asignaturas más importantes para llegar a alcanzar el poder, la riqueza y la fama.

A pesar de contar con un coeficiente intelectual, IQ, que era extremadamente alto, Andraka era una persona que perseguía ser humilde. Sus padres le habían educado desde muy pequeño a considerar el gran valor que tenía la humildad.

— Recuerda siempre hijo que a una persona no se le considera que es buena porque es muy inteligente, porque es muy hermosa, porque tiene mucho dinero o porque tiene mucho poder, sino porque tiene buen corazón —acostumbraba a decir su padre, siempre que veía a su hijo que le decía que admiraba a un determinado personaje de la historia.

Pero la frase de su padre que más se le quedó grabada a Iñaki Andraka a lo largo de toda su vida, fue aún más contundente:

— ¡Hijo mío! Si no vives como piensas, terminarás siempre pensando como vives y serás esclavo de tus vicios —acostumbraba su padre a decirle cuando el joven Iñaki Andraka le solicitaba consejo a su progenitor sobre el qué hacer ante un determinada encrucijada que se le presentaba en la vida.

Por ello, fue una tarea fácil que, en su largo recorrido profesional y científico, el australiano hubiera aprendido a la perfección cuáles eran las grandes limitaciones del ser humano, incluso las de aquellas personas que eran más sabias e inteligentes, entre las cuales, sin pecar de falsa modestia, él sabía que se le incluía en los foros donde era conocido.

— El error es humano y estar equivocado también —pensaba Andraka con frecuencia. Así pues, cuando su amigo Ariel Shem-Tov le hizo señas para que no insistiera más sobre aquella última cuestión, Iñaki Andraka decidió hacerle caso al israelí, concediéndole así el beneficio de la duda.

La continuación de la exposición apenas pudo destinar tiempo a explicar cómo fue la génesis del proyecto. Sin citar nombres, se dijo tan sólo que el proyecto lo había impulsado un grupo de personas VIPs preocupadas por el futuro de la democracia y de las libertades y por el hecho de que las conquistas sociales que veían amenazadas cada vez más, en un mundo digitalizado, donde la plutocracia controlaba totalmente el espacio económico e, indirectamente, gracias al papel de los lobbies, también el espacio político.  Así pues, estas personas eran conscientes de que nos encontrábamos al final de una era y que los presuntos perdedores por el cambio de era, los rentistas del sistema obsoleto aún vigente, lucharían a muerte por mantener su poder y sus privilegios.

Estos promotores también habían decidido pasar a la acción y conocer mejor a los enemigos y sus movimientos, al objeto de neutralizarlos a tiempo. Para ello, solicitaron a una serie de expertos de varias universidades del mundo, la elaboración de un algoritmo que permitiera realmente controlar y dominar política, militar y económicamente al conjunto de los países del mundo.

En concreto, se pretendía contar con una herramienta útil y eficaz para adelantarse a los presuntos golpistas en su lucha por la conquista del dominio mundial. Los lamentables ejemplos de interferencia política protagonizados por Cambridge Analytica, utilizando la base de datos de Facebook para modificar el comportamiento de la gente fue la gota que colmó el vaso. Aquello fue un aviso a navegantes que se incrementó con la aparición de otras empresas similares, como YouCan Analytica, para trabajar en la manipulación inteligente de elecciones y plebiscitos.

Por primera vez, se había demostrado que para ganar las elecciones, además de un férreo control de los medios de comunicación, se necesitaba el control de las redes sociales para influir tanto comercial como políticamente sobre la gente o, más bien, sobre la masa de gente, a través del control de sus emociones y sentimientos. Las masas no reflexionaban, reaccionaban por instinto y sentimientos. Solo había que manipular la información y dirigirla a las masas de manera que reaccionasen como más convenía a los intereses de los plutócratas.

Esta forma de pensar explicaba el alcance de la metodología utilizada para la elaboración del Algoritmo del Big Brother. Durante la exposición, tanto la explicación de los aspectos clave de la metodología, como los resultados de su explotación fueron completados de manera consecutiva, entre ambos ponentes.

Se explicó que gracias a la elaboración del Algoritmo del Big Brother se había llegado a conocer perfectamente cómo funcionaban los mecanismos de formación de opinión entre las masas. Previamente, utilizando parte de las tecnologías Big Data, se había podido realizar una encuesta a una muestra aleatoria por cuotas, de más de 280.000 personas y repartida por todo el mundo. Se trataba de extraer aquellos factores, directos o indirectos, cuantitativos o cualitativos, que condicionaban la capacidad de hacerse con el poder y el control absoluto en los diferentes países y, por extensión, en todo el mundo.

En total se identificaron 256 factores y unos 1.632 subfactores los que intervenían y condicionaban  la evolución del Sistema “Dominación Mundial” o en su versión más eufemista: Sistema Complejo Societario Global, SCSG.

La realización del Análisis Estructural del Sistema permitió conocer las palancas reguladoras del Sistema que accionando sobre ellas permitirían su absoluto control. De manera experimental y apoyándose en la Inteligencia Artificial,  se estructuró un algoritmo en base a un conjunto ordenado de operaciones sistemáticas que permitieron realizar los cálculos necesarios para hallar la solución a aquellos problemas que impidieran alcanzar o mantener la dominación mundial. El Algoritmo del Big Brother seria la herramienta informática que permitiría controlar la evolución del Sistema “Dominación Mundial”.

En la pantalla de la sala se proyectaron dos ejemplos cuya visualización hizo posible comprender perfectamente el alcance y contenido del Algoritmo del Big Brother. Funcionaba de manera diacrónica, de manera que se podía contemplar los efectos del movimiento de algunas palancas reguladoras a lo largo de los años, hasta conseguir el resultado esperado.

También se podía seguir la evolución de cada uno de los factores a lo largo del tiempo y evaluar sus impactos sobre todos los demás factores. Las palancas aceptaban movimientos ilegales e incluso, bélicos, criminales y asesinos. Al final, aparecían en un recuadro las acciones a emprender y el periodo de tiempo para iniciarlas de manera que se pudieran contrarrestar posibles perturbaciones o evoluciones no deseadas que impidieran la dominación del mundo.

El Algoritmo del Big Brother estaba conectado a casi 200 millones de bases de datos, a más de 1.000 millones de ordenadores, a más de 1.400 millones de teléfonos inteligentes o smartphones y a unas 2.000 millones de objetos y dispositivos diferentes conectados a Internet, IoT. Gracias a los sistemas  informáticos auxiliares de minería de datos, cada uno de  los 256 factores y 1.632 subfactores podía ser actualizado en tiempo real.

Para el normal funcionamiento del Algoritmo del Big Brother se requería trabajar con un superordenador de más de 10 petaflops y de este modo poder procesar todos los datos requeridos en tiempo real. Por seguridad, se conservaron dos versiones Alfa del Algoritmo del Big Brother y solamente se hizo una única versión Beta que se almacenó en una caja de alta seguridad en la sede central del Banco suizo UBS, sita en Zúrich.

La versión Alfa coincidía con la primera versión del algoritmo y sus programas auxiliares. Entonces el producto funcionaba bien pero todavía producía algunos errores y se estaba analizando cómo eliminar los errores detectados. La versión Beta representaba la primera versión completa del programa del algoritmo y sus programas auxiliares pero esta vez sin generar errores. Hubo un fuerte alarido de estupor cuando se informó que la versión Beta del Algoritmo del Big Brother había sido robada recientemente aunque existían claras sospechas de quiénes fueron los autores o beneficiarios del robo. La reunión acabó en este punto porque, además de haberse más que agotado el tiempo, por la seguridad de todos no convenía dar más detalles que los estrictamente necesarios.

III

Tras la reunión en el Auditorium Paris Centre Marceau, el australiano Iñaki Andraka y su amigo, el israelí Ariel Shem-Tov, continuaron juntos paseando por París, mientras repasaban los cambios tan disruptivos que se habían producido en el mundo, en tan sólo unos pocos años, y valoraban otros que vendrían, inevitablemente, en los próximos años. Hacía muchos años que los dos se habían especializado en Prospectiva Tecnológica y conocían, perfectamente, los impactos de las distintas innovaciones sobre la economía, la demografía, los hábitos, el empleo y la educación.

Hacia casi 21 años, en el año 2002, ambos se habían conocido en Israel, con ocasión de la impartición de unas conferencias internacionales en la Universidad de Tel Aviv. Las conferencias trataban sobre el cambio climático y su efectos negativos sobre la producción agrícola como consecuencia de la desertización progresiva de algunas zonas del planeta.

El tema les impactó a los dos. Ariel Shem-Tov que había nacido y crecido en un kibutz del desierto del Negev, sabía lo que representaba la escasez de agua y la aridez de la tierra para los cultivos. Sus padres habían nacido en Bulgaria y, después de la Segunda Guerra Mundial, emigraron de niños con sus padres a Israel. Su padre y su madre se conocieron en Israel, viviendo con sus respectivos padres y hermanos en el mismo kibutz que estaba situado en el Galil o Galilea.

Cuando sus padres se casaron fueron acogidos como socios en un kibutz del sur de Israel, en el desierto del Negev. Allí fue donde Ariel y su hermana nacieron y donde él creció hasta que acabó el servicio militar de tres años. En el tiempo que llegaron a Israel, hacia finales de los años 1940, más de la mitad de la superficie del país era semiárida y gran parte del resto se había convertido en terrenos baldíos después de siglos de deforestación, erosión y abandono de la tierra.

Lo mismo ocurría en las amplias zonas desérticas de Australia que cubrían una gran porción de su suelo. Cerca del 70% del territorio australiano era considerado desértico, semi-desértico o árido. Haciendo que éste fuera el continente más seco e inhabitable sobre la tierra. Iñaki Andraka también había nacido en una zona desértica de Australia, en Alice Springs. El profesor de Prospectiva Estratégica de la Universidad Curtin de Perth era descendiente de padres vascos que emigraron a Australia, a mediados de los años 1970.

Sus padres se conocieron en Bruselas, después de haberse exiliado por motivos políticos a Bélgica, durante la última etapa del franquismo en España. Allí terminaron sus estudios de medicina, se hicieron novios y decidieron casarse para crear una familia. Australia les ofrecía una nueva oportunidad para emprender una nueva vida, sobre todo para los hijos que tuvieran. Sus progenitores habían estudiado medicina y Australia necesitaba médicos, de manera especial, si querían ejercer la medicina rural. A los dos meses, sus padres ya estaban trabajando como médicos en el hospital de Alice Springs, una pequeña ciudad situada en el centro de Australia y rodeada por su desierto característico de color rojo.

Desde que Ariel Shem-Tov e Iñaki Andraka se conocieron de jóvenes pero, a lo largo de sus vidas, no perdieron ocasión de visitarse y de fortalecer su mutua amistad. Los dos habían realizado inicialmente estudios de ingeniería aunque pronto escogieron sus especialidades en ámbitos diferentes. El israelí se especializó en Informática aplicada a modelos de simulación y el australiano en Prospectiva Estratégica, que aprendió de la mano de un amigo de su padre que era un experto de renombre y había fundado el Instituto Europeo de Prospectiva y Estrategia.

Ambos amigos, con sus correspondientes parejas, asistieron también a sus respectivas bodas. Después vendrían las visitas que, por vacaciones, se hacían los unos a los otros a pesar de que no solían coincidir todos los años. Al menos, no coincidían durante la temporada del verano de cada uno ya que eran en meses opuestos. Navidad, fin de año viejo y comienzos de año nuevo en Australia y Julio y Agosto en Israel.

Sin embargo, a partir de los años 2010 ambos amigos empezaron a participar juntos en diferentes proyectos internacionales. Uno de ellos, relacionado los impactos de las innovaciones y avances tecnológicos sobre el empleo y la educación tuvo una gran repercusión no sólo académica sino también como ensayo de divulgación. En vista del éxito obtenido, publicaron en formato de libro un ensayo para jóvenes que constituyó un best-seller y así, escribieron dos libros más.

En el penúltimo libro que escribieron conjuntamente, ambos valoraban los avances conseguidos hasta entonces. Consideraban que los cambios habían sido muy importantes pero que todavía seguirían produciéndose muchos más, hasta provocar unas mutaciones impresionantes en las actividades económicas y en el sistema educativo. Unos cambios que serían del todo irreversibles y que romperían totalmente con el modelo socioeconómico anterior.

Ellos eran de los que, diez años antes, pronosticaban con datos que el mundo podía llegar a ser un paraíso o un infierno, en función de cómo se preparara la adaptación a los impactos debidos al tsunami tecnológico que representaba el advenimiento de la 4ª Revolución Industrial. Tanto Australia como Israel, hicieron, de la necesidad, virtud y se prepararon con éxito para hacer frente y beneficiarse del tsunami tecnológico. Algo que no ocurrió con un gran número de países desarrollados.

Desgraciadamente, en esos países, la estupidez humana que protagonizaron, tanto los políticos mediocres como las universidades y empresas consultoras que sólo decían lo que los políticos querían oír, desmovilizaron con sus mensajes de tranquilidad a las empresas, a los gobiernos y hasta a la propia sociedad civil. Mensajes como el de que el impacto no iba a ser fuerte o como el ya tendríamos tiempo de reaccionar ocasionaron una gran tragedia social y económica para aquellos países desarrollados que no se hubieran preparado a tiempo.

La gran paradoja era que todo estaba ya anunciado hacia muchos años y, sin embargo, por confiar demasiado en la obsoleta estrategia reactiva que espera a que los cambios sucedieran para empezar actuar, un número importante de las empresas llegaría tarde y mal a las solución de los problemas. Así pues, el tsunami tecnológico les agarraría a muchas empresas, hasta entonces boyantes y competitivas, a contrapié y las que no quebraran, tendrían, en el mejor de los casos, una cura de adelgazamiento brutal.

La amenaza real del desempleo se preveía para los países desarrollados alcanzaría más del 35%, para el año 2030. Naturalmente, se trababa del escenario BAU (Business as usual) o continuista que tampoco era nada útil. En dicho escenario tampoco se contemplaba la elaboración de un urgente plan de choque, a diferentes niveles, que afrontara los retos debidos a las mutaciones tecnológicas, demográficas, climáticas y socioeconómicas a los que había que hacer frente de manera anticipada para no tener que sufrirlos como acostumbramos. Era necesario crear las bases de un nuevo modelo económico que lanzara por la borda al agotado y cáustico modelo basado en el capitalismo financiero.

Se podía haber convertido la amenaza, que para los rentistas del sistema representa el progreso de la ciencia y la tecnología, en una gran oportunidad para toda la humanidad. Pero la inconmensurable estupidez humana se opuso a preparar el futuro para seguir más tiempo beneficiándose del presente. ¿Quién iba a decir que muchos líderes empresariales alemanes del sector del automóvil iban a ser tan estúpidos como para no preparar a tiempo su transición hacia el coche eléctrico?. El caso de Alemania no fue aislado sino todo lo contrario. En la mayoría de los países ocurrió algo parecido.

Las empresas alemanas confiaron en su poder de influencia en la política europea, de manera que a los automóviles diesel apenas se les pusieran obstáculos por razones ambientales, ya que, rebajar los límites a las emisiones, restaría potencia a los vehículos y podría afectar a su rendimiento, lo que reduciría atractivo a los vehículos diésel, frenando así sus ventas y, con ello, se tendrían que reajustar las plantillas reduciendo puestos de trabajo para mejorar la competitividad perdida del sector automovilístico alemán. De este modo, con el chantaje del evitar entonces pérdidas de empleo, comprometieron a sus líderes políticos para que frenaran el despliegue masivo del coche eléctrico con el fin de salvar la industria automovilística alemana. Pan para ayer y hambre para hoy.

Incluso, como ocurrió con la trampa que protagonizó Volkswagen, sus ingenieros recurrieron a la informática para falsear, de manera deliberada, los resultados de los controles anticontaminación que realizaban las autoridades encargadas de la protección ambiental y de la salud pública. Se trataba de un algoritmo que, a simple vista, era lo suficientemente sutil como para evitar ser detectado, pero que, a su vez, era tan sofisticado que posibilitaba al vehículo llegar a “reconocer” si estaba siendo sometido a las pruebas que se establecen en los controles oficiales.

De este modo, el fabricante de vehículos alemán instaló este dispositivo tramposo en once millones de vehículos diésel que fueron vendidos en todo el mundo, al objeto de que pasara todos los controles de emisiones del coche y de manera que el rendimiento del vehículo se ajustara a los límites oficiales tolerados con respecto a las emisiones de NOx.

El fraude fue descubierto en Estados Unidos —en concreto, fue destapado por la Universidad de Virginia Occidental— y, en septiembre de 2015, después de una investigación de la Junta de Recursos de Aire de California (CARB), los representantes de Volkswagen (VW) admitieron haber instalado en secreto y deliberadamente un dispositivo manipulador de emisiones en casi 600.000 vehículos diesel de 2,0 litros y 3,0 litros de marcas de VW y Audi, vendidos a los consumidores de Estados Unidos.

Irónicamente, como ocurrió en el caso de California en 2016, entre otras sanciones, Volkswagen fue condenado a instalar estaciones de puntos de recarga para coches eléctricos, por valor de más de 800 millones de dólares y durante un período de diez años.

Con el tiempo, los fabricantes de automóviles alemanes fueron ya conscientes de que sus vehículos tendrían fuertes competidores, no sólo por parte de otros tradicionales fabricantes de automóviles como ellos, sino sobre todo, por parte de empresas como Tesla, que fabricaba coches eléctricos caros, a pequeña escala, y de otras empresas innovadoras que hasta entonces no habían tenido nada que ver con esta actividad, como era el caso de Google, Apple, NanoFlowcell y Amazon.

Por otro lado, el nacimiento de las plataformas digitales de internet contribuyó mucho a la “uberización” de la economía. El nombre de “uberización” se tomó prestado de la empresa Uber que era tan sólo una herramienta de software, no poseía coches, y ahora era la compañía de taxis más grande del mundo. Esta expresión se utilizó para definir los nuevos modelos de negocios, en base a los cuales, la gente particular podía efectuar transacciones económicas vía plataformas de internet accesibles, desde aplicaciones que se encontraban en sus teléfonos inteligentes o en sus ordenadores.

Sin duda, el éxito de estas plataformas se explicaba porque creaban valor, por lo menos para sus usuarios. La creación de valor se debía a una mejor distribución de la capacidad de producción entre un número siempre mayor de usuarios. Las redes sociales e internet contribuían a ello de modo que la plataforma lograra satisfacer las demandas de los consumidores cada vez más sofisticadas.

Así, las empresas de taxis que operaban con modelos de producción más tradicionales se enfrentaron de manera inevitable a tener que optar entre cuidar a sus clientes, mediante un proceso costoso de personalización del producto o, por el contrario, producir a gran escala bienes o servicios, reduciendo costes, mediante la eliminación de otros trabajadores no directos involucrados en el proceso. Las tecnologías digitales permitían agrupar en una misma plataforma a millones de consumidores, lo que, a su vez, también permitía llegar a un proceso de personalización del servicio a gran escala.

Además de Uber, en los últimos años se había experimentado una explosión de plataformas digitales cuya oferta iba desde el alojamiento con Airbnb hasta plataformas de intermediación financiera, consultoría, educación, ingeniería, etc., y, en general, todo tipo de ofertas de servicios a las empresas, a las personas, etc. Airbnb es ahora la mayor empresa hotelera del mundo, aunque no poseían propiedades y así le seguían otras empresas de alquiler de cualquier cosa.

Se aprovechaban de la corrupción de las administraciones que se negaban a regular el comercio con bienes de primera necesidad como la vivienda cuyos precios de alquiler y comprar subieron hasta los cielos llegando a representar el 70% del salario medio. Por ello, resultaba una gran trampa que los precios del alquiler de las viviendas no entraran en el cálculo del aumento de indice IPC (Índice de los Precios de Consumo).

De este modo, el IPC resultaba ser un falso indicador de las variaciones anual en el coste de vida porque no consideraba los precios de alquiler que se habían multiplicando por dos y tres y representaban el mayor gasto del salario de cualquier trabajador, mientras que su sueldo apenas había variado. La corrupción política era un maquinaria de poder muy eficaz y tremendamente perniciosa porque estrangulan la capacidad adquisitiva de los trabajadores.

Con todo, la combinación entre digitalización e incluida la capacidad de explotación de los macro-datos o Big Data, la automatización, la Impresión 3D, la robótica y la Inteligencia Artificial había arrasado con los puestos de trabajo a todos los niveles y en todos los sectores. Hasta el punto que empezaban a funcionar fábricas sin trabajadores en las líneas de fabricación, taxis, camionetas de reparto e incluso camiones autónomos sin conductor, despachos de abogados dotados de la plataforma de Inteligencia Artificial, Future Brain Advisor, cuyo asesoramiento jurídico era realizado en cuestión de segundos, tenía una precisión del 90%, en comparación con el 70% de precisión de los abogados humanos y costaba cuarenta veces menos.

Lo mismo pasaba con las empresas bancarias y financieras donde la digitalización de los procesos y los “robo advisors” habían eliminado el 50% del empleo y reducido en un 400% los costes operativos. En el área de la administración —en especial en la administración pública— se había demostrado que la mitad de lo trabajadores públicos no eran necesarios, lo que representa un gran despilfarro para las arcas públicas tener que gastar en un sector tan improductivo, habida cuenta del gran aumento de las necesidades sociales insatisfechas que habían surgido como consecuencia del alto nivel de desempleo ocasionado por la pandemia. Tal era el derroche económico que la eliminación de los privilegios laborales de los funcionarios se había tenido que resolver drásticamente y sin contemplaciones o se encontraba en todas las agendas políticas de los diferentes países como un tema a resolver cuanto antes.

Por otro lado, se sabía desde hace años que los ordenadores eran ya capaces de derrotar al campeón mundial de ajedrez y, algo más tarde, al campeón del juego chino conocido como “Go”. Hoy en día, los ordenadores cuánticos dotados con Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático, 5G e IoT ya habían logrado demostrar que eran más inteligentes que los seres humanos en todos los campos del conocimiento.

Así, estos ordenadores estaban ayudando a las médicos a diagnosticar todo tipo de enfermedades, de una manera que es cuatro veces más precisa que la de los propios médicos especialistas. Los propios análisis clínicos y muchas de las operaciones consideradas como difíciles eran realizadas mediante una combinación de robots, aplicaciones, sistemas informáticos  y ordenadores. Teniendo en cuenta todos los avances conocidos en las llamadas ciencias médicas, y el final de la pandemia sufrida principalmente los años 2020 y 2021, el empleo en el sector de la salud ya había empezado a reducirse considerablemente. Incluso, los cuidados de enfermos mayores que sufrían enfermedades como el Alzheimer los hacían también los robots, como ocurría desde hace tiempo en Japón.

También habían surgido innumerables aplicaciones médicas que permitían que, desde el teléfono inteligente del enfermo, se pudieran realizar infinidad de análisis médicos y se enviaran los datos al hospital para su diagnóstico. Un ejemplo de ello era el dispositivo médico conocido como el DxtER que hacía uso  de una serie de sensores no invasivos que recolectaban datos para luego contrastarlos con un motor de inteligencia artificial que utilizaba una base de datos médicos para lograr hacer un diagnóstico y, en su diseño actual, era capaz de diagnosticar hasta 68 enfermedades distintas.

Otra de las mayores revoluciones se produjo en el sector de la movilidad o del transporte donde se había logrado una casi total electrificación del transporte en algunas ciudades y regiones. En aquellos lugares, los coches eléctricos constituían casi el 40% del total del parque y era frecuente encontrase con coches autónomos. El propio parque de vehículos se había reducido en un 25% debido, tanto al despliegue masivo del coche compartido, como a la prohibición de circular vehículos contaminantes, entre los que se incluía a todos los vehículos diesel y muchos de los de gasolina.

De igual modo, tras la irrupción del coche eléctrico autónomo compartido, el porcentaje de los que querían comprarse un coche se había reducido en un 30% y dicho porcentaje iban aumentando año a año. En algunas ciudades que apostaban por la construcción inteligente del futuro, llamar a un coche sin conductor mediante el teléfono, mostrarle la ubicación donde uno se encontraba y llevarle a su destino era mucho más barato y rápido que cualquier medio de transporte  por carretera. No se necesitaba estacionar el coche o guardarlo en un parking después de utilizarlo. Sólo se pagaba por la distancia recorrida y, además, no hacía falta conducirlo por lo que uno se podía ocupar en hacer otras cosas mientras duraba el trayecto.

Se transformó por completo la vida en muchas ciudades. Había ciudades que se habían liberado prácticamente de la contaminación y el mero hecho de pasear por las calles suponía un respiro de aire puro. De cualquier modo, a nivel de la UE, se preveía que en el año 2040, se necesitarían menos de la mitad de los coches de hoy en día. Antiguas plazas de aparcamiento situadas en parques se habían incorporado a las zonas verdes. El número de accidentes de circulación se había reducido drásticamente de los 1,2 millones de personas que morían cada año en accidentes de tráfico en todo el mundo pasando a representar algo más del medio millón.

En pocos años se había pasado de la conducción normal que provocaba un accidente cada 100.000 kilómetros a una conducción autónoma (sin conductor) que garantizaba un accidente cada 10 millones de kilómetros. En la actualidad, en el año 2023, gracias a los vehículos autónomos se estaban evitando casi un cuarto de millón de vidas cada año. Es esta nueva situación, las compañías de seguros estaban teniendo muchos problemas, porque cada año que pasaba se iba reduciendo de una manera substancial el número de accidentes y surgieron nuevas compañías de seguros online que lo ofrecían la cobertura del seguro por un precio muchísimo más barato. Actualmente, el modelo de negocio de seguros de automóviles, tal como lo hemos conocido hasta hace poco, está comenzando a desaparecer en algunos países más avanzados.

Las ciudades también eran menos ruidosas porque muchos de los nuevos coches y motos funcionaban con electricidad. Salvo el tema del empleo que resultaba problemático, la crisis aportaba cosas muy buenas como era el hecho de que la electricidad se hubiera vuelto increíblemente más barata y limpia gracias a las energías renovables.  Las inversiones en energías solar y eólica habían aumentado espectacularmente, gracias al desarrollo tecnológico. Hacía dos años que se había derogado la limitación existente en muchos países para que las instalaciones solares domésticas no compitieran con la red eléctrica. Con la electricidad barata vendría el agua barata y abundante. La desalinización de agua salada ahora sólo necesitaba un consumo 2kWh por metro cúbico. Ya no habría falta de agua en la mayoría de los lugares porque se tendría agua limpia y potable en casa y sin apenas coste alguno.

Así mismo, gracias a diferentes aplicaciones y dispositivos médicos se había conseguido que la atención a la salud y los cuidados médicos hubieran mejorado significativamente a un coste menor. En efecto, la tecnología médica se había convertido en un campo amplio donde la innovación juega un papel crucial en el mantenimiento de la salud. Áreas como la biotecnología, los productos farmacéuticos, la tecnología de la información, el desarrollo de dispositivos y equipos médicos habían contribuido significativamente a mejorar la salud de las personas, en todo el mundo.

Desde innovaciones “pequeñas” como vendajes adhesivos y tobilleras, hasta tecnologías más grandes y complejas como máquinas de IRM, órganos artificiales y prótesis robóticas, la tecnología sin duda había tenido un impacto increíble en la medicina. Tal era el caso del DxtER que hacía uso  de una serie de sensores no invasivos que recolectaban datos para luego contrastarlos con un motor de inteligencia artificial que hacía uso de una base de datos médicos para lograr hacer un diagnóstico y, en su diseño actual, es capaz de diagnosticar hasta sesenta y tres enfermedades distintas.

La Impresión 3D se había convertido en una tecnología de fabricación que, para pequeñas series, resultaba mucho más rentable que la fabricación inteligente. El precio de la impresora 3D más barata había bajado de 18.000 dólares a 160 dólares, en tan sólo 15 años. Al mismo tiempo, su velocidad era ahora 200 veces más rápida. Hasta hace unos cinco años, las grandes empresas de calzado ya habían comenzado a fabricar zapatos hechos mediante impresión en 3D.

Del mismo modo, también se construyeron edificios de más de doce plantas. Y si bien ya se conocía antes, que una impresora 3D eliminaba la necesidad de tener que almacenar una gran cantidad de piezas de repuesto, como ocurría en el pasado (como, por ejemplo, en la estación orbital donde se instaló una impresora 3D con ese propósito) hoy en día, su aplicación se realiza en casi todos los sectores, inclusive en el sector alimentario. De igual modo, la aparición en el mercado de nuevos teléfonos inteligentes con aplicaciones para el escaneo en 3D, estaba permitiendo desarrollar infinidad de trabajos innovadores como el de escanear en 3D tus pies e imprimir el zapato perfecto en tu propia casa.

El coste de un robot agrícola apenas llegaba a valer cien dólares. De este modo, los agricultores de los países en vías de desarrollo pudieron llegar a convertirse en administradores de su campo,  en lugar de trabajar todo el día en ellos. En los países desarrollados, gracias a los nuevos cultivos hidropónicos, a las energías solar, micro-eólica y geotérmica, al desarrollo espectacular de las baterías de acumulación, a la iluminación artificial con lámparas de bajo consumo del tipo LED,  y a la utilización de antiguas naves industriales como áreas de cultivo en baldas, la producción suficiente de vegetales a nivel local, ya es una realidad palpable. Además, gracias a las placas de Petri ya existían fabricantes de carne creada en laboratorio a partir de células madre, lo que en su desarrollo, supondría una gran liberación de terreno fértil destinado para la producción de vacas y que representa casi el 30% del total de la superficie agrícola útil.

2 Responses to EL ALGORITMO DEL BIG BROTHER— 8 Capítulo

  1. Juanjo: me falta recibir el capitulo 3 de El algoritmo del Big Brother. Tengo todos los demás. Me lo puedes enviar?
    Mi email: iraola.jm@gmail.com
    Eskarrikasko aurretik.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: