La decadencia y muerte del sistema educativo actual

Para entender mejor el alcance y la amplitud de la revolución pendiente que tenemos que llevar a cabo antes de que se nos muera el sistema educativo vigente, tenemos que comenzar por conocer las raíces históricas del sistema actual. Un modelo educativo que surgió en una época caracterizada por sufrir una profunda falta de conocimiento y de instrucción.

Durante la Edad Media, cuando surgen las primeras universidades, el almacenamiento de la información era un proceso limitado y muy caro. Incluso, durante la Edad Moderna, después de que Gutenberg inventara la imprenta, y aunque los libros pudieran ser producidos en masa, los libros continuaban siendo caros. Sólo las familias ricas podían permitirse el lujo de comprar más de un par de libros.

Declive y muerte del ssistema educativo

La instrucción era igualmente corta y limitada. A menudo, la enseñanza en las universidades consistía en que una persona leyera un texto en voz alta, dentro de un salón repleto de estudiantes. La persona que leía el libro adquiría un rango académico importante como era el de “lector”, cargo que todavía persiste en algunas universidades.

La escasez y el alto coste de los textos escritos daban la primacía en la enseñanza a la lectura oral, y la única manera de compartir el conocimiento era concentrando a los estudiantes en un área pequeña para desde allí escuchar estas conferencias.

Durante el siglo XX, a pesar de la omnipresencia de libros relativamente baratos, la educación superior se mantuvo esencialmente sin cambios y el modelo medieval continuó vigente de modo que los estudiantes se reunían para escuchar conferencias sobre temas recogidos en textos viejos que se guardaban en las grandes bibliotecas universitarias.

Esta estructura de alto coste es la que mantuvo a las universidades como instituciones de élite que ofrecían facultades de enseñanza para las clase alta y media alta y mantenían un estrecho canal de acceso, basado en la meritocracia, para los mejores y más brillantes estudiantes de las clases más bajas.

Durante la segunda guerra mundial y, sobre todo, tras la superación de la Gran Depresión que empezó en 1929 y concluyó en el año 1946, el sector industrial conoció una rápida expansión y la demanda de capacidad técnica y de gestión conoció una demanda a una escala sin precedentes. A diferencia de las guerras anteriores, el petróleo, la tecnología, la producción industrial, la investigación avanzada y la gestión de estos sistemas complejos se convirtieron en factores primordiales para el desarrollo.

En los países desarrollados, los gobiernos intensificaron y potenciaron la Enseñanza Superior —que, hasta entonces, había sido tan sólo una pequeña institución elitista de cada país— y convirtieron a las universidades en una gran fábrica de titulados donde se producían al año miles y miles de trabajadores instruidos para servir a la economía del conocimiento.

Este modelo de fábrica —también conocido como “Modelo Factoría”— se apoyaba en los mismos principios sobre los que se basaba la producción en masa. Los estudiantes universitarios asistían a las mismas conferencias y estudiaban los mismos libros de texto como otros miles y miles de estudiantes.

El sistema de acreditación de cada universidad creó la ilusión de la paridad entre las instituciones. Así, cualquier diploma adquirido o la obtención de cualquier licenciatura se consideraba una prueba de haber tenido un aprendizaje adecuado.

Este modelo fabril de la enseñanza produjo un sistema educativo compuesto por tres grupos diferentes:

1) La tradicional élite de la academia, la investigación y las escuelas técnicas superiores (con sus correspondientes programas de posgrado y doctorado),
2) Los titulados universitarios surgidos de la producción masiva de licenciaturas de cuatro años, y
3) Los egresados de un modelo educativo de dos años que cubría dos papeles: el primero como preparación para un título de licenciatura y el segundo como escuela de formación profesional.

Hasta los años 1960, la necesidad de trabajadores administrativos de cuello blanco superó con creces el número de estudiantes universitarios que se graduaban anualmente. En aquellos años, la oferta de licenciados universitarios era menor que la demanda, por lo que a los universitarios que recien acababan sus estudios les resultaba fácil encontrar empleos bien remunerados y lo hacían con relativa rapidez, al tiempo que constantemente se les presentaban oportunidades para progresar en la carrera.

Con el tiempo, el modelo factoría comezaría a invertir las condiciones y se convirtió en un fin en sí mismo. Los países desarrollados se lanzaron a una loca carrera, de fuerte lucha y competición, para que un mayor número de jóvenes obtuvieran un título o un diploma universitario que les garantizara un puesto de trabajo y una seguridad económica a lo largo de su vida.

Como algunos prospectivistas lo denunciamos en su tiempo, cada vez era más claro y evidente que esta carrera tras el diploma o el título conllevaría resultados catastróficos ya que la capacidad de adaptación de la sociedad a las nuevas condiciones y necesidades sociales —debidas a la necesidad de colocar en sus profesiones al alto número de titulados que surgían de las universidades— podía sentirse gravemente afectada.

De este modo, la capacidad de respuesta quedó disminuida y la universidad se enquistó y se encerró en sí misma,enfermando, al haber contraído una enfermedad degenerativa como la “titulitis” o “diploma-esclerosis” que apenas aportaba competencias genéricas a los universitarios para llevar una vida profesional y los convertía en fracasados vivientes del sistema educativo-laboral.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: