Japón, un país al borde de la quiebra (I)

Las consecuencias económicas para Japón debidas al terremoto, al tsunami y al inacabado desastre nuclear de Fukushima 1 van a ser terribles y muy dolorosas. Van a ser mucho peor que lo que se temía en un principio. En muchos círculos económicos se considera que el impacto económico sobre la economía japonesa está ya rozando su quiebra como país. Y es que todo llueve sobre mojado.

El ministro de Economía de Japón, Kaoru Yosano, que acostumbra a realizar declaraciones muy comedidas y moderadas siempre, ha salido a la palestra con algunos pronunciamientos muy audaces y provocadores que dejaban en el aire la idea de que Japón pudiera tener dificultades para financiar la totalidad de los costes originados por los múltiples desastres acaecidos debido a que el país nipón soporta ya un nivel muy alto de endeudamiento.

El daño económico que, como consecuencia del gran terremoto y del posterior tsunami que se produjeron el mes pasado, está afectando a Japón, representa mucho más que el hecho de tener que sufrir cortes en el suministro de energía eléctrica. Sólo con tener en cuenta los impactos ambientales debidos al todavía no controlado accidente de la central nuclear de Fukushima 1 para que empecemos a contabilizar más de un 5% del PIB japonés en daños directos. Además, las consecuencias de la contaminación radiactiva afectarán a más de una generación de japoneses.

El gobernador del Banco de Japón manifestó que la economía japonesa se encontraba en “estado grave”. A su vez, directivos de los principales bancos del país comentaron que no estaban seguros de que, a pesar de los esfuerzos para reconstruir la región del nordeste —región que quedó devastada por el tsunami— podría volver a conocerse el crecimiento económico de esta región alguna vez.

El Gobierno japonés y el principal partido de la oposición acordaron un paquete de gastos para comenzar los trabajos de reconstrucción en la región del nordeste, pero el establecimiento de un presupuesto adicional, que sea mucho mayor y más acorde con las enormes necesidades reales que tiene esta región afectada, será difícil debido a la pesada carga económica que ya representa la deuda de Japón. Además, en algunas comarcas y ciudades japonesas el impacto económico ha sido totalmente demoledor y la producción de sus fábricas ha caído en picado

Pero estos impactos están teniendo sus efectos también en el exterior de Japón. En efecto, los titulares de las noticias económicas más recientes subrayan que los impactos no se limitan a Japón solamente. Así, se destacan noticias tales como:

  • Disminuye  producción de Chrysler debido a la falta de suministro de piezas desde Japón.
  • Smartphone anuncia recortes de producción por la escasez de piezas causada por terremoto de Japón..
  • Fábricas chinas se enfrentan a escasez de materiales debido al terremoto de Japón.
  • El mayor distribuidor de automóviles japoneses en Estados Unidos espera escasez de oferta.
  • Nissan-España reducirá su producción en mayo por el terremoto de Japón.
  • Toyota disminuye producción en Europa por escasez de piezas.
  • Podría bajar producción de autos en México por seismo en Japón.
  • Etc.

La lista de heridas que el complejo sistema económico de Japón está sufriendo es interminable. Además, en este país insular, no sólo se han perdido granjas y fábricas y se han tenido que desplazar miles y miles de trabajadores debido al terremoto y al tsunami —en total, se calcula que se han desplazado medio millón de personas de los que cien mil son niños— también existe una zona de exclusión, de un radio cada vez mayor, alrededor de la planta de Fukushima que quedará contaminada radiactivamente por tierra y mar, durante décadas.

A su vez, se han impuesto prohibiciones a la exportación de productos japoneses por parte de varios países. En Japón, y ahora también en el extranjero, se sufre una grave escasez de suministro de bienes intermedios por culpa de aquellas industrias que hacen de ‘cuello de botella’ y que se han visto obligadas a suprimir o reducir la fabricación de materiales, piezas o bienes intermedios de los que depende la producción de otras empresas.

En estas condiciones, no es de extrañar que la población se encuentre asustada y que, como medida de defensa ante lo desconocido, haya asumido un modo de ahorro compulsivo de emergencia. Por si fuera poco, la gente en Japón se encuentra superada por una escasez de suministro de energía.

Son cortes diarios de electricidad que se producen de un modo intenso y prolongado y que limitan la actividad económica hasta un valor que representa una pérdida del 40% del PIB japonés. Es obvio que todo este deterioro de la economía le pasará factura a Japón. La solidaridad y la ayuda internacional, tantas veces en entredicho, sin duda sufrirá una gran prueba pero tampoco se pueden hacer milagros.(Continuará)

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3 Responses to Japón, un país al borde de la quiebra (I)

  1. […] Japón, un país al borde de la quiebra (I) juanjogabina.com/2011/04/18/japon-un-pais-al-borde-de-la-…  por Mercé_Vila hace 3 segundos […]

  2. juanra dice:

    ¿Porque han cerrado la noticia en meneame?

  3. Dalmata 102 dice:

    Porque los de Menéame estarán vendidos y recibirán dinero de las empresas eléctricas que explotan las centrales nucleares en España para que no aparezcan noticias de este tipo.¡Qué asco!

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