La necesidad urgente de reinventar el sector de la energía (y II)

Si seguimos con el modelo energético actual basado en el uso de combustibles sucios, erosionaremos y/o deterioraremos la oferta y demanda de energía, aceleraremos el cambio climático, empobreceremos a los países que sean dependientes de las importaciones de petróleo y de gas natural, incentivaremos la pérdida de biodiversidad y apuntalaremos la pobreza energética en las capas sociales menos privilegiadas económicamente.

Los nuevos mercados tanto energéticos, en general, como eléctricos, en especial, hay que diseñarlos como si fueran huertas. Los debemos diseñar con inteligencia y en clave de sostenibilidad, para después y abonarlos con los impuestos, las regulaciones eléctricas, las penalizaciones y los incentivos correctos —fiscalidad sostenible— para que de este modo den cosechas abundantes y sanas que nos permitan prosperar. De igual modo, estos nuevos mercados energéticos deben contar con empresas que sean muy innovadoras.

Sin embargo, las empresas del sector de la energía apenas invierten en I+D+i. Invierten en ser más grandes, en mantener unos niveles altos en la cotización bursátil de sus acciones, y en garantizar que su sistema de suministro funcione pero poco más. Tal como funciona el mercado, en régimen monopolístico u oligopolístico, no necesitan innovar para sobrevivir.

A su vez, como sus beneficios suelen ser muy altos, el mercado no les penaliza a estas empresas por falta de innovación. De hecho, el mercado las recompensa porque así, al tener menos gastos de I+D+i, tienen más dividendos para repartir entre los accionistas.

Pero, en un mundo donde los precios energéticos estén llamados a ser muy altos, ningún país puede permitirse el lujo de que sus empresas energéticas apenas innoven. Además, la investigación energética que ahora necesitamos más que nunca, requiere suprimir las barreras tradicionales que existen entre la física, la biología, las ciencias de los materiales, la química y la nanotecnología.

Necesitamos equipos muldisciplinares de trabajo de I+D+i en donde cada uno de sus miembros, superando las barreras de su propia especialidad, también aprende y se enriquece de las aportaciones que hacen los demás miembros del equipo.

La única manera de cambiar esta situación y de hacer que brote, por fin, la innovación que necesitamos en el sector de la energía es rediseñando este mercado, de manera que a las empresas que invierten en energías renovables les sea más fácil competir con las empresas basadas en las energías convencionales que utilizan petróleo, gas y carbón.

Por otro lado, es inconcebible pensar que podamos mantener todo un mercado de tecnologías limpias sin que se creen señales de precios que lleven al consumidor a elegir las opciones más eficientes y más sostenibles. Tampoco se podría lograr este objetivo sin que se recompensara más a aquellas inversiones que se comprometan a financiar la innovación sostenible, el ahorro y la eficiencia energética y el desarrollo de las energías renovables. Lo que importa es llevar las innovaciones sostenibles al mercado y que las energías renovables se conviertan en las energías más demandadas. Debemos crear los medios que lo posibilitan.

Por este motivo, no podemos engañarnos sólo por las palabras. La única manera de incorporar las innovaciones sostenibles en el mercado es mediante la fiscalidad sostenible, introduciendo impuestos e incentivos que estimulen e impulsen la demanda de nuevas tecnologías limpias —tecnologías que ya existen— como la energía solar y la energía eólica, y que permitan reducir su curva de aprendizaje.

Los mercados energéticos son brutos y sólo responden al palo y no a la zanahoria. Da igual las órdenes e instrucciones que le demos al mercado de la energía, ya que solo responderá a las señales de precios. Todo aquel esfuerzo o actuación que no sea traducida a señales de precios será inútil. Quien pretenda convencer a las empresas del sector de la energía, en base a buenas palabras y a ejemplares consejos, merecería suspender cualquier curso de economía básica y elemental.

Si queremos que las empresas energéticas reaccionen hemos de asumir, previamente, que sólo lo harán si existen señales de precios, lo que implica que debemos penalizar el consumo de energías sucias, ayudar y subvencionar fuertemente a las energías renovables y a las actividades relacionadas con el ahorro y la eficiencia energética.

En suma, y sobre todo refiriéndonos al mercado eléctrico, es necesario crear, cuanto antes, un marco de funcionamiento para el sector eléctrico donde vender ahorro y eficiencia energética, incentivar la producción y consumo de electricidad generada, a partir de fuentes de energía renovables, también vaya en beneficio de las empresas eléctricas. Ya hay países donde lo han conseguido. ¿Y en el suyo por qué no? Tener un buen futuro depende de ello.

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One Response to La necesidad urgente de reinventar el sector de la energía (y II)

  1. Estimado Juanjo,

    Veo dos etapas en lo que podría ser el “Renacimiento de la Industria Eléctrica:” 1) Adoptar una política regulatoria para reinventarla (transformarla) dotándola de una red inteligente con sistema viviente (diseñada como si fuera una huerta). 2) Desarrollar la energía limpia acorde con los incentivos a la I+D+i, como por ejemplo de la tecnología solar que se reduce sus precios exponencialmente.

    Romper las barreras a la primera etapa, servirá para romper las barreras de entrada a la segunda etapa. Por ejemplo, la política regulatoria vigente, al promover desequilibradamente el desarrollo de los recursos de la oferta, ha hecho que el desarrollo de los recursos de la demanda siga subdesarrollado.

    Al desarrollar la red inteligente se debe generar un mercado eléctrico al detalle también viviente, que eventualmente permita precios eficientes para cada cual, en cada tiempo y lugar. Un resultado muy esperado de ese desarrollo será una reducción significativa de la demanda, que hará evidente una sobre expansión de la oferta, la cuál a su vez va a apoyar la reducción igual de significativa de la energía sucia.

    En el artículo A Message to US Senator Harry Read About a Minimalist Energy Bill ( http://bit.ly/EWPC48 ), veras que los problemas que acusan las redes inteligentes es que su arquitectura no fue diseñada como huerta. Siendo optimista, la inversión y desarrollo que he hecho en el modelo arquitectónico (EWPC-AF) de la industria eléctrica lo veo asociado a la inminente reinvención del sector energía que propones, al sacar a flote el potencial para neutralizar el hasta hoy poderoso lobby de la industria eléctrica y su contraparte que son los gobiernos.

    Habiendo llegado a la sugerencia de que los inversionistas entendedores de la industria eléctrica deberían estar interesados en su renacimiento, ayer me llegó la perspicacia, que te doy como primicia: mi artículo podría servir como medio para abrir el debate de la de la definición de una clara visión compartida para neutralizar lo que quede de ese poderoso lobby.

    En consonancia con “la necesidad urgente de reinventar el sector energía,” que sugieres la perspicacia sería atraer y organizar para una coalición con los sectores de los sectores más interesados en salir definitivamente de la recesión y los que pueden reactivar las economías, como son los sindicatos, los sectores de la construcción, de las tecnologías de la información t las telecomunicaciones, la eficiencia energética, etc.

    ¿Cómo lo vez?

    Abrazos,

    José Antonio

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