La revolución pendiente

A lo largo y ancho de nuestro planeta, circulan muchos mitos y creencias que, en realidad, son unas grandes mentiras. Uno de estos embustes es el que se basa en la creencia de que, en el año 2050, podremos conocer un mundo donde todos sus moradores —sus 9.000 millones de habitantes— alcanzarán un nivel de prosperidad semejante al de los países de la OCDE, siguiendo con el mismo modelo de desarrollo económico que conocemos actualmente.

Personalmente considero que se trata de una falacia o, en su caso, de una quimera, de un objetivo imposible de alcanzar. Para que ello fuera cierto, sería necesario que, para el año 2050, la economía mundial creciera tanto como para llegar a ser quince veces más de lo que representa su valor actual. Y siguiendo creciendo de este modo, para finales de este siglo, la economía tendría que aumentar su valor en cuarenta veces más.

A bote pronto, es normal que, ante estos crecimientos previstos tan impresionantes, nos surjan numerosas preguntas. ¿En base al consumo de qué recursos naturales se asentaría este impresionante crecimiento económico? ¿Cómo podría funcionar un modelo socioeconómico que despilfarrara cuarenta veces más que el actual? ¿Teniendo en cuenta, tanto el agotamiento progresivo del actual modelo socioeconómico como el progresivo calentamiento global, este teórico crecimiento de la economía ofrece una visión creíble? ¿Con el petróleo agotado cuáles serán las energías alternativas? ¿Cuál será el peso de la economía circular en el futuro?

Este tipo de preguntas, y otras muchas más, son cuestiones que resultan muy pertinentes y que surgen con fluidez y frescura cuando queremos interrogarnos acerca del modelo de desarrollo sobre el que deseamos construir nuestro futuro. Pertenecen a una larga serie de preguntas que habitualmente se generan en el seno de un grupo de reflexión cuando se cuestiona seriamente los límites y la naturaleza del progreso al que realmente podemos aspirar. Pero también son preguntas que reflejan preocupaciones que no sólo son reales, sino que también nos son vitales y, además, inmersos como estamos en una crisis tan profunda como la actual, requieren respuestas inmediatas.

Hemos de tener en cuenta que, durante esta última década, el cambio climático, la seguridad de suministro energético, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra la pobreza y la desigualdad mundial se han convertido en los temas más importantes de la agenda política internacional, de una manera inexorable. Se trata de cuestiones que requieren apremiantes respuestas y que ya no pueden ser relegadas a la próximas generaciones o a las próximas legislaturas políticas. Son cuestiones que exigen que se les preste su debida atención, aquí y ahora.

De igual modo, en un mundo finito donde los recursos cada vez nos serán más limitados, si queremos preparar con seriedad y rigor el futuro, será necesario realizar una evaluación crítica acerca de si es posible la prosperidad en base al crecimiento económico. Con todo, nadie niega que los países más pobres se encuentren necesitados urgentemente de un desarrollo económico pero, ello será posible, sólo si los países más desarrollados cambian hacia la economía sostenible y frenan el crecimiento.

Otra pregunta importante a contestar también es la que se refiere a si, en el futuro, vamos a continuar impulsando un sistema que no ponga límites a la acumulación de capital y que permite que se destinen los mayores ingresos a los que son más ricos. Si queremos que la prosperidad llegue a todos, es obvio que establecer límites a la acumulación de capital deberá convertirse en un objetivo más de las políticas a llevar a cabo, para lo que habría que introducir las medidas fiscales y tributarias necesarias.

En un mundo limitado, donde los recursos naturales son cada vez menos abundantes e, incluso, muchos de ellos llegarían a agotarse a nada que creciera la demanda, continuar con la acumulación de riqueza en manos de unos pocos sería algo muy contraproducente. El crecimiento económico es un flujo, un caudal, y el desarrollo económico es un stock. Sin embargo, una vez alcanzado un determinado nivel de desarrollo, un determinado stock —tal como ocurre en los países ricos— ¿Será posible lograr que los países prosperen sin crecimiento económico?

Mi respuesta es del todo afirmativa. Sobre todo, cuando lo peor está por llegar. La dinámica de una emergente y profunda crisis debida al agravamiento del cambio climático va a ser tan grande que es muy probable que esta crisis empequeñezca la actual crisis económica existente.

Superar la multicrisis que se nos viene encima implicará poner en marcha una revolución que todavía estamos muy distantes de comprender y mucho más lejos de asumir. A pesar de ello, y en tanto nos percatamos de la extrema gravedad de lo que nos viene encima, resulta urgente y necesario el que cuanto antes se presenten propuestas políticas que nos faciliten la transición no traumática a una economía sostenible y que, a su vez, sean políticas coherentes entre ellas.

Anuncios

2 Responses to La revolución pendiente

  1. Dalmata 102 dice:

    Creo que nos percataremos de la extrema gravedad que supone para nosotros la amenaza del cambio climático cuando ya no haya nada que hacer, cuando todo sea ya irreversible e irremediable.

  2. currito dice:

    Tienes mucha razón Juanjo. Todavía estamos muy distantes de comprender y mucho más lejos de asumir la revolución q tenemos q hacer si qremos seguir viviendo muchos de nosotros. Soy joven. Tengo sólo ventiseis años. Creo q vivo bien pero no qiero q el mundo q he conocido hasta ahora desaparezca para siempre como me temo q ocurrirá en menos de veinte años.
    Algo tenemos q hacer y ha de ser pronto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: