Los biocombustibles de algas de nueva generación (I)

Para dentro de una década, las expectativas coinciden en el hecho de que los biocombustibles se producirán químicamente a partir de la biomasa en biorrefinerías. Un ejemplo es el proyecto europeo Biocup. Se trata un consorcio integrado por varias empresas y por centros de investigación europeos que pretenden aprovechar las refinerías convencionales de petróleo para que puedan también utilizar como materia prima a la biomasa formada por residuos vegetales de los cultivos agrícolas, rastrojos, bagazo, estiércol, ramas procedentes de podas, entresacas, aserrín, viruta de madera,etc. Estos materiales se pueden utilizar para generar energía y calor y también para producir sustancias químicas como los biocombustibles y demás productos químicos.

Sin embargo, no es una tarea fácil y muchos expertos son un tanto incrédulos pues no hay una respuesta sólida a la pregunta: ¿Cómo llegar a una producción suficiente de biocombustibles de nueva generación desde la posición desde donde partimos ahora?. La mayoría considera que se trata de algo imposible pues para ello se necesitarían diez planetas como la Tierra.

Sin embargo, el Dr. Venter cree que no y además, nos dice que se sabe la respuesta porque conoce muy bien cómo hacerlo. Propone el cultivo o bioproducción —‘biomanufacturing’— a escala industrial, de microalgas unicelulares que han sido genéticamente modificadas para convertirse en compuestos hidrocarbonados.

Estos compuestos son aptos para más tarde ser convertidos en biocombustibles. Es cierto que Venter no es la única persona que está trabajando con la idea de convertir las algas en biocombustibles pero, al menos, tiene una o dos ideas claras acerca de cómo lograrlo.

La más importante de estas ideas es conseguir que las microalgas segreguen sus productos en el mismo medio de cultivo en el que crecen. Muchas algas producen aceite que almacenan como alimento ante el riesgo de un futuro incierto. Pero no lo echan fuera de sus cuerpos. Eso sería desperdiciarlo.

Otras empresas están trabajando sobre el modo de cómo romper las células de las microalgas con alto contenido en aceite para así poder extraerlo. Sin embargo, Venter ha tenido éxito ingeniándose un modo de que las microalgas segreguen aceite, a partir de una secuencia que va de otro organismo a las micoalgas experimentales.

Estas nuevas microalgas ahora desprenden aceite que queda flotando sobre la superficie de los recipientes que se utilizan para el  cultivo de microalgas. Esa es la razón por la que se refiere al proceso como bioproducción. No se trata de agricultura porque las algas nunca se cosechan, si bien es cierto que, en caso de volverse demasiado abundantes, sería necesario eliminar una parte de ellas.

La siguiente idea a poner en marcha en Synthetic Genomics —y que el dinero de Exxon Mobil ayudará a pagar— consiste en modificar el proceso bioquímico que produce el aceite de algas —técnicamente se conocen a estos aceites vegetales como triglicéridos y tienen átomos de oxígeno, así como de carbono y de hidrógeno— de manera que el oxígeno que contienen algunos radicales de las moléculas de aceite se desprenda y queden sólo hidrocarburos puros.

Después de lograr desprender el oxígeno de los radicales ácidos —COOH y quedarnos sólo con hidrocarburos puros, será cuestión de analizar y evaluar los miles de especies de microalgas que existen y de entre ellas deducir cuál sería el microalga que se comportaría como la mejor ‘plataforma’ a la hora de aplicar la nueva tecnología.

Las especies ideales deberán ser capaces de aguantar una iluminación intensa —más luz significa también una fotosíntesis más rápida— y de soportar un agobiante calor —debido a los altos niveles de luz solar requerida también se calentará el medio físico. También deberán ser resistentes a los virus que, de otro modo, también serían una gran amenaza para una población de organismos idénticos que se encuentra extremadamente concentrada.

En caso de que no existan especies de microalgas que sean adecuadas, entonces los investigadores de Synthetic Genomics recogerán las características deseables de diferentes especies de microalgas y crearán una nueva especie que sí las satisfaga todas. La ingeniería de la reproducción cuando se vuelve creativa da vértigo. (Continuará)

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One Response to Los biocombustibles de algas de nueva generación (I)

  1. Dalmata 102 dice:

    Según leí en El Mundo las algas presentan numerosas ventajas ya que se reproducen solas, no ocupan suelo agrícola y ni siquiera necesitan agua limpia o dulce para crecer. Pero, según dicen aunque a mi me cuesta creerlo, es que producen un aceite cuya estructura molecular es muy similar a los derivados del petróleo. Algunos afirman que el aceite de las algas puede utilizarse sin necesidad de ser mezclado con otros productos petroleros.

    Las previsiones de futuro de Exxon Mobil suenan a un gran cuento cuando también afirma que las algas podrían producir, potencialmente, más de 20.000 litros de combustible por hectárea y año. Los objetivos no solamente son excesivamente ambiciosos, sino que tampoco parecen realistas.

    Veremos que pasa pero mucho temo que todo va a ser un gran fiasco, a pesar de lo costosa que va a resultar la inversión proyectada. Creo que lo único cierto de todo es que Craig Venter se gastará los 600 millones de dólares que le ha regalado Exxon Mobil en la construcción de una nueva instalación de producción en San Diego, California, que incluirá tanto los tanques abiertos como los biorreactores.

    Saludos cordiales

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