La energía en escorzo

Durante los últimos 35 años, en Estados Unidos, no se ha construido ninguna central nuclear. El presidente Obama se encuentra ahora reflexionando sobre la conveniencia de reiniciar al concesión de préstamos al sector de generación eléctrica para que empiecen a construir alguna central nuclear. Muchos obstáculos parecen insuperables. Por un lado, el coste inicial de la construcción de una central nuclear es enorme —unos 7.000 dólares por kW de capacidad instalado.

Por otro lado, la oposición de los ecologistas y de los lobbies de gas natural y del carbón es frontal. Es el motivo porque en muchos países —donde no es cierto que haya moratoria nuclear— nadie quiere construir una central nuclear por lo caro que resulta. Además, el hecho de que los diferentes gobierno no se tomen en serio la reducción de CO2 hace que el compromiso para la construcción de centrales nucleares sea cada vez más endeble.

Nuclear_Plant

Por ahora, las empresas petroleras y gasistas no están en peligro inmediato de extinción. El año pasado, ExxonMobil ganó 45.000 millones de dólares, por lo que es la empresa más rentable de todo Estados Unidos. Los precios del barril de petróleo van subiendo, lo que anima a que las ganancias vayan también creciendo. Además, el petróleo sigue demasiado imprescindible como para convertirse en obsoleto a corto plazo y el gas natural, frente al resto de hidrocarburos —derivados del petróleo, carbón—, es una fuente de energía relativamente limpia.

El carbón se enfrenta a una amenaza mayor, y no sólo porque Al Gore haya protestado contra las centrales eléctricas alimentadas con carbón. El carbón es la fuente de energía más sucia de los principales combustibles utilizados para generar electricidad. La aplicación de un sistema de comercio de emisiones de CO2 provocaría que las centrales térmicas de carbón pudieran llegar a cerrar o cambiar a gas natural.

Los esfuerzos realizados para hacer que las centrales térmicas de carbón sean más limpias mediante la inyección de sus emisiones de CO2 en el suelo muestran pocos signos de ser rentables, a pesar de las cuantiosas subvenciones que se reciben. En Estados Unidos, sólo el hecho de que el carbón sea tan abundante en los Estados ‘swing’ —aquellos Estados de la Unión cuyo voto oscila entre dar la victoria a los demócratas o a los republicanos— es lo que más esperanza da al sector del carbón.

Si se impusiera un precio a la emisiones de CO2 —como debiera hacerse— el siguiente gran obstáculo con el que se tropezarían las energías renovables sería el de las redes eléctricas, que son anticuadas y escleróticas. Las normativas y reglamentos varían de un Estado a otro, por lo que resulta bastante difícil el transporte de energía eléctrica a través de las fronteras estatales. No hay suficientes líneas para poder transportar, por ejemplo, la energía eléctrica que se produce gracias a los parques eólicos de las extensas praderas de los Estados del Midwest hasta los Estados más poblados de este.

Coal plant

La construcción de nuevas redes eléctricas de transporte de alta tensión se frustró por los enfrentamientos entre reguladores eléctricos y ecologistas. A partir de estos conflictos se desarrolló una predisposición contraria a la construcción de infraestructuras coloquialmente conocido como EFECTO BANANA, acrónimo de ‘Build Absolutely Nothing Anywhere Near Anyone’ —’No construir absolutamente nada en ningún sitio que esté junto a alguien’. También ayuda al rechazo de infraestructuras la manoseada utilización del llamado ‘impacto visual’ que tanto rechazo provoca, a pesar de que, que yo sepa, nadie haya muerto de dicho impacto, hasta la fecha.

Se trata de un argumento caprichoso, manipulable y muy subjetivo que tanto utiliza la ideología ‘ekofascista’. Atención a los feos y feas porque los próximos podríais ser vosotros. Si siguen evolucionando así estos manipulables criterios, que determinan tan absurdamente la decisión, es bastante probable que se os llegue a prohibir salir de casa por el mero hecho del ‘impacto visual’ que provocáis con la fealdad de vuestros rostros…‘Y aquí me ves que nací pollo pera…’.

Anuncios

2 Responses to La energía en escorzo

  1. indarki dice:

    > También ayuda al rechazo de infraestructuras la manoseada utilización del llamado ‘impacto visual’ que tanto rechazo provoca, a pesar de que, que yo sepa, nadie haya muerto de dicho impacto, hasta la fecha

    Ahora, en España, más que el impacto visual, lo que está interfiriendo mucho es la contaminación electromagnética. Oficialmente no hay ningún caso de muerte ni nada parecido por radiación electromagnética de líneas eléctricas, pero en muchos colectivos hay mucha sensibilidad y mucha gente se posiciona en contra… por no decir que, a día de hoy, para montar una línea eléctrica, tienes que expropiar terreno y a eso se opone (casi) todos los propietarios afectados.

  2. Aranguren dice:

    El coste del Kw nuclear no es de 7.000 $ sino de 2.812 euros, que dependiendo del cambio puede ser unos 3.500 dolares. Así se deduce de las estimaciones ultimas del coste de la famosa central finalndesa de Olkiluoto, que es a la que todos se refieren como la esperanza blanca del resurgir de la energia nuclar. Esa central tiene 1.600 Mw y su presupuesto inical fue de 3.000 millones de euros, pero como suele ser habitual en las centrales nucleares, el coste se ha disparado ya un 50% y es probable que se siga disparando en el futuro.

    De hecho el constructor de la central nuclear, un consorcio franco-aleman, denominado AREVA, tiene una demanda por parte de los finlandeses por valor de 2.400 millones de euros, que ha provocado la crisis de la empresa Areva y la salida de su accionariado de la Siemens alemana.

    Aun corrigiendo la cifra de inversion necesaria, la rentabilidad nuclear no existe, salvo donde el estado asuma los costes. Hay que tener en cuenta que ademas del coste de construir la central las centrales nucelares tienen un coste enorme para desmanterlarlas. En España el Estado ha creado un fondo con dinero del consumidor, que no les ha costado un duro a los propietarios de las centrales nuceares, que alcanza la fabulosa cifra de 13.000 millones de euros, lo que equivale a 1.115 €/kw nuclear instalado

    Si sumamos ambos costes, tenemos que un Kw nuclear exige una inversion de 3.911€/kw y eso sin contar los fondos que habria que generar para gestionar los residuos futuros, que como no se saben cómo hacerlo no se presupuestan ni seran pagados por los propietarios de las centrales sino por el Estado.

    Para tener una comparacion, un kw eolico cuesta en torno a 1.100 euros y funciona unas 2.000 horas al año, es decir produce 2 millones de kwh al año. Por contra un Kw nuclear cuesta 3.911 euros y funciona 7.000 horas y produce por lo tanto siete millones Kw-h al año. Por lo tanto con el dinero que cuesta un Kw nuclear se puede construir 3,5 Kw eolicos y producir 7 millones de Kwh. los mismos que con el kw nuclear, claro que sin necesidad de pagar el combustible de uranio y sin asumir los riesgos de la energia nuclear.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: