Una crisis que cambiará el mundo (II)

Hoy en día, en las grandes empresas —y sobre todo en las instituciones financieras— la mayoría de los altos puestos de dirección son ocupados por economistas y/o expertos en finanzas que desconocen los fundamentos básicos sobre la complejidad de los sistemas donde la ética, la sociología, el medio ambiente, la ciencia y la tecnología tienen mucho que ver. Hasta hace unos meses, se agarraban a cuatro o cinco esquemas un tanto pueriles que colocaban en un pedestal divino al mercado volviéndolo un ídolo sacrosanto. Se oponían fanáticamente a la regulación de los mercados por parte de los diferentes gobiernos para colocar al lucro en el ‘santa santorum’  de ese gran tabernáculo de la avaricia y de la ambición de poder desmedido que habían construido.

Estos dirigentes eran —y lo siguen siendo todavía— tan unidimensionales y esquemáticos que, con la llegada de la embestida de la crisis, cada vez se nos muestran más incapaces de reaccionar y de entender lo que, de verdad, está pasando. A pesar de estar muy nerviosos y preocupados con su suerte, se han encasquillado en el pasado y sólo sueñan con volver a la situación de antes. Demostrando un gran cinismo y una gran falta de principios morales, nos dicen que han renunciado, provisionalmente, al principio ese que tanto cacareaban relativo a que los gobiernos no deberían nunca intervenir en los mercados ya que sería innecesario debido a que una supuesta ‘mano invisible’ lo solucionaría todo.

Socializar las deudas y privatizar los beneficios se ha convertido ahora en su principal consigna.  Se trata de un lema tan hipócrita como desvergonzado. La corrupción política es la mejor arma que tienen para poder subsistir  en medio de la crisis. Su tabla de salvación consiste en agarrarse a los favores que arrebata al poder político y que se basan en ayudas, prebendas y concesiones desleales. Un despropósito cuando lo más lógico sería nacionalizar estas empresas por el gran valor estratégico que tienen para la construcción de la economía sostenible.

En la medida que los países sean más corruptos, es cuando estas empresas rentistas del sistema —generalmente, servicios públicos como el teléfono, gas, electricidad y petróleo— obtendrán unos privilegios totalmente injustos que les permitirán, debido a su régimen oligopolista, concertar subidas de precios muy por encima del crecimiento del IPC o del coste de las materias primas y de los costes salariales. Lo importante para estas empresas es obtener un buen dividendo para los accionistas. El resto apenas cuenta.

A su vez, los ‘gurus del neoliberalismo’, que antaño fueron la luz de tantos y tantos dirigentes de empresas, se han quedado mudos. Han demostrado que son incapaces de prever, incapaces de curar, abstraídos en referencias incongruentes de doctrinas ya obsoletas, insensibles a los sufrimientos de los seres humanos y al desarrollo de los países. Han demostrado que los economistas de estos tiempos de crisis tienen el reloj parado en una época a la que nunca más regresaremos.

Por eso la inmensa mayoría de los gobiernos están dando palos de ciego intentando ayudar a un sector financiero que está quebrado. No son capaces de ver que necesitamos otro modelo de desarrollo donde las instituciones financieras, tal como hoy las conocemos, están de sobra. No son capaces de ver que, como el ave fénix, las instituciones financieras del futuro deberán morir y surgir, más tarde, de sus cenizas para así, libres de las ataduras de un pasado basado en el lucro y la especulación, poder apoyar y destinar todos sus recursos al desarrollo sostenible.

La solución a la crisis de la teoría económica deberíamos buscarla en el encuentro con otras ciencias y sobre todo, en la aplicación adecuada del trinomio Innovación-Competitividad-Sostenibilidad, ICS. Desgraciadamente, nos faltan este tipo de economistas o los pocos que existen no cuentan todavía con el favor, ni el apoyo de nuestros dirigentes políticos y económicos.

John Kenneth Galbraith solía afirmar que existían dos clases de economistas:

Una clase de economistas la forman aquellos que son conscientes de que no saben y la otra clase la forman aquellos que todavía no han llegado a darse cuenta de que no saben. La verdad es que, vista la situación en la que nos han dejado la economía, sin que hubiera ningún Premio Nobel — salvo Joseph Stiglitz y, en cierto modo, Paul Krugman— que lo advirtiera, podemos constatar que Galbraith no estaba muy desencaminado. Aquí nadie sabe cómo salir de ésta. Nadie que quiera seguir haciendo más de lo mismo. Nadie que quiera seguir beneficiando a los obsoletos y nefastos rentistas del sistema. Se entiende. De cualquier modo, esta pequeña anécdota nos demuestra también que el famoso economista canadiense tenía una fina y sutil inteligencia, una importante capacidad  de autocrítica y, por supuesto, un gran sentido del humor. 

Albert Einstein era todavía más atrevido puesto que llegó a afirmar que el Creador había sido muy bueno con los hombres ya que a los menos dotados intelectualmente les había buscado, como una de sus salidas profesionales, la posibilidad de  que trabajaran en el mundo de las finanzas. Cuando uno analiza cómo fue posible que desde el sector de la banca se pudieran autorizar la compra-venta de algunos instrumentos financieros como son los llamados derivados y estructurados —muchos de ellos son verdaderas estafas sólo para tontos— es cuando uno empieza a entender el porqué de las afirmaciones que hiciera en su tiempo Einstein, aquel sabio judío-alemán que fuera también el creador de la teoría de la relatividad. (continuará).

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5 Responses to Una crisis que cambiará el mundo (II)

  1. Sirenita dice:

    Tienes algo contra los economistas y financieros? jajajajaja

    Ahora, en serio. Me ha gustado mucho este artículo y ya veo que esto va para largo

    Sl2 🙂 🙂

  2. Dalmata 102 dice:

    Algunos temas son más preocupantes que otros pero si los ministros de finanzas de la UE están cada vez más preocupados por la actividad del mercado secundario de deuda pública de la zona euro debemos empezar a preocuparnos nosotros pues las cosas que se están haciendo no están saliendo bien.

    Si encima son varios los Estados miembros que tienen serias dificultades para colocar sus bonos mientras el déficit presupuestario no deja de crecer y la economía se debilita cada vez más, es cuestión de comenzar a pensar que lo peor todavía no ha llegado.

    Saludos cordiales

  3. FÓRUM BARCELONA 2004

    EL MONUMENTO, REMATE Y PARADIGMA DE LA

    MACROBURBUJA INMOBILIARIA ESPAÑOLA Y

    SU PIRÁMIDE FINANCIERA.

    Rafael del Barco Carreras

    2009. Diagonal Mar. Recalificación, pelotazos, y pisos de hasta 2.300.000 €. Si Pilar Rahola despierta mi incursión en INTERNET al leer, a principios del 2007, en su blog su artículo “Lo sabía toda Barcelona” sobre las “aventuras” de Luis Pascual Estevill y Juan Piqué Vidal, al que añado un comentario sobre mis sinvergüenzas y amorales abogados, que al cabo de unos días se insertará, mi nuevo amigo Luis de http://www.legitimidad.com, que me regala una web, http://www.lagrancorrupcion.com, para publicar mi impublicable libro “Barcelona, 30 años de corrupción”, añadiendo los innumerables artículos y comentarios que sin orden ni concierto esparzo por INTERNET, él, convertido en una especie de fan, y que no conoce la ZONA FORUM, me propone una serie de videos caseros para acompañar con imágenes mis últimos escritos sobre la PROFUNDA CRISIS ESPAÑOLA.

    Un barrio, que no lo es, o fantasmal, diría, que por si solo, y con los mismos personajes de la gran corrupción barcelonesa, añadidos de nuevos porque ha transcurrido una generación, con solo un paseo nos muestra el DESASTRE ESPAÑOL, la verdadera culpa de la QUIEBRA DEL PAIS, LA GRAN CORRUPCIÓN.

    Con un paseo informal, sin técnica, ni menos propagandísticos “departamentos de prensa”, cualquier mente abierta descubre… la realidad… y en plena PROFUNDA CRISIS se sigue construyendo, ni viviendas sociales, ni precios asequibles… ¿porqué?, si no hay ventas… el común de los mortales no alcanzamos la clarividencia de nuestros dirigentes.

    http://es.youtube.com/watch?v=zSl6yuRUYYQ

    http://es.youtube.com/watch?v=-Ywq3_9yn7s

    http://es.youtube.com/watch?v=tiDa8TpQo34

    http://es.youtube.com/watch?v=MOSsOuhbv2U

  4. Dalmata 101 dice:

    En Estados Unidos, ni siquiera la aprobación del plan de estímulo por el Senado ha logrado evitar la sangría. Los inversores se muestran preocupados porque este nuevo rescate no sea suficiente o sea ineficaz para afrontar la peor crisis financiera o que, como dijo Obama, la recesión sea aún mucho peor de lo esperado. Se tiene la sensación de que se está tirando dinero bueno para nada y gratis. Además, la nueva exigencia de claridad en los balances de las entidades financieras está generado suspicacias ante la posibilidad de que salgan aún más muertos de debajo de la cama.

    Un cordial saludo a todos

  5. Don Luca dice:

    Nuestro economistas que asesoran a nuestros gobiernos son también muy malos. Hace unos meses para defendernos de la crisis, Argentina propuso que si la crisis fue originada por los países industriales, había que evitar que sus efectos se se hicieran sentir en los mercados emergentes como lo son los países latinos. Por eso, para salir del atolladero, Argentina propuso al resto de los países sudamericanos la suba de los aranceles externos para la importación desde terceros países. Los economistas de Brasil no estaban de acuerdo.

    Tres meses más tarde, el gobierno de Lula da Silva impuso serias restricciones a las importaciones que afectan directamente al Mercosur en una resolución que rige a partir de finales de enero de 2009. El Ministerio de Desarrollo e Industria reinstaló las Licencias Previas de Importación, una medida que obliga a los exportadores a pedir permiso (mediante un formulario especial) para mandar sus mercaderías a Brasil. A su vez, el gobierno brasileño tiene un plazo de hasta 60 días para autorizar el ingreso de los bienes, lo que convierte el proceso en una enorme traba burocrática que puede llevar a demorar notoriamente los despachos de mercaderías a territorio brasileño.

    Aunque la medida es para todo el mundo, desde el punto de vista argentino puede asumir mayor gravedad. Todos los grandes rubros de exportación de Argentina hacia su vecino están incluidos dentro de la lista de aplicación de esa traba al comercio: afectará los despachos de trigo, harina, maquinas-herramientas, aparejos agrícolas y hasta autos y autopartes.

    Las licencias previas ya fueron aplicadas por Argentina durante la crisis del 2000. Pero el país tuvo que retroceder y buscar la forma de automatizar el ingreso de mercaderías procedentes del Mercosur. Fue después de una ardua negociación. Habrá que ver qué ocurre ahora, cuando Brasil retoma acciones de protección que dejó de usar a mediados de los ’90.

    El “sálvese quien pueda” ya ha sido decretado. A Brasil le seguirán todos los demás países y así, de este modo, en Sudamérica retrocederemos a los años 70 del siglo pasado. La crisis económica también es como un viaje al pasado. Un retroceso lamentable por culpa de los economistas miopes y sin ideas que no quieren ver que el futuro se basará en la economía sustentable.

    Un cordial saludo

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