Acerca de los rentistas del sistema que impiden los cambios para salir de la crisis (II)

El surgimiento de una economía-mundo  se produjo sobre todo a partir del descubrimiento de esa nueva frontera que representaba el continente americano para los europeos. En Europa, gracias al desarrollo del comercio, se había producido la aparición de una nueva y pujante clase social compuesta por ricos comerciantes. Sin embargo, con el desarrollo del comercio también se había desarrollado la corrupción. En todos los reinos de Europa, la corrupción se había convertido una lacra social que, de manera generalizada, se había extendido entre los nobles y demás mandatarios políticos y las autoridades eclesiásticas de finales de la Edad Media.

Por si fuera poco, la incompetencia y la mediocridad que caracterizaban a los monarcas y los príncipes producía unos efectos tan nefastos y desastrosos en el gobierno de sus reinos que hasta los más tranquilos y confiados vasallos comenzaban a mostrarse temerosos de su suerte. Los monarcas y príncipes, halagados por los grandes comerciantes, habían despilfarrado fortunas en guerras, en la construcción de palacios de capricho y en la celebración continua de grandes faustos y bacanales. Así pues, la mayoría de los monarcas europeos habían gastado todo lo que tenían y lo que no tenían también.

Muchos reyes y príncipes quebraron y para financiar sus enormes y crecientes deudas no se les ocurrió otra cosa que la de aumentar y aumentar los impuestos y vender parte de sus extensos dominios a burgueses enriquecidos y a nobles poderosos, sin importarles un comino las consecuencias que ello tendría para el empobrecimiento de sus siervos, muchos de ellos sometidos al desarraigo forzoso y al expolio fiscal. Todo ello tuvo unas consecuencias desastrosas que impulsaron la avaricia y la especulación entre nobles, clérigos y comerciantes.

De este modo, se crearon, de la noche a la mañana, grandes fortunas que fueron precisamente quienes manejaron los hilos, no sólo del comercio, sino también de la política. A los pequeños agricultores se les echaba de las tierras donde habían vivido y trabajado sus campos durante generaciones. Eran las tierras. propiedad del señor feudal, que, hasta entonces, habían sido la base de su sustento y el de sus familias. A su vez, en las ciudades se marginaba a estos campesinos humildes que habían sido echados a los caminos, expulsados de sus casas y tierras por sus, hasta hace poco, sus señores feudales, los nobles y abades. Para poder mantener a sus familias, se les obligaba a vivir de trabajos temporales malpagados o a refugiarse en la mendicidad, cuando no a tener que vivir del robo y de la violencia.

Thomas More escribía sobre lo que estaba sucediendo entonces lo siguiente:

“…la atmósfera se muestra taciturna, las gentes están inquietas y crispadas en razón del deseo de mantener sus derechos adquiridos. Los universitarios se empecinan, perdiendo el tiempo miserablemente, en discutir sobre detalles nimios y que no tienen ninguna utilidad. Algunos burgueses siguen reclamando con vehemencia que se ahorque a los holgazanes, vagos y maleantes. Otros predican la vuelta a las tradiciones e incluso, algunos que se creen los más sabios, optan por ocultar su desesperación en el cinismo.

No quieren saber nada acerca del “qué hacer” y el “adónde ir” y prefieren mantenerse eternamente en la duda: o bien transigir ante el monarca o el príncipe, cortejándoles lo suficiente como para que ello les permita llegar a ser su consejero, o bien rechazar cualquier compromiso con la defensa del sistema y preguntarse si, finalmente, no será lo económico la causa de los males que padecemos y si, al final, no sería menos cierto que es el hombre, suficientemente animado por el deseo y la razón, quien podría emprender, por sí solo, la reconstrucción del mundo…”.

Poco más o menos, éste era el mundo y el dilema que se encontraban viviendo tanto More y Erasmus como Machiavelli. Así lo sentía profundamente Thomas More cuando, en 1516, terminó de escribir su obra literaria que lleva por título “Utopía”. Lo que para el que fuera canciller de Enrique VIII de Inglaterra resultaba una crisis sin precedentes, sería algo que, sin embargo, a pesar de los siglos transcurridos, se convertiría en un episodio que se repetiría a lo largo de la historia y que ahora nos resulta tan familiar y conocido, cuando también nos encontramos al final de una era. La crisis que padecieron los coetáneos de Thomas More fue también una situación muy parecida a la grave crisis económico-financiera que nos encontramos sufriendo, hoy en día, a comienzos del año 2009. (continuará)

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4 Responses to Acerca de los rentistas del sistema que impiden los cambios para salir de la crisis (II)

  1. Sirenita dice:

    Vaya! Me encuentro con que tampoco acaba esta vez…
    esta bien! seguiremos las entregas pues he de reconocer que el tema está muy interesante.

    Sl2 🙂

  2. Gonzalo dice:

    El gran “Tomas Moro”, ¿tu crees qué la crisis financiera y económica está tan mal? Y por otro lado sabes como acabaron muchos de los “utópicos” del renacimiento. No obstante es interesante tu comparación y además el “cuadro” que incluyes de “La Torre de Babel” si no me equivoco, comentando con un compañero hace unos días, la situación actual es respecto a los países, operadores de mercado y bancarios, así como los dirigentes mundiales como la torre de Babel, quiseron construir una torre hasta el cielo y a mitad de construcción, comenzaron a no entenderse, cada uno hablaba una lengua distinta y sobre todo tenía un concepto distinto del “cielo”, la construcción se tornaba imposible y la torre nunca se acabó.
    En los momentos de confusión y cambio mundial, cada país, gobernante, empresa o persona tiene un concepto distinto del bienestar y de la vida, nadie se entiend y por tanto “nada” se puede hacer en común, nunca se llegará a un acuerdo sin objetivos comunes y prioridades comunes, al menos eso es lo que creo, en todo caso siempre queda el consuelo que solo alzando la mano, nuestros dedos ya acarician el “cielo”. Queda entonces la duda de ¿qué buscaban afanosamente los constructores de Babel?
    Un saludo y gracias por tu artículo

  3. jjgabina dice:

    Toda torre de Babel ha sido construida para negar a D-s, o, en su caso, para vivir a espaldas de Él
    ‘Vanidad de vanidades es todo vanidad’

    Juanjo Gabiña

  4. Marcelo Elucindo Ramírez Suárez dice:

    Desde el sur de Chile. Recién descubriendo la excelencia de tus aportes por el libro sobre Ordenación Territorial y Prospectiva. Atento a la acertada “saga” sobre “rentistas”.
    M. E. Ramírez Suárez

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