Australia impulsará también el coche eléctrico

Hace casi tres semanas, una empresa de Estados Unidos, ‘Better Place’, reveló los planes para construir una masiva red de recarga de coches eléctricos en Australia, en base a la red eléctrica. Se trata de un proyecto que, en principio, costará más de 510 millones de euros. Una nimiedad, si se tienen en cuenta los cientos de miles de millones que estamos gastando, —no sé si despilfarrando también— para ayudar a los banqueros.

Algunos gobiernos lo están haciendo descaradamente, salvo en los casos, como ocurre en el Reino Unido, en los que hay un proceso claro y evidente de nacionalización de la banca, mediante la compra de acciones a cambio de ayudas económicas. Algo que se debería hacer, allí donde los políticos no pareciera que estuvieran en nómina de los principales bancos. Felizmente, hay países como Israel, Dinamarca y, ahora, Australia que, a pesar de la crisis, destinan lo mejor que tienen a la construcción de un futuro sostenible.

¿En su país qué están haciendo para salir de la crisis?. ¿Consideran que el futuro será como el pasado y por ello hay que ayudar a los rentistas del sistema?. ¿Favorecen excesivamente a los bancos ofreciéndoles préstamos opacos, a unos intereses reducidos y por debajo de lo que el Estado tendrá que pagar a los bonos del tesoro, para recaudar ese dinero que presta muy barato a los bancos?. En caso afirmativo, tiene usted un gobierno que no trabaja para los ciudadanos. La mejor  y más honrada solución hubiera sido nacionalizar esos bancos y cajas de ahorro. ¡Lo siento!, aunque más lo sentirá usted.

Por otra parte, resulta del todo intolerable, que los gobiernos ayuden al sector financiero a mantener los precios de la vivienda, artificialmente, y gracias a los impuestos que pagan todos los ciudadanos y las empresas que viven sólo en la economía real. No hay derecho que para mejorar liquidez en el sistema y/o sacar a los bancos y cajas de ahorro de la quiebra, se tengan que aportar recursos que podrían destinarse a otros menesteres, más de acuerdo con el futuro sostenible por el que deberíamos apostar.

Este es el caso de Australia, que da proridad a las inversiones que permiten prepararse mejor para el futuro, yendo al encuentro del nuevo paradigma socioeconómico y apostando, en consecuencia, por innovaciones radicales y rupturistas con el pasado, como es la electrificación de la carretera y es que, el futuro no se prevé, se prepara.

La noticia que nos llega de Australia es muy buena. Sobre todo, en la época en la que estamos viviendo, donde, por culpa de los banqueros, los gobiernos, los bancos centrales, las instituciones reguladoras del mercado y las agencias de calificación o ‘rating’ que no han hecho lo que tenían que hacer, ahora tenemos que purgar todos un futuro cargado de nubarrones negros —recesión económica y altas tasas de desempleo— en coherencia con el pronóstico preocupante que nos aguarda por lo grave que es.

Por eso, noticias, como la que nos viene de Australia, nos hacen bien al corazón, porque son aquellas que tiene proyecto de futuro. Además, estas noticias tienen mucho sentido ya que, además de tener en cuenta la lucha contra el Cambio Climático, son del todo coherentes con la búsqueda de energías que sean más limpias y más baratas que los combustibles fósiles, a corto, medio y largo plazo.

La empresa californiana ‘Better Place’, que está construyendo las estaciones de recarga de vehículos eléctricos, en Israel y Dinamarca, ha unido sus fuerzas con la compañía eléctrica australiana AGL y el grupo financiero Macquarie Capital, para crear una red de estaciones de servicio para el suministro eléctrico a coches y camiones en Australia.

En virtud del acuerdo suscrito, Macquarie Capital se compromete a gastarse algo más de 500 millones de euros para construir la red estaciones para vehículos eléctricos, en las ciudades más grandes del país: Melbourne, Sydney y Brisbane, y AGL, mientras tanto, se ocupará de invertir en generación eléctrica, para satisfacer la previsible demanda de consumo eléctrico, a partir de fuentes de energía renovables.

A la red de carga de coches eléctricos, la consideran como una red ubicua u omnipresente, y funciona a través de las ciudades. Tal como se expresa el director ejecutivo y fundador de la empresa “Better Place”, Shai Agassi, lo hace para garantizar el servicio de recarga y/o sustitución de baterías. En Australia, sus ciudadanos son muy conscientes de que con está apuesta por el coche eléctrico están invirtiendo en la economía del país y, al mismo tiempo, en la creación de nuevos puestos de trabajo que, además, ayudarán al continente australiano a dar un salto generacional hacia la independencia del petróleo.

Para el año 2012, y según el plan aprobado, entre las tres ciudades más importantes de Australia — Melbourne, Sydney y Brisbane— tendrán una red que comprenderá un número que oscila entre 200.000 y 250.000 puntos de recarga y serán plazas de aparcamiento, publicas y privadas, donde los conductores podrán conectar sus coches eléctricos a la red eléctrica para recargar la batería, del mismo modo que hacemos con los móviles.

Los puntos de recarga de baterías se instalarán, probablemente, en todas partes: viviendas, empresas, aparcamientos y centros comerciales. Además, en cada una de estas ciudades y, también, en las principales autopistas, se construirán 150 estaciones de recambio de baterías, donde empleando un tiempo menos que dos minutos, se podrán sustituir las baterías eléctricas, de forma automática, en una unidad de recambio, muy parecida a las estaciones de lavado de coches.

Poniendo en marcha este revolucionario plan, es muy probable que los australianos hayan acertado de lleno, en sus apuestas sobre el futuro del transporte, ya que, en Australia, el precio de la gasolina es también muy alto y, además, por motivos ambientales, resultaba ya del todo insostenible. En el plan se contempla también que los conductores pagarán por la recarga de la batería de sus coches, en base a diferentes tipos de convenios de suministro de energía, similares a los contratos de telefonía móvil.

Los conductores podrán elegir su propio plan de recarga y el ritmo que mejor les convenga, teniendo en cuenta el uso que va a hacer del automóvil. De cualquier modo, Agassi destacó que este convenio es fundamental ya que la gente sólo comprará los vehículos eléctricos con la condición de que se pueda recargarlos fácilmente, y a precios económicos.

La alianza franco-japonesa, que comprende una estrecha cooperación entre los fabricantes de automóviles Renault y Nissan, esta vez, también incorpora a General Motors. Estas empresas automovilistas serán las responsables de la fabricación de los coches eléctricos y que tendrán que empezar a entregarlos, en los próximos dos años. Sin embargo, la puerta para la fabricación de coches eléctricos también está abierta a los fabricantes australianos de coches, a quienes Agassi solicitó, encarecidamente, que desarrollaran sus propias versiones.

Se trata de un reto de gran calado. Un reto que exige también que el Gobierno federal australiano y los diferentes gobiernos estatales deban trabajar juntos, fomentando y animando a los conductores de coches de gasolina o gasóleo para se pasen a los coches eléctricos, ofreciendo ventajas y beneficios tales como incentivos fiscales, reducciones de tasas e impuestos reducidos o nulos sobre matriculación, ausencia de peajes para los coches  eléctricos y la creación de puntos de recarga gratuitos de energía eléctrica para los primeros compradores, al igual que se ha hecho en el Reino Unido, para promocionar los coches eléctricos.

Así, en varios municipios ingleses, en las zonas públicas de parking, a los coches eléctricos se les ofrece la posibilidad de conectarse a la red eléctrica y recargar su batería mientras estén aparcados, y de un modo totalmente gratis. Hay que tener en cuenta que, por ahora, la autonomía que tienen estos coches, gracias a la baterías de ión-litio, apenas llega a los 140 km. En un futuro se prevé que las nuevas baterías puedan hasta duplicar o triplicar esta distancia.

Otra cuestión, sobre la que el Gobierno australiano debe reflexionar y decidir, es sobre el ‘timing’ o ritmo que se desea imprimir al plan. En concreto, debe decidir sobre la rapidez con que desea que se llegue al punto de inflexión, a partir del cual los coches eléctricos son mayoritarios en el conjunto del parque de vehículos.

Agassi insiste en que cada gobierno es el que debe decidir sobre lo que quiere hacer. Y Australia, buscando entre todas las posibles alternativas, sabrá elegir el ritmo de cambio que  mejor se ajusta a las posibilidades del país, a la hora de prefijar la composición del ‘mix’ automovilístico para los próximos años. La producción de energía eléctrica para el consumo de los coches eléctricos, a partir de las fuentes de energía renovables, es otro de los factores importantes

John Brumby, Primer Ministro del sureño Estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, manifestó su entusiasmo por este plan, declarando que su gobierno lo apoyaría sin reservas. Añadió que colaborarían con cualquier iniciativa que ofreciera resultados positivos, en lo que se refiere a la reducción de emisiones de GEIs, en el sector del transporte. Otros actores implicados o ‘stakeholders’ mostraron abiertamente su satisfacción por este enfoque innovador que ayudará a que, en Australia se dé una amplia adopción de los llamados SVE o vehículos eléctricos, modernizándose, de este modo, todo el parque automovilístico.

A nivel del Estado español, hace unas semanas, surgió una oportunidad de oro para impulsar el coche eléctrico que fue aprovechada en parte. Se hizo con ocasión de las negociaciones que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, realizaba con los máximos representantes de Renault, acerca del futuro de las fábricas de Valladolid y Palencia. Por de pronto, los compromisos apuntan a que, para el año 2014, y dentro del Plan de Ahorro Energético, se pretende, entre otros interesantísimos aspectos, poner en circulación hasta un millón de coches eléctricos. ¡Ojalá no se queden sólo en palabras!

Sin ninguna duda, éstas son las noticias que más necesitamos para comprobar cómo haciendo las cosas bien, podremos salir de la crisis. Más vale gastarse el dinero en estos menesteres que en ayudarles a los bancos a mantener, artificialmente, y gracias a nuestro dinero, unos precios de las viviendas altos para que sus balances sigan siendo excesivamente positivos y que la mayor parte de la gente —en especial, los jóvenes— siga sin poder acceder a una vivienda digna como le corresponde..

 


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Una respuesta a Australia impulsará también el coche eléctrico

  1. Sirenita dice:

    Juanjo,

    Ya me has convencido. El proximo coche que me compre sera un coche electrico pero tu procura antes que tengamos la infraestructura necesaria como Israel, Dinamarca y Australia.

    Sl2 🙂

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