Preocupaciones sociales sobre el Cambio Climático

En Estados Unidos, las encuestas indican claramente hasta dónde llega la profunda preocupación de la gente por el Cambio Climático. En efecto, los norteamericanos siguen pensando que el calentamiento global es el mayor problema ambiental al que se enfrenta el mundo —le dan mucha importancia al Cambio Climático pero no tanto como lo hicieron hace un año— según un sondeo elaborado por la cadena de televisión especializada en noticias, ‘ABC News’, la cadena ecologista de televisión ‘Planet Green’ y la Universidad de Stanford y que fue publicado hace tan sólo dos semanas.

El sondeo que comprendió una encuesta dirigida a 1.000 personas mayores de 18 años, elegidas al azar, ofreció unos resultados muy interesantes. Un 25% de los encuestados consideró que el Cambio Climático era el mayor problema que tenían, cuando se les preguntaba acerca de preocupaciones ambientales. Esta encuesta arrojó un resultado inferior, en un 8%, al obtenido en la misma encuesta, realizada un año antes,  en abril de 2007. Sin embargo, el dato de este año todavía sigue siendo un resultado que representa ser un 16% más alto que el registrado haciendo la misma pregunta, hace dos años, en marzo de 2006.

Siguiendo con los resultados de la encuesta realizada este año, señalaré que, para un 12% de los encuestados, la contaminación del aire representa la mayor preocupación ambiental. La energía, los problemas relacionados con el petróleo y la dependencia de los combustibles fósiles obtuvieron un valor del 11%. Ambos temas, la contaminación del aire y la energía, lograron en la encuesta, el segundo y tercer puesto, respectivamente, ocupando las mismas posiciones que habían estado obteniendo durante los últimos tres años.

Según Gary Langer, responsable de la realización de encuestas de opinión de ‘ABC News’, la disminución de la preocupación por el Cambio Climático puede ser debida a motivos coyunturales, ya que la encuesta se realizó al mismo tiempo que la atención de los medios de comunicación se centraba más en las elecciones presidenciales y en el declive de la economía de Estados Unidos que en el Cambio Climático. Este dato coincide también con el hecho de que en el mes anterior al que se realizó la encuesta del 2008, las noticias y artículos que se publicaban sobre el cambio climático eran un 50% menos que los se publicaron en el mes anterior a la realización de la encuesta de 2007.

Brevemente, el 80% de las personas encuestadas dijeron que consideraban que el calentamiento global era un hecho; es decir, algo que probablemente sucederá. Cuando se les preguntó a los encuestados acerca de cuestiones más específicas, el 74% de los encuestados vinculaba el Cambio Climático a la fusión de los hielos de los polos. En menor proporción, un 50%, asoció el Calentamiento Global con las tormentas que está padeciendo el Sudoeste asiático. A su vez, un 45% de los encuestados asoció el Cambio Climático con las inundaciones del Medio Oeste de Estados Unidos y un 38% con los incendios del Oeste, que recientemente ha sufrido Estados Unidos.

En cuanto a las soluciones políticas sobre el calentamiento global, el 59% manifestó que apoyaría una política del tipo ‘Cap-and-Trade’ para hacer frente al Cambio Climático. Subrayaré que este porcentaje mayoritario se obtenía cuando a los encuestados se les informaba sobre como funcionaría, básicamente, el mercado en el caso de aplicar un sistema de estas características.

En general, un sistema del tipo ‘Cap-and-Trade’ funciona mediante el establecimiento de un límite sobre las emisiones —‘the cap’—, al tiempo que se distribuyen entre las empresas derechos de emisión —en nuestro casos serían emisiones de CO2. En algunos lugares, a los derechos de emisión también se les llama asignaciones. Los derechos de emisión que se distribuyen, hasta su nivel máximo, a las empresas reguladas también sirve para que luego se puedan transferir, comercialmente, los derechos de emisión entre las empresas, mediante simples operaciones de compra-venta —‘the trade’.

A las empresas, a título individual, no se les adjudican nunca niveles máximos de emisión. En todo caso, se adjudican cuotas a todo un sector industrial y estas cuotas se distribuyen entre las empresas del sector. Por el contrario, las empresas sí deben asegurarse de que adquieren una cantidad suficiente de derechos de emisión para, más tarde poder, cubrir todas sus emisiones de CO2 en un determinado período de cumplimiento.

Para poder mantener que la suma de asignaciones sea igual al total de las emisiones realizadas por el conjunto total de  empresas, cualquier aumento de la asignaciones y de las emisiones de una empresa deberá compensarse con la correspondiente reducción, tanto de los derechos de emisión como de las emisiones de otras empresas. Con el tiempo, y poco a poco, el sistema funciona reduciendo los límites máximos tolerados, lo que implica una mayor reducción del total de las emisiones. En estas nuevas condiciones, las empresas que se hayan esforzado en emitir menos toneladas de CO2 a la atmósfera saldrán beneficiadas frente a las que no lo hayan hecho, que tendrán que pagar más por los derechos de emisión.

De esta manera, es como se forma un verdadero comercio de los derechos de emisión donde incluso es un negocio para las empresas que más inviertan en tecnologías limpias. Los niveles de aprobación de la aplicación de este sistema aumentan, y crecen hasta el 74%, cuando se les dice también a los encuestados  que, durante la década de 1990, el sistema ‘Cap-and-Trade’ ya se había ha utilizado eficazmente para hacer frente a las emisiones de SO2, causantes de la lluvia ácida que estaba destrozando los bosques.

Por otra parte, el apoyo a políticas del tipo ‘Cap-and-Trade’ es siempre condicional al aumento del precio de la energía. Así, la encuesta también mostró que los estadounidenses no son tan favorables a una política de este tipo si ello conduce a unos mayores costes de la electricidad. Al considerar que este tipo de políticas podría llegar a ocasionar un aumento de 10 dólares en la factura de la electricidad, el apoyo se redujo al 57%.

De igual modo, si el aumento originado por las políticas del tipo ‘Cap-and-Trade’ sobre la factura de la electricidad fuera de 25 dólares, este sistema lo aceptarían en menor proporción, un 47%. Se trata de claro aviso a navegantes para todos aquellos que defienden posturas fundamentalistas, so capa de la defensa de la ecología, confundiendo desarrollo sostenible con medio ambiente y oponiéndose al desarrollo de los parques eólicos, terrestres y marinos, con el argumento subjetivo de algunos discutibles impactos como, por ejemplo, el visual. Si no se frena este mensaje radical, a corto plazo y medio plazo, y cada vez con mayor intensidad, las crecientes necesidades energéticas van a distanciar a los ciudadanos de aquellos que se oponen —mucha veces de manera infundada y gratuita— a las energías renovables.

Preguntados los encuestados sobre las políticas climáticas de otros grandes países industrializados, el 68% declaró que apoyaría el hecho de que Estados Unidos adoptara medidas para luchar contra el Cambio Climático. Incluso, fueron mayoría los que manifestaron su apoyo en el caso de que otros países contaminantes como China y la India no hubieran actuado de manera correcta. Sin embargo, un 18% declaró que apoyaría dichas medidas solamente en el caso de que otros países también lo hicieran y un 13% fue todavía más lejos, al no aceptar que, por ningún motivo, Estados Unidos debiera admitir medidas impuestas por otros terceros países.

En relación con los altos precios de la energía, la mayoría manifestó que estaba tomando medidas para reducir sus consumos de gasolina, de electricidad y de agua. Un 59% declaró que él, personalmente, cada vez consumía menos gasolina y, a su vez, un 71% afirmó que estaba tratando de reducir su huella de carbono —emisiones de CO2.

Con respecto a los consumos de carburantes, la mayoría de los encuestados, un 78%, apoyaba que el Gobierno impusiera unos altos niveles de ahorro y eficiencia energética. Un 63% apoyaba las perforaciones de petróleo en mar adentro. Un 61% apoyaba las restricciones a la especulación del petróleo. Un 55% apoyaba el aumento de los impuestos sobre los beneficios de la industria petrolera y otro 55% se oponía a la perforación en áreas protegidas.

Por otro lado y de manera muy destacada, en los resultados de la encuesta se observó una marcada división partidista por cada uno de esos temas. Así, los republicanos apoyaban en un 20% más que los demócratas el hecho de que se pudieran hacer perforaciones de petróleo en zonas que en la actualidad son consideradas como áreas protegidas.

En lo que se refiere a la energía nuclear, el apoyo a la construcción de nuevas centrales nucleares alcanzó su nivel más alto en 28 años, un 44%. Pero este porcentaje es minoritario ya que sigue siendo inferior al 53% de los encuestados que se posicionaron contrarios a nuevas instalaciones nucleares. Otro dato es que, entre los que apoyan las energía nuclear, son muchos más los republicanos los que lo hacen, 60%, que los demócratas, 33%.

A su vez —siendo algo que debería hacernos pensar mucho— las posiciones de los hombres y de las mujeres varían muy significativamente. En efecto, la brecha entre hombres y mujeres sigue siendo cada vez más profunda y mayor. Algunos expertos dirían que esta diferencia hasta podría ser catalogada de demasiado escandalosa.  No es de recibo que el 50% de los hombres se muestre partidario de las nuevas centrales nucleares frente a, solamente, un 29% por parte de las mujeres que manifieste expresamente que las apoya. ¿Quiénes parecen comportarse de modo más estúpido, más irresponsable y más egoísta?. ¿Los hombres o las mujeres?. ¡Me decanto por los primeros, sin dudarlo!.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: