El que no corre vuela

Las alianzas estratégicas entre un país productor de petróleo o gas natural y una empresa petrolera multinacional no dejan de producirse y es que los tiempos que avecinan van a ser muy duros. Los países productores lo saben y necesitan obtener un mayor valor añadido de sus reservas de petróleo y de gas natural ampliando sus actividades ‘downstream’. Ello representa para los países carentes de recursos de hidrocarburos fósiles —gas natural, petróleo, carbón— una gran amenaza.

Por ello, tanto Arabia Saudí como Kuwait y EAU —Emiratos Árabes Unidos— han apostado por las alianzas estratégicas del tipo “win&win” con empresas petroleras o petroquímicas multinacionales que tienen el ‘know how’, al tiempo que les garantizan el control del ‘upstream’ que las multinacionales necesitarán cada vez más en el futuro. Se trata de unas alianzas estratégicas entre un país productor de gas natural y petróleo y una multinacional petrolera o petroquímica, donde, como en un juego de suma cero, los primeros que lleguen serán los ganadores. Incluso, se da el caso de que algunos países petroleros, que saben que el petróleo se agota, están apostando muy fuertemente por las energías renovables como fuentes de energía  alternativa a los hidrocarburos fósiles. Como podemos apreciar, en el negocio del petróleo, las reglas de juego están variando a pasos agigantados pues el que no corre vuela.

El mes pasado, la empresa nacional petrolera de Arabia Saudi, Aramco, y la empresa petrolera francesa, Total, crearon una empresa conjunta, ‘joint venture’, que dedicará al refino y a la petroquímica, ‘Jubail Refining and Petrochemical Company’. La empresa de refino y petroquímica se ubicará en Jubail, Arabia Saudí, y tendrá una capacidad de refino de 400.000 barriles diarios y estará dotada de una conversión profunda para poder trabajar con petróleos ultrapesados.

El proyecto de refinería de Jubail pretende que Arabía Saudi también empiece a rentabilizar sus reservas de petróleo, aportándolas un mayor valor añadido, al tiempo que reduce el desfase entre las infraestructuras de refino y las demandas de los diferentes tipos de petróleo que se dan en el mercado de los carburantes fósiles.

El proyecto de refinería de Jubail es un ejemplo de cooperación estratégica entre un gran país productor de petróleo y una compañía petrolera y/o petroquímica. Ambas empresas juntas, Saudi Aramco y Total, podrán responder en mejor medida a la creciente demanda de carburantes y de productos petroquímicos, sobre todo en Asia y Oriente Medio, pero también en Europa, donde la demanda de gasóleo y de queroseno no deja de crecer.

La refinería procesará petróleo ultrapesado, ‘Arabian Heavy’, y lo transformará en productos refinados de muy alta calidad que se adaptarán a las normas más estrictas. Su inicio operativo está previsto para finales de 2012. Jubail será una refinería totalmente convertidora y maximizará la producción de gasóleo y de queroseno. Además, el proyecto prevé producir 700.000 toneladas/año de paraxileno, 140.000 toneladas anuales de benzeno y 200.000 toneladas anuales de propileno de alta pureza.

La refinería se beneficiará de la proximidad de los campos petrolíferos de bruto pesado así como de las infraestructuras de calidad de la ciudad de Jubail, entre las cuales se encuentran un puerto industrial, redes eléctricas y de suministro de agua, así como una zona residencial.

Tras la firma de estos acuerdos, la empresa ‘joint-venture’, ‘Jubail Refining and Petrochemical Company’, se constituirá, definitivamente, durante el tercer trimestre de 2008. En un principio, estará controlada por Saudi Aramco en un 62,5 % y por Total en un 37,5 %. Más adelante las partes se plantean conservar una participación del 37,5 % cada una. El 25 % restante saldrá a bolsa en el mercado saudí, después de contar con la aprobación de las autoridades competentes, Saudi Aramco y Total se repartirán la comercialización de la producción.

Hace unas semanas, Dow Chemical, la empresa química más grande del mundo, vendió el 50% de las acciones de cinco de sus empresas a la empresa petrolera kuwaití, Kuwait Petroleum, por un valor aproximado de 9.500 millones de dólares. A su vez, tanto la empresa de Kuwait como Dow Chemical se comprometieron a utilizar parte de estos activos para la creación de una empresa conjunta, de manera que, cada una de las partes, tenga un 50% de las acciones de la nueva sociedad.

Kuwait, que controla, aproximadamente, el 10% de las reservas mundiales de petróleo está invirtiendo en ampliar sus actividades ‘downstream’, incluyendo refinerías y plantas petroquímicas, para poder sacar mejor partido de los activos que posee debido a sus reservas de petróleo. La empresa conjunta, ‘joint venture’, tendrá su sede en los Estados Unidos y se dedicará a la fabricación y comercialización de polietileno, etilenoaminas, etanolaminas, polipropileno y policarbonato. También se espera que la nueva empresa produzca una ventas de más de 11.000 millones de dólares y que ocupe a más de 5.000 personas, en todo el mundo.

De cualquier modo, Dow Chemical no es una empresa que sea ajena a las dunas de arena de Oriente Medio. Hace tan sólo dos meses, en mayo pasado, la empresa norteamericana creó otra ‘joint venture’ con ‘Saudi Arabian Oil’ para construir una instalación petroquímica, en la provincia oriental de Arabia Saudita. En realidad, se trata de la planta más grande de productos químicos y plásticos que se haya construido de una sola vez. Hace tan sólo unas semanas, también se rumoreó sobre un acuerdo entre Kuwait Petroleum y Dow Chemical, al objeto de adoptar conjuntamente proyectos en Kuwait y en terceros países.

Por  otro lado, hace algo más de una semana, nos llegó la noticia de que China había dado luz verde a unas inversiones de 5.000 millones de dólares en una refinería de petróleo cuyo proyecto sería compartido entre la empresa petrolera Sinopec de China y la empresa petrolera nacional de Kuwait, dándose, de este modo, un gran paso para fortalecer y estrechar los vínculos entre el Golfo Pérsico y sus leales clientes de Asia.

Al mismo tiempo, Gazprom anunció que su división química petroquímica, Sibur Holding, había firmado un acuerdo para establecer una empresa conjunta con Midland, una planta de Dow Chemical ubicada en Michigan. El acuerdo daría a Gazprom acceso a las nuevas instalaciones petroquímicas que Dow Chemical tiene en Alemania. A cambio de ello, Dow Chemical refinaría para Gazprom el gas natural que obtiene de yacimientos gasistas situados en la región de Yamalo-Nemets, en el norte de Rusia.

Recientemente, General Electric se acaba de asociar con Mubadala Development Co —empresa perteneciente al holding que controlan los fondos soberanos de Abu Dhabi— para impulsar las tecnologías energéticas limpias en Oriente Medio y África. Los Emiratos Árabes Unidos que apuestan por construir la primera ciudad con cero desechos y cero emisiones de carbono ciudad recibirá un importante apoyo financiero de General Electric Co, La empresa norteamericacana junto a Mubadala Development Co ha decidido establecer un Centro de tecnologías energéticas limpias en la ciudad de Masdar de los Emiratos Árabes Unidos.

En Masdar —una ciudad amurallada cuyo nombre significa “la fuente“, en árabe— se pretende construir un gran número de viviendas para el alojamiento de unas 47.000 personas, así como un vivero de empresas de ‘CleanTech’ en tan sólo 8 km2 de terreno. El proyecto de la ciudad amurallada deberá concluir para 2015, y toda la energía que se consuma se obtendrá a partir de la energía eólica y de la energía solar. De este modo, las emisiones de gases de efecto invernadero, GEIs, se reducirán a cero.

El proyecto también contempla el hecho de que en Masdar se ubique el Centro de Investigaciones sobre Desarrollo Sostenible: Agua y Energía, financiado por General Electric. El Centro podrá albergar hasta a 100 técnicos especialistas en este campo del Desarrollo Sostenible. Éste es un proyecto que, casi con toda seguridad, será un gran éxito pues cumplirá la mayoría, si no todos, de los ambiciosos objetivos que se han propuesto, en cuanto a la comercialización de las energías renovables que, como sabemos, representan un porcentaje cada vez mayor del mix de energía en los países  desarrollado.

General Electric, GE, también tiene previsto abrir un centro de investigación para su iniciativa de Ecoimaginación en Masdar, cuyos primeros edificios se terminarán a finales del próximo año. La empresa Fairfield, con sede en Connecticut, prevé invertir 50 millones de dólares en el segundo fondo de inversiones de CleanTech de Masdar. El primer fondo de 250 millones de dólares se ha invertido en más de una docena de empresas especializadas en tratamiento y purificación de las aguas, tratamiento de residuos, tecnologías fotovoltaicas y tecnologías de transporte.

Por su parte, la empresa perteneciente al holding árabe de los EAU, Mubadala, se ha comprometido a invertir hasta 200 millones de dólares en ‘GE Industrial Investment Partners’, una nueva empresa que aportará capital a las empresas que trabajan sobre energía, transporte y atención a la salud.

Durante los próximos doce meses, la alianza formada por GE y Mubadala prevé para establecer, en Abu Dhabi, unos servicios financieros comerciales de empresas que centrarán su actividad en Oriente Medio y África. Cada empresa tiene previsto destinar 4.000 millones de dólares como capital de la empresa de servicios financieros comerciales, durante los próximos tres años, con el objetivo de generar 40.000 millones de dólares en acciones.

En definitiva, se trata de un importante acuerdo estratégico de una empresa multinacional con el Estado de EAU, a través de una empresa controlada, y que se basa en el convencimiento de que, tanto Oriente Medio como África, representan una gran oportunidad de invertir en tecnologías relacionadas con las energías renovables, el agua potable y la aviación. Además, en base a este acuerdo, Mubadala explorará la manera de que GE preste servicios de venta y mantenimiento de motores de aviación para las compañías aéreas que operen en la región.

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2 Responses to El que no corre vuela

  1. nombre dice:

    ¿Qué harías tú si tuvieras materia prima, venderla o procesarla y vender productos acabados?

    Los moros son tontos pero no tanto, les ha costado muchos años darse cuenta de que no se puede vivir del cuento indefinidamente y van transformando la estructura económica de sus países. Me parece natural que construyan refinerías como locos sobre todo a medida que van percibiendo el fin del petróleo.

    La situación de los productores de petróleo ¿es tan buena? Los países consumidores se están dando cuenta de que no se puede vivir en una economía basada en la combustión combustibles fósiles, su materia prima está disminuyendo. Si invierten todo su dinero en infraestructura industrial para procesar una materia prima cuyo mercado disminuye tampoco hacen un gran negocio. Si somos capaces de hacer una reconversión energética radical, para lo único que servirá el petróleo (y no es poco) es para hacer plásticos.

  2. Sirenita dice:

    Yo sí creo que han sido tontos. Si no, ¿Por qué se tardaron tanto en aprovechar optimizar sus recursos y nos vendían crudo de petróleo en lugar de derivados?. Ya sé que las tecnologías han avanzado mucho pero me reitero en que lo que hoy han hecho con Total, Dow Chemical y GE lo podían haber realizado hace más de 10 años.

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