La tecnología al rescate

31 marzo, 2007

En general, los asombrosos desarrollos que hemos conocido nos han llegado a convencer de que el progreso tecnológico es algo gratuito, que nos viene por inspiración divina, y hasta lo hemos llegado a asumir como si fuera una nueva ley de naturaleza que maneja el desarrollo de nuestras vidas. Sin embargo, cada vez es más difícil innovar y, la mayoría de las veces, se trabaja en la mejora de lo ya innovado. Así, las innovaciones de Microsoft siempre están trabajando sobre una versión mejorada de Windows. Hoy en día, Nokia hace lo mismo con lo suyo. Habrá dejado anticuado el teléfono móvil que produjo ayer, al igual que lo ha hecho Apple, Nike o Gillette con sus productos estrella, pero sus innovaciones rupturistas se van limitando con el paso del tiempo. Por otra parte, no utilizamos adecuada y sabiamente aquello que innovamos.

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La esperanza no es algo gratuito

22 marzo, 2007

Casi todos los días surgen nuevas evidencias acerca de que ese progreso que tanto cacareamos no es algo que pueda darse por sentado y que, probablemente, un nuevo siglo de oscurantismo esté al acecho de nosotros y lo sea, muchos más, de nuestros hijos y nietos. Como no quiero que ningún rentista del sistema me acuse gratuitamente de catastrofista y así se vuelva impune para poder seguir cometiendo sus desmanes, sería necesario comprender lo extraordinario y sin precedentes que resultan los privilegios que disfrutamos en nuestro mundo desarrollado y que una gran mayoría de la población mundial carece. Si alguien de nosotros volviera a nacer hoy, podría esperar vivir diez o quince años más que una persona nacida en los años 1970, 25 a 30 años más que una persona nacida en el siglo XIX, y hasta 45 años más que sus antepasados medievales y, al menos, 55-60 años más que nuestros precursores vascos, los “cromagnones” de la Edad de Piedra.

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El cinismo del poder

16 marzo, 2007

Los que nacimos en los países ricos, tenemos la suerte de poder vivir más y mejor que el resto de la humanidad. Y en parte se lo debemos al intercambio injusto y desigual que mantenemos con los países del Tercer Mundo, y al trabajo de las generaciones que nos precedieron que se esforzaron en legarnos un mundo mejor que el que ellos conocieron. No creo que nuestros hijos y nietos podrán decir lo mismo de nosotros, en su día. Nuestro egoísmo es tan grande que nos hemos convertido en los grandes depredadores de la historia. Sólo nos preocupa el presente, vivir el día a día, y a su goce y disfrute dedicamos lo más creativo que hay en nosotros.

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El arte de preparar el futuro

8 marzo, 2007

Con el paso del tiempo, y no solamente durante el franquismo, ha ido aumentando la distancia entre la sociedad civil y la esfera de lo político. Esta constatación se ha agravado al aparecer excesivos políticos profesionales en la escena societaria. Hoy en día, es frecuente encontrarse con políticos que nunca han trabajado en la empresa privada. Esta falta de experiencia dificulta aún más la comprensión del político sobre las necesidades reales de los ciudadanos que, con cierta frecuencia, no suelen coincidir con las de los rentistas del sistema que tanto les adulan y mariposean. De este modo es como les suelen hacer partícipes de inconfesables omertás o pactos de silencio que tan poco benefician a la justicia, a la ética y, a la postre, a la propia democracia.

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Debatir para compartir

3 marzo, 2007

Las infraestructuras deberían ser tan sólo medios para construir un futuro mejor. Por consiguiente, su construcción sólo tiene sentido si contribuyen a mejorar el futuro de las próximas generaciones. Una buena pregunta sería la de saber si con la ampliación del aeropuerto de Hondarribia, la construcción del puerto exterior de Pasaia y la conexión a través del TAV —tren de alta velocidad— vamos a poder construir un mejor futuro. Hemos de tener en cuenta que estas infraestructuras consumen muchos de los recursos limitados con los que contamos.

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