Capitalismo y Sostenibilidad

¿Por qué seremos tan ineficaces los seres humanos a la hora luchar contra la gran amenaza que supone el cambio climático? ¿Tendrá que ver el hecho de que el capitalismo y la sostenibilidad son conceptos totalmente antagónicos e incompatibles como sostienen diversos pensadores modernos de la izquierda?. Para Joel Kovel, autor del célebre y polémico libro “The enemy of nature”, el debate principal se centra en llegar a optar por uno de estos objetivos. O bien apostamos por el fin del capitalismo o, en caso contrario, por el fin del mundo.

Para Kovel, a veces un tanto simplista y radical en sus percepciones, no existen términos medios. Para él, el capitalismo es expansionista y eco-destructivo y punto. Se trata de una crítica demasiado escorada porque no hay más ver lo que ha hecho el comunismo y sigue haciendo. En efecto, tal como vemos actualmente en China y vimos en la antigua URSS, para darnos cuenta de que la economía y su régimen político correspondiente, sea del color que sea, ha sido recursívora o devoradora de recursos y ha colocado siempre al medio ambiente en un segundo o tercer lugar.

El capitalismo es un devorador nato, despiadado e insaciable de recursos naturales que no deja tiempo a la renovación de los mismos y hace que éstos vayan agotándose progresivamente. De este modo y sin que exista piedad para nadie, se está produciendo una ruptura global de los ecosistemas que afecta directamente a cada criatura de este planeta, incluyéndonos a nosotros mismos. A esta transformación masiva de los ecosistemas él la califica de crisis ecológica. Por ahora sabemos con bastante certeza lo que nos pasa pero somos incapaces de predecir con rigor las consecuencias.

La complejidad inherente a estos sistemas donde la indeterminación de sus múltiples y a veces desconocidas interacciones no nos permite aún disponer de predicciones ajustadas sobre el final de la crisis ecológica. Para Kovel solamente a un tonto se le ocurriría predecir el resultado final de la crisis ecológica. No obstante, se necesitaría ser un tonto mayor si se negara que llegar a entender la crisis ecológica en la que estamos inmersos es el reto más grande que hemos de afrontar en nuestra época.

Por otro lado, lo que Kovel piensa está muy alejado de lo que puede pensar la gran mayoría de los mortales incluso los que viven en países donde gobiernan partidos de izquierda. Para la inmensa mayoría de los seres humanos que viven en los países ricos, la crisis ecológica parece algo que resulta imperceptible. Piensan que se trata de una mera exageración.

Aceptan que aunque sea cierto que se habla cada vez más del cambio climático, apenas ha variado nada. Consideran que sigue haciendo frío en invierno y calor en verano, que siguen existiendo días en los que hace sol y otros en los que llueve, que los alimentos siguen abundando en nuestras mesas y que los niños que nacen cada vez son más sanos y mejor atendidos y alimentados. En general, los hombres y mujeres tenemos mala noción de cómo discurre el tiempo. Pensamos que lo que dura o conocemos desde hace diez años es algo de toda la vida.

No es difícil interiorizar que muchas de las sustancias que se encuentran inmersas en la naturaleza ni tan siquiera existían hace poco más de sesenta años. Se trata de productos y substancias que se han elaborado artificialmente y que algunos como los plásticos, los neumáticos, las substancias radiactivas, etc., producen problemas para almacenar sus residuos.

Joel Kovel sostiene que cualquier explicación coherente acerca de las causas que han provocado la crisis ecológica deben incluir la producción de bienes y el papel que juegan los Estados en la regulación. Considero que sobre estos temas se encontraba un tanto obsesionado y en ello algo ya desbarraba como también ocurrió cuando criticó injusta y falazmente al sionismo. Por eso, sus afirmaciones provocadoras deben tomarse con relativa calma y distancia pero sería bueno que fueran escuchadas y valoradas para establecer así, con mayor facilidad y rigor, las tesis correctas.

En este sentido, al parecer de Joel Kovel, la crisis ecológica actual se debe a que el sistema capitalista, al ser en su producción incontrolable, daña a los ecosistemas e impide a los gobiernos regular la producción, e incluso los vuelve incapaces de proteger los ecosistemas contra el deterioro que sufren. Su crítica, aunque Kovel tenga razón en muchas cosas, es excesivamente ideológica y dogmática pues niega al capitalismo la posibilidad de ser sostenible cuestión de la que disiento profundamente. Podría haber y él lo sabe pero se prefiere plegarse a su dogma. Siendo rigurosos, no podemos negar que entra dentro del campo de los posibles la existencia de un capitalismo sostenible, del mismo modo que existen un capitalismo social, tal como ocurre en países como Suecia, Finlandia, Dinamarca, Israel, etc., y en muchos otros países de la UE como España, Francia, etc.

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5 Responses to Capitalismo y Sostenibilidad

  1. Boby dice:

    Muy interesante. Pero así como hay evidencias de un capitalismo social no las hay de un capitalismo sostenible, o sí?

    Un Saludo!

  2. jjgabina dice:

    No, pero podría haberlas.

    Sigue leyendo otros artículos relacionados y quizás des con la respuesta

    Juanjo Gabiña

  3. Camilo dice:

    Pienso que tal propuesta es inválida dado que el capitalismo sostenible es contradictorio, por que busca cómo seguir haciendo capital en términos adecuados a la sostenibilidad de la naturaleza, legitimando el consumismo (sea ya de bienes producidos con tecnologías más “limpias”) y a la vez preservando la rentabilidad de la explotación de la naturaleza y de los mercados. Pero al final el capitalismo sostenible no resuelve los problemas de las “crisis ecológicas” o mas bien del deterioro de la salud del planeta, o peor aún el problema capitalismo-sociedad que supone fenómenos como la segregación social y la marginalidad entre otras externalidades. Sobre esto hay un texto interesante: James. ¿Es posible el capitalismo sostenible?. En publicación: Ecología Política. Naturaleza, sociedad y utopía. Héctor Alimonda. CLACSO. 2002.

  4. Camilo dice:

    Repito el nombre del texto.
    O’Connor James. ¿Es posible el capitalismo sostenible?. En publicación: Ecología Política. Naturaleza, sociedad y utopía. Héctor Alimonda. CLACSO. 2002.

  5. jjgabina dice:

    Indudablemente, Camilo, el capitalismo, tal como lo conocemos hoy es del todo incompatible con el desarrollo sostenible. Sin embargo, creo que se podría profundizar sobre qué tipo de capitalismo sería entonces compatible. Estoy de acuerdo contigo en las pegas que expones y considero que sería bueno establecer un profundo debate sobre ello pues intuyo que existe mucha idea preconcebida y dogmatismo en muchas posiciones. Quizás luego discrepemos o quizás no, aunque no lo creo, pero, al menos, estoy dispuesto a escuchar y a aprender. Gracias por la recomendación acerca del libro de O’Connor James. Procuraré leerlo pronto.

    Saludos cordiales

    Juanjo Gabiña

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