Cada vez que, en una determinada época histórica, se ha producido una gran catástrofe, el nombre de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis ha empezado a ser zarandeado al son de los vientos que genera el rápido y estruendoso galope del hambre, la muerte, la guerra y la peste. En estas fechas en las que vivimos, el Jinete que representa el hambre se nos acerca cada vez más, para asolar nuestras tierras menos fértiles. Contrariamente a lo que se piensa, las tierras menos fértiles no son las zonas áridas sino las ciudades, ya que sus tierras fértiles de antaño se han convertido en totalmente estériles, debido a la urbanización.
Dinero contra elementos
12 octubre, 2007El mercado no puede seguir siendo el centro de la economía y si éste quiere perpetuarse no tendrá más remedio que supeditarse a las leyes físicas de la naturaleza. En un mundo limitado como el nuestro desde la ciencia se sostiene que deberíamos prestar una atención especial a las leyes de la Termodinámica, deberíamos buscar la consecución de la sostenibilidad, es decir, el equilibrio entre el uso que el sistema económico hace de los recursos naturales y la posibilidad de regeneración de los mismos. Si queremos sobrevivir a nuestro fatal destino al que nos conduce nuestra esclavitud y supeditación al lucro y a la usura, la economía deberá incorporar aquellas nociones biofísicas centradas fundamentalmente en principios energéticos que son los que, verdaderamente, explicarán nuestra viabilidad económica.En otras palabras, deberá ser sostenible.
Escrito por Juanjo Gabiña