A su vez, la estrategia eléctrica que se propugna no puede sustraerse de la problemática energética global. Es cierto que, para un lejano año-horizonte 2050, no requiere plantear la emergencia del ‘Peak Oil’. Se da por hecho que el ‘Peak Oil’ se producirá bastante antes. Sin embargo, cuando acortamos los plazos y el año-horizonte lo acercamos a la década 2011-2020, necesitamos que los objetivos estratégicos se conviertan en objetivos que sean mucho más rupturistas con el pasado. Además, las probabilidades de entrar en una depresión económica son cada vez mayores.
Los frenos europeos al desarrollo del coche eléctrico (y II)
30 diciembre, 2009Las políticas europeas sobre el sector transporte —en especial, las que guardan relación con la lucha contra el Cambio Climático— son un auténtico disparate. En efecto, tal como se han concebido estas políticas, lo que de verdad significan es que, a medida que los vehículos eléctricos se vendan más, también se venderán más vehículos de motor de combustión interna y se consumirá más combustible fósil —como son la gasolina y el gasóleo— y, en consecuencia, se emitirá un mayor número de toneladas de CO2 a la atmósfera.
Los frenos europeos al desarrollo del coche eléctrico (I)
27 diciembre, 2009La Unión Europea se encuentra en serio peligro de perder la posibilidad de que los coches eléctricos contribuyan significativamente a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Ésta ha sido la principal conclusión del nuevo informe que ha elaborado T&E. En dicho informe se advierte sobre el hecho de que promoviendo los coches eléctricos, de la manera tan tímida como se está haciendo, no sólo no se obtendrán beneficios ambientales sino que, incluso, ello podría dar lugar a un mayor número de emisiones de dióxido de carbono.
La fiscalidad sostenible (y II)
27 septiembre, 2009En cuanto a la energía se refiere, diríamos que la fiscalidad sostenible pretende internalizar algunos de los costes originados por determinados procesos o acciones que dañan el medio social, el medio económico y el medio ambiente y, a su vez, incentivar el uso de tecnologías más benignas. También debe impulsar la adopción de una conducta que sea respetuosa con las tres dimensiones de la sostenibilidad por medio del diseño y la innovación. En gran medida, la aplicación de estos instrumentos fiscales debe favorecer la transición eficaz y eficiente a un modelo energético que sea sostenible.
Escrito por Juanjo Gabiña