Todo lo que sube baja y, así, a los avaros rentistas del sistema les ha pasado lo que a las gallinas que sufren cómo las situadas arriba les defecan encima, cuando duermen en el gallinero. Las posiciones de las gallinas en el gallinero varían de una noche a otra. Unas noches unas gallinas están arriba y otras están abajo. De este modo, las humillaciones se reparten. Las que defecan sobre las que están abajo, otras veces, se ven obligadas a dormir abajo y sufrir iguales consecuencias. En el mundo de los humanos, menos racionales de lo que alardeamos, las cosas suelen pasar de manera parecida.
Como ejemplo tenemos los acontecimientos que, poco a poco, se están desatando en los mercados mundiales. Estos hechos, tan anunciados como graves, nos están indicando que la burbuja especulativa relacionada con los mercados financieros, crediticios e inmobiliarios ha comenzado a hacer ‘crash’. Es cierto, que, en los últimos años, la economía mundial ha tenido unos muy buenos resultados pero también es cierto que éstos han llegado a su fin. Algunos dicen que se debe al cambio de ciclo. Yo sostengo que, sobre todo, esta vez se debe al cambio de era que nos aguarda y que exige unas nuevas reglas de juego donde la apuesta por el desarrollo sostenible sea eficaz y comprometida.
Escrito por Juanjo Gabiña