La globalización que hemos ido experimentando también podría analizarse desde diferentes enfoques. Es cierto que no es lo mismo hacerlo en relación exclusivamente con las transaciones de bienes y servicios que hacerlo desde un enfoque meramente financiero. Pero aunque hagamos el análisis desde cualquiera de los enfoques siempre nos encontraremos que la globalización conlleva diferentes categorias de desigualdades.
Cuando el neoliberalismo tambalea
8 julio, 2008Las fuerzas de la naturaleza —el agotamiento de los recursos naturales, en especial, el petróleo y las leyes físicas— le han puesto freno a su alocada carrera y lo han tumbado. Ahora el neoliberalismo sólo vive su agonía. Una agonía que nos ocasionará, por culpa de sus poderosos adeptos, demasiados sufrimientos y penalidades. Pero ya, en el mundo que emerge, nunca podrá volver a florecer de la manera que lo hizo anteriormente.
Cuando el lucro es lo que prima
1 octubre, 2006Actualmente, el desarrollo del capitalismo como sistema de producción, distribución y consumo hegemónico sobre la Tierra ha asumido la forma y el modo de la globalización en su versión neoliberal. Hace unos 500 años, el capitalismo surgió del mundo medieval, en su forma incipiente de mercantilismo, para llegar a cuajar después de la conquista europea del hemisferio occidental. Posteriormente, llegó a dominar la economía tras la primera revolución industrial.
Después de la caída del capitalismo de Estado que preconizaban los países comunistas, el capitalismo ha pasado a regir los destinos del mundo como nunca antes a lo largo de la historia fue capaz de hacerlo. La característica que define el capitalismo consiste en someter a todo el resto de factores que intervienen en la producción al factor capital. En sí mismo, el capital no vale nada. Lo que vale es que todos los factores sin exclusión puedan ser convertidos en valor dinero y ello permita la acumulación de capital. Es por ello por lo que hacer beneficios se ha convertido en el “leit motiv” de cada transacción económica, al tiempo que la acumulación de capital se ha convertido en el santo grial —sangre real— de la sociedad capitalista.
Razonando la Sostenibilidad
10 mayo, 2006Si el modelo de desarrollo socioeconómico que hemos conocido los países desarrollados no puede funcionar para China, tampoco funcionará para la India, que tiene una economía con un crecimiento del 7% anual y una población proyectada que llegará a sobrepasar a China en el 2030. Mucho menos llegará a funcionar para otros 3.000 millones de personas que viven en los países en vías de desarrollo y que también desean consumir como nosotros. Como conclusión más importante, y quizás la mejor lección que podemos aprender, es que en una economía global, cada vez más integrada, donde todos los países están compitiendo por los mismos recursos que son cada vez más escasos, este modelo de desarrollo tampoco continuará funcionando para los 1.200 millones de personas que vivimos en los países desarrollados.
Escrito por Juanjo Gabiña