Es obvio que en el pasado cometimos un grave error cuando decidimos suprimir la gran mayoría de las infraestructuras ferroviarias que nos comunicaban por tren a los guipuzcoanos, entre los diferentes pueblos y ciudades de Gipuzkoa. Quienes tomaron esta lastimosa y errónea decisión fueron víctimas del cortoplacismo y de los efectos de la moda. Se deslumbraron con el estatus social que ofrecía el coche y con la comodidad y flexibilidad que suponía su uso como medio de transporte.
Escrito por Juanjo Gabiña