El transporte por carretera es una de las actividades que más afecta al cambio climático y, sin embargo, es en la infraestructura en la que los vascos más invertimos. Representa un modo de transporte injustamente privilegiado puesto que los usuarios de la carretera no satisfacen ni de lejos los costes totales a los que deberían hacer frente. En este país, tengas o no tengas coche o camión, estés a favor o en contra de este abusivo y letal modo de transporte, es con tu dinero —el que se extrae de los presupuestos generales— con el que se financian la mayoría de los crecientes gastos de construcción y de mantenimiento de carreteras.
¿Por qué seremos tan imprudentes?
8 Octubre, 2007Somos imprudentes porque se nos agota el petróleo y todavía, en Euskadi, seguimos apostando por la carretera y dejando que se edifiquen viviendas sin necesidad, habiendo tantas viviendas vacías, excesivamente caras y sin apenas eficiencia energética. Tampoco hemos hecho apenas nada para disminuir nuestra dependencia del petróleo, impulsando la producción energética en base a las energías renovables y, encima, todavía ni tan siquiera hemos sido capaces de construir ningún parque eólico en Gipuzkoa, uno de los Territorios históricos de Euskal Herria. La culpa no es sólo la de nuestros dirigentes porque a ellos los elegimos entre todos y, además, aquí y ahora, a quienes nos gobiernan les sale gratis que cada vez incumplamos más con Kyoto. Somos unos cobardes bajó el poder de la ‘omertá’ que nos hace callar y nos impide protestar por nuestra imprudencia.
El biodiesel
22 Mayo, 2007Se trata del otro biocombustible. El biodiesel se obtiene mediante la transesterificación de aceites vegetales y de fritura y se utiliza como sustituto del gasóleo de automoción. La diferencia entre biodiesel y aceite vegetal puro es que al primero, si bien se produce también a partir de aceite vegetal, se le agrega metanol fósil, obtenido a partir del gas natural, de tal forma que reduce su viscosidad y se puede utilizar en motores térmicos convencionales.
En Europa, la mayor parte de este biodiesel proviene de la colza, pero en otros países también fundamentalmente se utilizan soja, girasol, cacahuete o palma oleífera. Su fabricación es un proceso sencillo que se realiza a temperatura moderada en presencia de un catalizador. La utilización de biodiesel en lugar de gasóleo supone evitar la emisión a la atmósfera del CO2 procedente del gasóleo sustituido y se puede considerar que por cada litro de gasóleo reemplazado se evita la emisión de 2,38 kg de CO2, correspondientes a la combustión directa del carburante y a los procesos de extracción, transporte y refino. Además de la reducción de emisiones de CO2, el biodiesel no emite dióxido de azufre y se reduce la emisión de partículas, metales pesados, CO, COV y PAH.
Escrito por Juanjo Gabiña
Escrito por Juanjo Gabiña
Escrito por Juanjo Gabiña