En los últimos 40 años, el gasto federal anual de Estados Unidos, como media, ha representado ser casi un 21% del PIB pero, en el último año, este gasto llegó a representar el 25% del PIB, debido los programas de estimulación de la economía, aprobados y puestos en marcha, para hacer frente a la crisis financiera y económica. Las previsiones sobre el gasto no son muy halagüeñas ya que se prevé que, incluso después de una eventual recuperación que cada vez se ve más lejana, ese nivel de gasto se mantendría a lo largo de la próxima década.
La larga agonía del modelo económico actual (I)
14 noviembre, 2010La crisis económica se está agravando en Estados Unidos. Un país muy poco competitivo donde el sector industrial contribuye tan sólo al 11% del PIB y que sufre un importante déficit presupuestario y una balanza comercial negativa de manera crónica. Si, tal como resulta evidente, la economía estadounidense no es competitiva, el Gobierno de Washington deberá enmendar el presupuesto federal. Para ello, la Comisión de la deuda, designada por el Presidente Barack Obama, y conformada por demócratas y republicanos, comenzó a trabajar sobre la base de dos ideas: limitar las deducciones fiscales y establecer estrictos techos tanto para el ingreso como para el gasto federal.
La caída del neoliberalismo (y VI)
24 octubre, 2010El sistema que conforman las sociedades actuales se encuentra en plena batalla interna. En medio de esta profunda crisis económica en la que vivimos, esta batalla se nos muestra aún más encarnizada. En todos los países, en unos más que en otros, existe una fuerte tensión dinámica entre dos principios antagónicos: un principio que abarca el individualismo, el egoísmo, el despilfarro consumista y las desigualdades sociales, por una parte; y el principio que abarca a la comunidad, la solidaridad, la sostenibilidad y la equidad social, por la otra. Las formas que adopta un determinado sistema socioeconómico se encuentran siempre en movimiento en base a las relaciones de poder.
La caída del neoliberalismo (V)
20 octubre, 2010La doctrina del liberalismo que enseñara Adam Smith estaba destinada a demostrar que una sociedad podía existir sin la omnipotencia del Estado absoluto. Era una doctrina revolucionaria dirigida contra el poder del absolutismo, del Leviatán de aquellos tiempos. Sin embargo, en ningún momento, Adam Smith se imaginó que una sociedad podría vivir sin contrato social.
Escrito por Juanjo Gabiña