La larga y prolongada duración de la crisis actual es algo bien evidente para todos. Es una crisis sobre la que los más optimistas opinan que durará cuatro o cinco años más. Pero también podría ser que durara otros quince años más. Se quiera o no, guste o no guste, después de haber transcurrido casi cuatro años desde que se inició la crisis económico-financiera que todavía padecemos —y seguiremos padeciendo mientras continuemos haciendo más de lo mismo— no se puede continuar negando que hemos entrado en una grave depresión económica que, como todas las depresiones económicas, llegará a durar en torno a las dos décadas o más.
¿Por qué a nuestros dirigentes últimamente todo les sale mal?
26 diciembre, 2010O dicho de otra manera: ¿Por qué, aún siendo muchos de ellos inteligentes, se vuelven tan necios a la hora de preparar el futuro? ¿Por qué improvisarán tanto? ¿Por qué sólo aplican políticas de parcheo? ¿ Por qué no hacen el mínimo esfuerzo para anticiparse a los acontecimientos y evitar que las crisis nos sorprendan constantemente?. Es cierto que la mediocridad, la corrupción y la codicia se han instalado como referentes entre los ‘atributos’ o características más significativas de una mayoría importante de nuestros actuales dirigentes. Pero todavía hay algo peor.
La larga agonía del modelo económico actual (y IV)
26 noviembre, 2010En este momento, uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el Congreso estadounidense saliente es al de la posibilidad de prolongar o no, durante otros diez años, los recortes de los pagos a Hacienda por los ingresos fiscales y que benefician con menos impuestos a todos los contribuyentes y, de manera muy especial, a las clases más ricas. Estas reducciones fiscales provienen de la era Bush y su plazo de aplicación expira el próximo 31 de diciembre de 2010. Los republicanos quieren que las reducciones fiscales se prorroguen.
La larga agonía del modelo económico actual (III)
22 noviembre, 2010El pasado mes de febrero de 2010, Obama creó la Comisión de la deuda con la esperanza de que su actividad diera cobertura política al audaz intento de luchar contra el déficit presupuestario en 2011. Pero la situación ha cambiado mucho desde entonces. A raíz de la derrota del partido demócrata en las últimas elecciones, Obama es muy consciente de que si quiere hacer algo por equilibrar los presupuestos tendrá que recorrer un largo camino hacia el centro de la política, lo que le haría perder sus esfuerzos porque las clases más ricas fueran las que contribuyeran más, mediante la subida de impuestos.
Escrito por Juanjo Gabiña