Nuestro modelo de economía actual se ha vuelto obsoleto y su crecimiento sólo es capaz de contar cuanto dinero de más se meten en los bolsillos los que ya están forrados de dinero, en lugar de aportarnos datos sobre cuantos pobres al año han dejado de serlo. Así, frente a los grandes beneficios que escandalosamente todos los años obtienen las grandes empresas multinacionales, las constructoras, las energéticas y las entidades financieras, etc., el empobrecimiento progresivo de las familias, que poco a poco ven perder su poder adquisitivo, y la consolidación de los salarios bajos y empleos inestables lo contrasta.
Réquiem por un sueño
30 octubre, 2007Necesitamos asegurar cuanto antes la toma acuerdos sobre objetivos a largo plazo que contribuyan a la preparación y a la lucha contra el cambio climático y que concreten las consiguientes acciones a emprender, de manera que éstas sirven para el cumplimiento eficaz y eficiente de los objetivos propuestos. El tiempo corre en nuestra contra desde hace años pues el Cambio Climático ya se ha iniciado.
Sin embargo, mucho me temo que sólo cuando no haya más remedio comenzaremos a actuar. Entonces es casi seguro que será tarde y nos lamentaremos de las oportunidades perdidas como fue la ocurrida recientemente en la Cumbre Europea del mes de febrero de este año sobre el Cambio Climático y la Energía y que protagonizaron la Comisión y el Consejo de ministros de la energía de los diferentes Estados miembros. Por primera vez, los ministros de la energía discutieron el programa “Cambio Climático y Energía” de la Comisión, presentado el 10 de enero de 2007.
¿Por qué seremos tan imprudentes?
8 octubre, 2007Somos imprudentes porque se nos agota el petróleo y todavía, en Euskadi, seguimos apostando por la carretera y dejando que se edifiquen viviendas sin necesidad, habiendo tantas viviendas vacías, excesivamente caras y sin apenas eficiencia energética. Tampoco hemos hecho apenas nada para disminuir nuestra dependencia del petróleo, impulsando la producción energética en base a las energías renovables y, encima, todavía ni tan siquiera hemos sido capaces de construir ningún parque eólico en Gipuzkoa, uno de los Territorios históricos de Euskal Herria. La culpa no es sólo la de nuestros dirigentes porque a ellos los elegimos entre todos y, además, aquí y ahora, a quienes nos gobiernan les sale gratis que cada vez incumplamos más con Kyoto. Somos unos cobardes bajó el poder de la ‘omertá’ que nos hace callar y nos impide protestar por nuestra imprudencia.
Escrito por Juanjo Gabiña