En los últimos 15 años, el espectacular crecimiento económico conocido por China ha alcanzado el 10%. El nivel de vida también se ha elevado espectacularmente y la esperanza de vida media ha pasado de ser de, tan sólo 35 años, cuando los comunistas conquistaron al poder, en 1949, a 72 años, en el año 2004. Sin embargo, los daños ambientales han crecido también de igual manera. Según un informe publicado en un número de la revista “Nature” del 2005, las pérdidas y daños ecológicos de los últimos diez años debidos a la contaminación habían pasado de representar el 7% al 20% del PIB anual.
Hasta la construcción es mala y encima cara
20 julio, 2006La noticia salió hace unos meses. Según Arturo Gonzalo Aizpiri, secretario general para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático del Gobierno español, una vivienda nueva en España — también aquí Aizpiri nos incluye a los guipuzcoanos— consume el 40% más de energía que otra construida en Francia, debido a que en la Europa del Sur se ha abandonado absolutamente la prioridad del aislamiento y del ahorro energético.
Este hecho es especialmente grave cuando se inicia este año la construcción de 800.000 viviendas. Es decir, que resulta que en un Estado como el español, donde se construyen más viviendas al año que en Francia, Alemania e Italia juntas, las viviendas que se levantan, además de venderlas muy caras, también las construyen para que las inmobiliarias ganen más haciéndolas energéticamente ineficientes.
Escrito por Juanjo Gabiña