La Prospectiva, como ciencia que estudia el futuro al objeto de comprenderlo y conocerlo, nos permite influir en él o, en su caso, nos permite adaptarnos anticipadamente en lugar de tener que sufrirlo como acostumbramos. La Prospectiva lucha contra la fatalismo y el determinismo y, sobre todo, lucha contra los privilegios y los intereses creados de unos cuantos, los rentistas del sistema, que nos impiden alcanzar un futuro deseado y mucho mejor que el mundo insostenible, injusto, insolidario y desigual que ahora vivimos. Así pues, la Prospectiva nos facilita alcanzar un futuro que sea posible, realizable y deseable. En suma, nos ayuda a identificar y a perseguir un futuro que sea sostenible por lo que se necesita implementar un gran número de innovaciones rupturistas con el pasado.
Una crisis que cambiará el mundo (III)
11 Febrero, 2009El futuro de la humanidad, si no se produce un cataclismo mundial que acabe con gran parte de ella, será sostenible o no será. En cualquier caso, los economistas que necesitamos para poder construir un futuro que sea sostenible deberían ser más idealistas, a la vez que más serios y rigurosos, menos prepotentes y, sobre todo, más entrópicos o capaces de ponerse en el lugar de los demás. De igual modo, deberían ser muchísimo más humildes para que, al menos, reconozcan que las teorías económicas al uso se han vuelto inservibles y empiecen a hacerse las buenas preguntas con respecto a la crisis que estamos padeciendo y sus posibles salidas. No daremos nunca con las buenas respuestas si previamente no nos hacemos las buenas preguntas.
Una crisis que cambiará el mundo (II)
8 Febrero, 2009Hoy en día, en las grandes empresas —y sobre todo en las instituciones financieras— la mayoría de los altos puestos de dirección son ocupados por economistas y/o expertos en finanzas que desconocen los fundamentos básicos sobre la complejidad de los sistemas donde la ética, la sociología, el medio ambiente, la ciencia y la tecnología tienen mucho que ver. Hasta hace unos meses, se agarraban a cuatro o cinco esquemas un tanto pueriles que colocaban en un pedestal divino al mercado volviéndolo un ídolo sacrosanto. Se oponían fanáticamente a la regulación de los mercados por parte de los diferentes gobiernos para colocar al lucro en el ’santa santorum’ de ese gran tabernáculo de la avaricia y de la ambición de poder desmedido que habían construido.
Una crisis que cambiará el mundo (I)
4 Febrero, 2009Las teorías económicas hace tiempo que entraron en una fase de preocupante obsolescencia. Se trata de una crisis de las teorías económicas que se ha incrementado y que, a su vez, ha dejado más al descubierto la realidad de su inoperancia con el agravamiento de la actual recesión económica, a nivel mundial. Ni tan siquiera los más galardonados premios Nobel de Economía, salvo Joseph Stiglitz, se nos muestran capaces de dar con alguna posible salida a la crisis. Sin embargo, cada vez somos más los que pensamos que la crisis económica que estamos padeciendo será una gran purga para la especulación y para la avaricia que cambiará profundamente el mundo, tal como hoy lo conocemos.
Escrito por Juanjo Gabiña
Escrito por Juanjo Gabiña
Escrito por Juanjo Gabiña