Para los conductores que pasan por el Boulevard Martin Luther King Jr., al menos para la mayoría, la estructura que se eleva por encima del estacionamiento representa algo común y corriente que ni tan siquiera llama la atención. Sin embargo, para aquellos que son más sensibles con los temas ambientales y que apuestan con fuerza por las tecnologías limpias y, en especial, para los que, en junio de este año, acudieron a Portland, Oregon, el proyecto de ciudad sostenible, para asistir a su presentación, pudieron comprobar que representa un modelo de lo que será la estación de servicio del futuro.
China se prepara para comerse a una estúpida Europa (y II)
30 junio, 2011Seguramente, cuando China nos invada con sus coches eléctricos y se hunda el sector del automóvil en Europa habrá muchos imbéciles que digan que era algo que nadie predijo. Solamente la corrupción tan extensa como imperante, el cortoplacismo de las políticas en curso y, sobre todo, la estupidez humana son capaces de explicar esta incapacidad que muestra Europa para hacer frente a su futuro. La única salida que tendría Europa sería la de impulsar el despliegue del modelo que propone Better Place, al igual que lo está haciendo China.
China se prepara para comerse a una estúpida Europa (I)
16 mayo, 2011El pasado mes de abril, tuvo lugar en Israel la ceremonia de la firma de un acuerdo entre Better Place y representantes del ayuntamiento de Guangzhou, China, que cuenta con más de seis millones de habitantes y es también la capital de una enorme área metropolitana que representa una población de casi 25 millones.
Crecimiento en medio del declive
12 mayo, 2011Éste es el caso de Aberdeen que después del auge que conoció debido a la explotación de petróleo en los yacimientos del mar de Norte está buscando desarrollar nuevas actividades en nuevos mercados. Aberdeen es una ciudad petrolera situada en el nordeste de Escocia. Una ciudad que, a pesar de que su actividad principal va a menos, no se resigna a seguir su fatal suerte. Por ello, no quiere lamentarse, ni caer sufriendo los embates de una crisis derivada de una producción de petróleo que disminuye a pasos agigantados y que, si Aberdeen no reaccionara, se reducirían los puestos de trabajo y disminuiría significativamente la generación de riqueza. Sin embargo, en medio de un declive previsto, esta ciudad ha sabido reaccionar y encarar su futuro, lanzándose al mundo, buscando nuevos mercados.
Escrito por Juanjo Gabiña