Nos encontramos ante el inminente fin de la era del petróleo barato y ello tendrá sus consecuencias para la economía. Más allá de las burbujas especulativas que hemos estado y seguimos padeciendo estos últimos años, las previsiones sobre los precios de los productos básicos señalan que éstos irán en constante aumento y lo mismo pasará con la degradación de bosques, acuíferos, mares, lagos y suelos. De igual modo, se agravará tanto la miseria de un tercio de la población como el hecho de que las regiones polares se vayan deshelando y debido a ello asciendan las aguas de los mares de manera apreciable, afectando seriamente a las poblaciones costeras.
Escrito por Juanjo Gabiña