A pesar de la globalización, el desarrollo de las redes eléctricas inteligentes dependerá mucho de las circunstancias locales. En todo ello, influirá mucho el hecho de contar con políticos que se escapen de la mediocridad y quieran enfrentarse con osadía y valor a los retos que nos plantea el futuro. No obstante, también será muy normal que, en algunos territorios, como es el caso del estado de Nueva York, el interés principal se centre en que la red eléctrica inteligente que se construya sea más fiable que la anterior, al objeto de no volver a tener que sufrir más ‘apagones’ como los que padecieron en el año 2003.
Países que avanzan en la construcción de ‘smart grids’
11 noviembre, 2009Algunos países están muchos más avanzados que otros en el desarrollo de las redes eléctricas inteligentes. Italia —sorprendentemente, tal vez sea uno de ellos— es un país pionero, al menos en lo que se refiere a los contadores inteligentes.
A principios del siglo XXI, Enel, la mayor empresa eléctrica de Italia, comenzó la instalación de contadores inteligentes en la mayoría de las viviendas. Lo hizo para poder controlar los robos de corriente eléctrica en base a ‘tomas pirata’ y también para poder cortarles, de manera remota, el suministro de corriente eléctrica a los clientes morosos que no pagaban la factura eléctrica.
La gestión de la demanda eléctrica
8 noviembre, 2009En base a lo que se denomina ‘respuesta de la demanda’ —demand response— algunas grandes empresas han acordado reducir su consumo en horas pico o durante las horas en las que se produce la máxima demanda eléctrica. Una red eléctrica inteligente permitiría que todos los consumidores fueran capaces de reducir sus consumos de energía con facilidad. Tan sólo con una versión muy básica y elemental de una ‘smart grid’, se obtendría información en tiempo real sobre su uso y se podría apagar la secadora u otros aparatos tan devoradores de energía que existen en los hogares.
Una revolución en la red que marcará distancias
4 noviembre, 2009En Estados Unidos, en los últimos años, y a pesar de la crisis económica financiera que soportamos a nivel mundial, las empresas de capital-riesgo han invertido más de mil millones de dólares en ‘start-ups’ —empresas de hi-tech recién creadas— especializadas en el diseño y construcción de redes eléctricas inteligentes. Dos de estas empresas de nueva creación, GridPoint y Silver Spring Networks, obtuvieron unos ingresos de 220 millones de dólares y de 170 millones de dólares, respectivamente.
Escrito por Juanjo Gabiña