Si no reducimos tres cuartas partes del consumo de combustibles fósiles que actualmente realizamos, la lucha contra el cambio climático se considera que estará perdida. Así es como viene a decirlo, con toda crudeza y claridad, un informe que recientemente ha publicado la revista británica ‘Nature‘. Si, de verdad, se pretende hacer frente el calentamiento global —un objetivo que cuenta ya con un amplio apoyo, a nivel mundial— habría que apostar con fuerza y decisión por reducir drásticamente los consumos de hidrocarburos fósiles y sus derivados que utilizamos como carburantes.
Aumenta la amenaza del calentamiento global (y II)
13 mayo, 2009Actualmente, y a tenor de los datos que disponemos, no resulta nada descabellado —máxime cuando sería lo más probable— pensar que, a menos que se frene el ritmo acelerado del cambio climático, en la región del sudeste asiático, habrá millones de personas que tendrán serios y graves problemas a la hora de poder consumir aquellos alimentos que los estratos sociales, económicamente más débiles, necesitan para su propia subsistencia.
En este sentido, las previsiones son muy pesimistas y apuntan a que habrá millones de personas que se encontrarán en grave riesgo de pasar hambre y de sufrir malnutrición, lo que previsiblemente causaría, a su vez, cientos de miles de muertes. Todo ello nos hace sospechar que la posibilidad de que se produzcan innumerables conflictos sociales, a nivel local, aumentará día a día.
Aumenta la amenaza del calentamiento global (I)
10 mayo, 2009El calentamiento global amenaza fuertemente la economía del sudeste asiático. Así lo demuestra un reciente informe elaborado por el banco de desarrollo ‘Asian Development Bank’ donde se subraya el hecho preocupante de que el sudeste asiático — Indonesia, Filipinas, Malasia, Tailandia, Vietnam, Laos…— sea una de las regiones del mundo más vulnerables al cambio climático.
Los rendimientos de sus cosechas de arroz —cereal básico para la alimentación de los habitantes de esta región— podrían caer en una gran medida debido a la falta de agua y al elevado coste económico que cada vez experimenta más su producción. De este modo, para el año 2100, se estima que el desarrollo económico de la región podría decrecer hasta un 6,7% del PIB anual; lo que representa más del doble del decrecimiento económico medio que se espera a nivel mundial.
Las renovables revolucionan la red eléctrica (y IV)
6 mayo, 2009Si bien las cargas que supone el uso de los diferentes aparatos eléctricos han sido, tradicionalmente, consideradas como datos muy variables e, incluso, imposibles de prever, ya no podemos seguir diciendo lo mismo. En efecto, si consideramos un ciclo de todo un día, 24 horas, la carga global de millones de maquinarias y aparatos vinculados a la red eléctrica es mucho más predecible y, por tanto, más fácil de prever.
La ley de los grandes números y las características de la interconexión a la red eléctrica ayudan a establecer mejor la carga y el perfil de la demanda —de manera mucho más fácil y precisa en el caso de contar con redes eléctricas inteligentes— y, con ello, se contribuye a que sea más viable la gestión de la oferta, incluso cuando el porcentaje de las energías renovables supere el 50%.
Escrito por Juanjo Gabiña