Los empleos sostenibles relacionados con el transporte

En general, el transporte se caracteriza por tener una fuerte dependencia de los automóviles, camiones —y, cada vez más de los aviones— tanto para pasajeros como para mercancías. El transporte es uno de los principales consumidores de combustibles fósiles y también, uno de los sectores que más contribuye al Cambio Climático. Se estima que el sector del Transporte es responsable del 23% de la energía relacionada con las emisiones de gases de efecto invernadero, GEIs. A su vez, contribuye al aumento de las emisiones de dióxido de carbono más rápido que cualquier otro sector económico. Sin embargo, podría ser una gran fuente de empleos sostenibles a nada que modificáramos las políticas en curso y construyéramos las infraestructuras necesarias para el desarrollo del transporte sostenible.

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Por otra parte, el transporte aéreo, aunque ahora su crecimiento se ha detenido por la recesión económica, el hecho cierto es que, en los últimos tiempos, ha ido creciendo a pasos agigantados. Además, hemos de tener en cuenta que es, manteniendo,un gran diferencia con el resto de los modos de transporte, la actividad más intensa en consumo de combustible. Por consiguiente, tal como reflejan los datos de partida actuales, será muy difícil lograr que está actividad sea sostenible, a menos que reduzca su tamaño y/o se consuma biocarburante —por ejemplo, bioqueroseno obtenido a partir de la jatropha.

A la hora de evaluar el progreso logrado, es cierto que los aviones de hoy son un 70% más eficientes en consumo de combustible que los diseñados hace 40 años, pero no es suficiente porque el número de vuelos se ha triplicado desde entonces. Por otra parte, según las previsiones, para el año 2015, es muy probable que, en base a los niveles de 1997, el transporte aéreo mejores su eficiencia energética en un 20% y, quizás, hasta se podría lograr que ese coeficiente de mejora del rendimiento fuera por encima del 40-50%, para el año 2050.

Sin embargo, a la vista del todavía rápido crecimiento que esta experimentando el transporte aéreo, muchos expertos temen que estas mejoras en eficiencia energética serían insuficientes. Un hecho que podría incrementar aún más las inversiones en I+D+i sobre ahorro y eficiencia energética y consumo de bioqueroseno sería que los precios de los carburante fósiles se dispararan. En efecto, un fuerte aumento de los precios de los combustibles podría alterar la trayectoria global de transporte aéreo, en los próximos años, algo que no seguramente no pasará hasta que vayamos saliendo de la recesión económica actual.

De cualquier modo, la importancia de buscar alternativas al queroseno de aviación es algo que es ampliamente compartido por los diferentes ‘stakeholders’ —aunque sea por cuestiones relacionadas con el calentamiento global—y también, algo que se ha convertido en un importante incentivo para que las compañías aéreas persigan con fuerza una mayor eficiencia en lo que respecta al consumo de combustibles.

El transporte por carretera está fuertemente escorado hacia los coches y camiones. Impulsar la producción de vehículos que fueran más eficientes en consumo de combustible —en especial, coche eléctrico y coche híbrido con enchufe— sería la manera más rápida e inmediata de que las emisiones de CO2 se pudieran reducir. Una evaluación de los empleos que trabajan en la fabricación de vehículos que sean eficientes energéticamente, en la actualidad, nos constata que tan sólo llegan a ser un cuarto de millón de puestos de trabajo. (Véase la tabla de abajo.)

Esta estimación se basa en los umbrales de emisiones de carbono de 120 gramos de CO2 por kilómetro para los vehículos de pasajeros en Europa, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, que, en conjunto, contabilizan más de cuatro millones de puestos de trabajo empleados en la fabricación de vehículos a motor, la mitad del total mundial. Si consideramos un umbral más indulgente de 140 gramos de CO2/km, el número de puestos de trabajo se elevaría a unos 800.000.

empleo-sostenible-en-el-transporteEstos cálculos u otros parecidos que sean comparables no son posibles de hacer para otros países productores de coches, si bien el número de empleos sostenibles en estos otros países, puede suponerse que es muy limitado en la actualidad. Sin embargo, en países como China es muy probable que la situación cambie significativamente, en los próximos años, ya que ha empezado a aplicar las normativas europeas para la fabricación de coches que sean, energéticamente, más eficientes y más limpios. Tailandia ha puesto en marcha una iniciativa que promete mucho consistente en producir un mayor número de coches que sean energéticamente eficientes y prepara que un gran porcentaje del los puestos de trabajo del sector de la fabricación de automóviles se conviertan en empleos sostenibles.

Los vehículos híbridos y los coches eléctricos pueden ser una parte importante de la solución, siempre y cuando que el motor eléctrico incorporado se utilice para reducir el consumo de gasolina, y/o de energía equivalente, en lugar de ser una excusa más a añadir, para fabricar vehículos de mayor potencia y aceleración. La investigación sobre baterías, sistemas avanzados de carga de electricidad, nuevos enchufes eléctricos, pilas de combustible, biocarburantes de tercera generación, diseño de vehículos más eficientes y económicos, aplicación de las 3R a la fabricación de vehículos, etc., y la propia fabricación de automóviles más limpios y eficientes promete la creación de numerosos puestos de trabajo sostenibles, en los próximos años. Las expectativas de desarrollo del coche eléctrico son cada vez más importantes, hasta el punto de que algunos expertos consideran que podrían llegar a ser el 10%-16% del parking mundial de coches para el año 2020,

De cualquier modo —y  a pesar de la grave crisis por la que atraviesa el sector automoción y de que habría que aprovechar este periodo de crisis para el lanzamiento del coche eléctrico y del coche híbrido con enchufe— actualmente, el aumento de los niveles de motorización amenaza con anular los beneficios obtenidos gracias a la mayor eficiencia de los vehículos. En las distancias de recorrido que sean más cortas, el transporte tendría que basarse en un sistema mucho más sostenible. Si se redujeran las distancias de los desplazamientos cautivos —en general, los desplazamientos domicilio-trabajo y domicilio-estudio—y se lograra que los asentamientos humanos fueran urbanizaciones de mayor densidad, se lograría un reequilibrio de los modos de transporte, dando mayor peso a los sistemas de transporte público, así como al senderismo y al ciclismo. Si se diera un cambio en el uso de los modos de transporte que pasara de los vehículos privados hacia el ferrocarril y otros medios de transporte públicos como los TRB —transporte rápido por bus—podrían generarse considerables ganancias netas de empleo, al tiempo que se reducirían los consumos de hidrocarburos fósiles y con ello, también las emisiones de CO2, al tiempo que se mejoraría sustancialmente la calidad del aire de las ciudades.

El transporte por ferrocarril —incluye metro, tranvía y monorrail— es un modo de transporte que resulta muy beneficioso para la economía pues reduce el consumo y la dependencia de derivados del petróleo que hay que importar y pagar. También es más respetuoso con el medio ambiente pues consume electricidad que puede ser generada mediante el uso de fuentes de energía renovables y utiliza una mano de obra más intensiva que la industria del automóvil. Sin embargo, en las últimas décadas, y en muchos países, han disminuido las inversiones en ferrocarril, tanto en lo que se refiere a la gestión de líneas de ferrocarril como en lo que se refiere a la fabricación de locomotoras y material rodante. Como podemos ver, y de manera totalmente irresponsable, el transporte por ferrocarril de pasajeros y de mercancías ha perdido protagonismo en beneficio del ‘lobby de la carretera‘ —industria del automóvil, compañías petroleras y transportistas.

Incluso, en China, —donde la red ferroviaria creció un 24% entre 1992 y 2002— los puestos de trabajo se redujeron de 3,4 millones a 1,8 millones, durante ese mismo periodo de tiempo. De igual modo, en los ferrocarriles de la India los puestos de trabajo disminuyeron de 1,7 millones a 1,5 millones. En Europa, los empleos ocupados en el ferrocarril se ha reducido en unos 900.000 puestos de trabajo y, a su vez, el número de personas que trabajan en la fabricación de locomotoras, vagones, tranvía y demás material ferroviario rodante ha disminuido en 140.000 puestos de trabajo.

Una política de transporte que persiguiera el desarrollo sostenible debería invertir esta tendencia. Es necesario dotarse, cuanto antes, de una política de inversiones estratégicas que persiga construir y reconstruir las redes ferroviarias, e integrar las líneas de alta velocidad entre ciudades con las líneas regionales y locales de metro y trenes de cercanías que, gracias a la intermodalidad y las conexiones, ofrecen un sustancial aumento de los empleos sostenibles.

Los autobuses, los tranvías y los ferrocarriles consumen mucho menos energía por pasajero o por kilómetro-tonelada de carga que los vehículos de carretera. Los puestos de trabajo ocupados en la fabricación del equipo y del material rodante necesario y en el funcionamiento de estos sistemas ferroviarios son, en principio, empleos sostenibles. Los modernos sistemas de autobús o bus de transporte rápido —“Bus Rapid Transit”, BTR— que se están poniendo en marcha en ciudades de todo el mundo, en un número, cada vez mayor. Sin embargo, se necesitan mejoras, especialmente en lo que respecta a las emisiones de contaminantes que se emiten a la atmósfera. Los autobuses diesel son conocidos como unos de los principales causantes de la contaminación.

Existen grandes oportunidades para crear empleos sostenibles en las actividades relacionadas con la reconversión de autobuses para reducir las partículas y las emisiones de óxidos de nitrógeno, y en la fabricación de nuevos autobuses que funcionen con combustibles alternativos incluido el gas natural comprimido (GNC) o en la fabricación de autobuses eléctricos e híbridos. China, la India y Pakistán se encuentran entre los países que han invertido fuertemente en el uso del gas natural como combustible para el transporte. Por ejemplo, en la capital de India Nueva Delhi, la introducción de 6.100 autobuses GNC, para el año 2009, se espera que impulsará la creación de 18.000 nuevos puestos de trabajo.

De igual modo, es necesario realizar unas reconversiones similares en los altamente contaminantes motores de dos tiempos que se encuentran omnipresentes en vehículos de dos y de tres ruedas —me refiero a los famosos ‘rickshaws’ motorizados que se utilizan como taxi— en los países en vías desarrollo y, en particular, en Asia. Los proyectos piloto que se están implementando en las Filipinas, sugieren que, mediante la introducción de algunas modificaciones, es posible reducir el consumo de combustible en un 35-50%, así como disminuir los contaminantes emitidos a la atmósfera en un 90%.

En general, muchos puestos de trabajo sostenibles también se pueden crear en tareas que se ocupen de la instalación de ‘kits’ de mejora sostenible y demás servicios conexos. Cientos de millones de personas en los países en vías desarrollo sufren una insuficiencia importante de movilidad. Son personas que no tienen posibilidades económicas para comprarse un automóvil y, desgraciadamente, es también posible que ni siquiera tengan acceso a un transporte público.

Por el momento es cierto que las bicicletas —en especia, las modernas bicicletas del tipo ‘rickshaws’— ofrecen una alternativa sostenible, creando empleo en la industria manufacturera y en los servicios de transporte. Sin embargo, sus crecientes necesidades de movilidad esenciales, para poder cumplirse, requerirían el desarrollo de enfoques más innovadores que, a su vez, son los que permitirían desarrollar nuevas oportunidades para la creación de empleo. El futuro del transporte está llamado a conocer una gran revolución, en clave de sostenibilidad. Para aquellos países que sean fuertemente dependendientes del petróleo, la recomendación final es muy fácil. Cuanto antes hagan la transición a un modelo de transporte sin consumo de hidrocarburos fósiles, antes saldrán de la crisis económica que actualmente padecen.


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Una respuesta a Los empleos sostenibles relacionados con el transporte

  1. nombre dice:

    Tocas tantas cosas que cualquiera empieza a hablar, pero escojo un tema de debate. ¿Por qué tanta insistencia con el vehículo eléctrico?

    Se espera de los vehículos térmicos un aumento del rendimiento muy grande gracias a nuevos sistemas de transmisión, aligeramiento de materiales, control computerizado de la combustión y otros parámetros de conducción etc.

    ¿cómo se gasta menos energía quemando combustible en una central, trasnportando la electricidad, cargando una batería y tramsformando esta energía eléctrica en mecánica o quemando el combustble en el vehículo y convirtiendo esa energía en movimiento?

    Con las tecnologías actuales la primera opción tiene mejor rendimiento pero ¿seguirá siendo así?

    Insistes en la tecnología eléctrica y a lo mejor la buena es la térmica ¿cuándo conoceremos la respuesta? a lo mejor para entonces ya tenemos todos coches eléctricos…

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