En el caso de Portland, Oregon, de todos los impactos que se esperan debido al ‘Peak Oil’, el mayor impacto será sobre el transporte. Esta actividad experimentará una profunda presión sobre sus precios que obligará a las empresas y ciudadanos a modificar los modos de desplazarse apostando por aquellos que sean más eficientes. Para los desplazamientos personales, no habrá otra solución que la de recurrir al transporte público, al paseo, al trayecto en bici y, en general, al uso de vehículos que sean sumamente eficientes.
El transporte de mercancías se volverá muy caro y costoso por lo que se fortalecerá la demanda de transporte de mercancías por ferrocarril y por barco, en detrimento del uso del camión y del avión como medios de transporte. Así mismo, los ciudadanos, al objeto de evitar costosos desplazamientos, es muy probable que deseen vivir en el centro de la ciudad, por lo que la densidad, la altura de los edificios e, incluso, los niveles de uso de los equipamientos urbanos es muy posible que aumenten substancialmente.
Escrito por Juanjo Gabiña