Según expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la desigualdad y la pobreza están en el centro del problema del hambre. La disparidad económica se propaga cada vez más, permitiendo que el hambre y la malnutrición se conviertan en un problema crónico para los pobres tanto del Sur en desarrollo como del Norte industrializado.
Y es muy probable que la situación empeore a causa del cambio climático y del aumento de la población mundial que según previsiones de las UN llegará a crecer un 50% para el año 2050. Es decir, llegaremos a ser unos 9.000 millones de habitantes. Tan sólo en África, unas 184 millones de personas podrían morir a causa de inundaciones, hambrunas, sequías y conflictos derivados del recalentamiento planetario para fines de este siglo, según un nuevo informe de la organización humanitaria “Christian Aid”, con sede en el Reino Unido.
Escrito por Juanjo Gabiña