Desde otro enfoque complementario, se define el Desarrollo Sostenible como aquel proceso dinámico que permite a todas las personas y a todas las naciones desarrollar su potencial y mejorar su calidad de vida, de modo que, al mismo tiempo, se protejan y mejoren los sistemas que sustentan la vida en la Tierra. Por consiguiente, es importante reducir a la mínima expresión el daño o deterioro que hemos causado y que seguimos causando a nosotros y al Planeta Tierra.
Sin embargo, ¿Cómo hacerlo si no contamos de partida con una verdadera convicción moral y un fuerte compromiso de nuestras sociedades, lo que se traduce en una falta de apoyo a nivel político? Para lograr una verdadera convicción moral y un fuerte compromiso necesitamos previamente conocer lo que está ocurriendo. Sin conocimiento es difícil el compromiso. Después vendrá el problema de la voluntad de enfrentarnos a los grandes desafíos que nos plantea el Desarrollo Sostenible con todas sus consecuencias.
Escrito por Juanjo Gabiña